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Número: 79 Año: 2000
 


EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
© 2000-2004 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/

Edición 2000 - Número 79


SUMARIO

UN EXHAUSTIVO ESTUDIO DE ADN CONFIRMA EL ORIGEN AFRICANO DE LA HUMANIDAD
Por: Luis Alfonso Gámez
Tema:
Genética
ARQUEOLOGÍA SIN TRAMPAS
Por:
Tema:
Arqueología
ENCUENTRAN EN KENIA RESTOS DEL ANTEPASADO MÁS ANTIGUO DEL HOMBRE
Por: Luis Alfonso Gámez
Tema:
Paleontología
¿SE ACABÓ LA CIENCIA EN EL GARAJE?
Por: Pedro Gómez-Romero
Tema:
Adicciones -Dependencias-
DOS COMPAÑÍAS LLEGAN A UN ACUERDO PARA PRODUCIR FÁRMACOS EN HUEVOS DE GALLINA
Por: Iñigo Gurruchaga
Tema:
Medicina
LA EDUCACIÓN Y LOS CONTENIDOS
Por: Alfonso Unceta
Tema:
Educación
69 RAZAS DE ANIMALES DE CRÍA ESTÁN EN PELIGRO DE EXTINCIÓN EN ESPAÑA
Por: Lola Galán
Tema:
Biología
PHILIPPE BUSQUIN, COMISARIO EUROPEO DE INVESTIGACIÓN, "LA INVESTIGACIÓN DEBE TENER UNA DIMENSIÓN EUR
Por: Gabriela Cañas
Tema:
Entrevistas
"ICECUBES" SIMULA BUSCAR DATOS SECRETOS EN EL SISTEMA
Por: Giorgio Talvanti
Tema:
Internet
OSCAR WILDE MURIÓ A CONSECUENCIA DE UNA OTITIS Y NO DE LA SÍFILIS.
Por: Marlène Duretz
Tema:
Medicina


UN EXHAUSTIVO ESTUDIO DE ADN CONFIRMA EL ORIGEN AFRICANO DE LA HUMANIDAD
Luis Alfonso Gámez
TEMA: Genética
URL: http://www.elcorreodigital.com/

Los resultados de las pruebas de biología molecular arrinconan la hipótesis que aboga por una evolución simultánea en diferentes continentes

El origen de nuestra especie divide a los paleontólogos: ¿nació ‘Homo sapiens’ en África o en diferentes partes del planeta a la vez, dando lugar a lo que conocemos como razas? Tanto los partidarios de la primera hipótesis como los de la segunda esgrimen a su favor una evidencia fósil demasiado escasa como para convencer al adversario. Sin embargo, en los últimos años, la biología molecular ha acudido en auxilio de la paleoantropología mediante el estudio del ADN de las mitocondrias, pequeños orgánulos que actúan como centrales energéticas de las células.

El ADN mitocondrial (ADNmt) sólo se transmite a través de las hembras y varía únicamente por mutaciones. Al igual que un apellido desaparece cuando en una generación no hay ningún descendiente masculino, una variante de ADNmt se extingue sin descendencia femenina que la transmita. Así, muchas líneas de ese ‘apellido genético’ han pasado a la historia. Los biólogos conocen cada cuánto tiempo aproximadamente se da una mutación del ADNmt y, por esa razón, pueden establecer la evolución en el tiempo de cada variante de ese material genético y entroncarla con otras.

Diversos estudios moleculares han apuntado, desde finales de los años 80, hacia un origen común de todas las líneas de ADNmt: los humanos descenderíamos, todos, de una misma mujer, y las diferentes variantes serían errores de transcripción de un mismo original, como los cambios en la letra de un apellido con el paso del tiempo. El estudio de las mutaciones -los cambios aleatorios de letras- permite establecer la evolución en el tiempo de esos ‘apellidos’ y cuáles descienden de cuáles.
Los partidarios de la hipótesis multirregional creen, no obstante, que ‘Homo sapiens’ surgió simultáneamente en África, Asia y Europa -como evolución de homínidos ya extintos que habían abandonado el continente negro hace unos dos millones de años- y atribuían hasta ahora los resultados de los estudios de ADNmt a que eran incompletos.

Seguir el “apellido”

Investigadores suecos y alemanes de la Universidad de Uppsala y del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva publican hoy en la revista ‘Nature’ el más completo de los análisis de este material genético realizados hasta la fecha. Max Ingman y sus colaboradores han examinado 16.500 pares de bases -la secuencia más larga hasta ahora estudiada- del ‘apellido genético’ de 53 individuos de diferentes orígenes, y sus conclusiones apoyan el origen africano del hombre moderno.

A partir del ADNmt, han dibujado un árbol genealógico humano cuya raíz sería una hembra que vivió en África hace unos 171.000 años (Ò 50.000). La datación de ‘Eva’ resulta compatible con otros estudios similares y con el registro fósil, que fijan la aparición de ‘Homo sapiens’ hace entre 130.000 y 465.000 años. Además, como trabajos anteriores, éste también establece líneas de parentesco entre diferentes grupos de población de acuerdo con las variaciones del ‘apellido genético’. Y fecha la salida del hombre moderno de África hace 52.000 años (Ò 28.000). Una datación demasiado reciente -otros estudios genéticos coinciden en que ocurrió hace unos 100.000 años- que los autores advierten de que no tiene por qué ser la del éxodo, sino la del límite temporal inferior en el que pudo tener lugar.

A nuestro origen africano y la fecha en la que el hombre moderno comenzó a expandirse por el mundo, Ingman y su equipo añaden el descubrimiento de que el ADNmt de seis poblaciones actuales africanas -los mkamba, ewondo, bamileke, lisongo y yoruba (dos variaciones)- está genéticamente alejado del resto de los africanos, y es más próximo al de los no africanos.
La explicación es que estos seis grupos y todos los no africanos descendemos de un sublinaje humano que se fundó hace 52.000 años (Ò 28.000), algunos de cuyos representantes se aventuraron a abandonar el continente cuna del hombre mientras otros se quedaron en África, con los humanos descendientes de otros sublinajes.



ARQUEOLOGÍA SIN TRAMPAS

TEMA: Arqueología
URL: http://noticias.eluniversal.com/

Desconfíe de entrada de los "grandes hallazgos" Ponga sordina a esos descubrimientos sensacionales de ciudades perdidas, de grandes monumentos, de algo buscado durante siglos

¿Le gusta la arqueología? ¿Es usted de los que siguen los hallazgos y se atraganta con el croasán cada día que se desayuna con la información de un rutilante descubrimiento? Entonces, seguro, se sentirá muchas veces abrumado, desconcertado, a la hora de evaluar la magnitud de la noticia. ¿Son realmente importantes esas momias? Esa ciudad sumergida, ¿qué alcance tiene? Pero, demonios ¿no habían encontrado ese sepulcro hace diez años?

Moverse en el proceloso mundo de la información arqueológica es, sin duda, complicado. Y ni los mayores especialistas están libres de meter la pata al juzgar. Hay tantas ruinas, tumbas y sabios... Y tantos intereses. Avalanchas de descubrimientos como los de los últimos meses -dos ciudades tolemaicas bajo el agua, un gran palacio maya, la tumba de Gengis Kan, una ciudad sumergida en el mar Negro y varias momias andinas -dejan anonadado, Caray, si que hay pasado, exclamarán algunos. Unos sencillos consejos, ilustrados con casos notables, históricos y recientes, pueden ayudar a discernir y valorar. Ese es el propósito de estas líneas.

Primer consejo: Desconfíe de entrada de los "grandes hallazgos".

Ponga sordina a esos descubrimientos sensacionales de ciudades perdidas, de grandes monumentos, de algo buscado durante siglos, o de algo inesperado que "va a cambiar todo lo que se sabía sobre...". Se evitará decepciones. La arqueología, la de verdad, hoy ya no funciona con los parámetros de Indiana Jones. Se considera que todos los restos de la antigüedad son importantes. E incluso puede resultar que los más sencillos guarden las claves fundamentales del pasado. No olvide que, por ejemplo, algunos de los datos más fidedignos de que disponemos para saber cómo fue el período de la herejía de Amarna, la época del faraón Akhenaton, proceden de algo tan humilde como los sellos de las jarras de vino. La historia de la humanidad se está descifrando día a día, poco a poco, como resultado de una labor paciente realizada por científicos abnegados y minuciosos. Y prudentes.

El anuncio del descubrimiento, a principios del verano pasado, de dos ciudades en el mar frente a la costa de Alejandría, halló un gran eco en los medios de comunicación. Surgían del agua las ignotas de Menouthis y Canope -una especie de Saint-Tropez helenístico. La cosa pintaba bien: un equipo internacional de submarinistas, los auspicios del Gobierno egipcio, fotos espectaculares. Pero había indicios inquietantes. El principal, la presencia al frente de la operación de Franck Goddio, un personaje estigmatizado en círculos arqueológicos por su fama de cazatesoros y sujeción a criterios de rentabilidad comercial por encima de los de interés del patrimonio. Está claro que un hombre que un día busca un galeón español en Filipinas; otro, un barco hundido en la batalla de Aboukir, y otros más, el palacio de Cleopatra -dijo que lo encontró: nunca se han presentado pruebas filiales-, no es un investigador muy constante. El caso es que las ciudades que presuntamente ha descubierto Goddio se ubican en un área plena de restos antiguos y conocida desde hace siglos. Sólo había que ir y colocar la etiqueta más probable. En este caso, lo prudente hubiera sido esperar a echar las campanas al vuelo hasta haber realizado más campañas y disponer de la absoluta seguridad sobre la identidad de lo hallado. Goddio no la ha hecho. Contrasta con la rentabilidad impulsiva de Goddio, la prudencia del -este sí- arqueólogo Jean-Yves Empereur, quien también bucea con su equipo en la costa de Alejandría y que tras muchos años de sacar restos en la zona donde estuvo el faro, una de las siete maravillas del mundo antiguo, sigue cuestionándose él mismo que se trate de fragmentos del gran monumento. Un tipo honrado y fiable. El día que Empereur diga que ha hallado algo, créaselo.

Segundo consejo: Observe con detalle quién está detrás del hallazgo.

Si no es un acreditado profesional de la disciplina -en general, encuadrados en misiones oficiales en conexión con universidades o institutos reconocidos- sospeche, sospeche.

Personaje similar a Goddio en su perfil de buscador de maravillas es Robert Ballard, el hombre que descubrió los restos del Titanic, del Bismarck y de muchos otros barcos hundidos (ahora proyecta localizar y sacar del hielo el Endurance, el navío de la expedición de Schakleton atrapado en la banquisa antártica en 1914). En los últimos tiempos, Ballard, fundador del Instituto para la Exploración de Mystic (EEUU) ha ampliado sus búsquedas hacia objetivos de mayor antigüedad. Así, se ha embarcado en una investigación para localizar pruebas de que el diluvio universal (o algo parecido) ocurrió realmente. El punto de partida de Ballard ha sido un libro, Noah's Flood, de dos geólogos de la Universidad de Columbia, quienes sostienen la teoría de que la leyenda del diluvio se inspiró en un cataclismo real: la creación del mar Negro hace 7.000 años a partir de la entrada torrencial de agua del Mediterráneo en un antiguo lago. La brutal inundación, provocada por el calentamiento de los glaciares y el aumento del nivel del agua, habría asolado, afirman, numerosas poblaciones. Ballard anunció el mes pasado que había hallado testimonios del suceso; restos arquitectónicos a 95 metros de profundidad en el mar Negro. Aparte de la precipitación que revela el que Ballard haya dado a conocer el descubrimiento -a bombo y platillo- desde el mismo barco, sin tomarse el tiempo de desembarcar, la obsesión por vincular el hallazgo con un hecho legendario como el diluvio universal pone en cuestión el espíritu científico de la misión. El problema con Ballard es que su utilización de grandes y costosísimos medios técnicos, incluidos minisubmarinos, le obliga a conseguir resultados sensacionales, y rápidos. Goddio y Ballard son personajes mediáticos y sometidos a la presión del éxito: se espera de ellos grandes noticias y no pueden decepcionar.

Si Goddio y Ballard entran en la zona de claroscuros de la arqueología, otros personajes son definitivamente siniestros. Es el caso de la estudiosa griega Liana Souvaltzi, que anunció en 1995 el descubrimiento de la tumba de Alejandro Magno en el oasis de Siwa. Entonces, las autoridades egipcias reaccionaron con el entusiasmo que las caracteriza ante cada descubrimiento -las noticias sensacionales animan el turismo- y la noticia dio la vuelta al mundo. No era verdad. Y el caso es que había indicios de bluff, y no era el menor el que Souvaltzi fuera una arqueóloga aficionada financiada por su marido. Buscar ciudades perdidas, testimonios del diluvio o la tumba de Alejandro no es lo corriente en el mundo arqueológico.

Tercer consejo: Dime qué buscas y te diré quién eres.

Si el investigador rastrea cosas de este calibre hay que dudar de sus motivaciones (y del resultado). Saber cuál era el propósito de la expedición resulta siempre muy revelador.

Y ya que hablábamos del diluvio, otro consejo fundamental; póngase especialmente en guardia cuando se anuncie el hallazgo de algún lugar u objeto legendario o sagrado. Cuidado especialmente con los descubrimientos relacionados con la Biblia. La Biblia es narrativa mítica. Si alguien va y dice que ha descubierto las ruinas de Sodoma, desconfíe, y si además le añaden que el sitio en cuestión muestra huellas de destrucción "inexplicable", salga corriendo. Los hallazgos bíblicos más disparatados son todo un subgénero en el mundo de la arqueología. Ha habido quien ha sugerido sesudamente que las ruinas de las murallas de Jericó evidencian un derrumbe (afortunadamente nos e han encontrado trompetas: serían, claro, las de Josué). En 1990 produjo gran revuelo el hallazgo en Ashqelon de una figurita de oro que representaba un becerro: se dijo que podía ser un testimonio del becerro de oro que adoraron los israelitas durante el éxodo. Tras páginas y páginas de entusiasta información -en la que sólo faltó recurrir al testimonio de Moisés-, triunfó la interpretación lógica: aquella era una de tantas representaciones de toros típica de los pueblos cananeos. Una vez más es interesante ver quién ha realizado el descubrimiento: la conjunción "universidades norteamericanas-noticia bíblica sensacional" suele ser letal.

En Estados Unidos hay una sólida tradición de creencia en la verdad histórica de la Biblia que empapa peligre algunas áreas científicas.

Cuarto consejo: Ha de recelarse muchísimo de cualquier información en la que se aluda a asuntos esotéricos o misterios insondables revelados.

Pero no se avergüence si ha caído: grandes medios de comunicación de todo el mundo han dado cobertura de hallazgos tan peregrinos como el de unas nuevas cámaras secretas de la Gran Pirámide con "tesoros dignos de la tumba de Tutankamón" -de los que, al cabo de años, no ha habido más noticia- o el del mismísimo santo Grial, cuyo destino de los últimos años habría sido servir de pisapapeles. Por cierto, con el mundo artúrico hay que ir con pies de plomo: existe toda una tradición de rastrear evidencias de la que es hoy, datos en la mano, una figura histórica bastante más que nebulosa: el rey Arturo. Así pues, no se fíe de hallazgos como el de la tumba de Arturo (que se produce cada cierto tiempo, desde Ricardo I Plantagenet, que dijo haberla localizado en Glastombury y se presentó en 1192 ante Tancredo de Sicilia con Escalibur bajo el brazo), Camelot o Avalon.

Otra tumba periódicamente localizada es la de Gengis Kan, que, por cierto, acaba de volver a ser hallada por un equipo chino. En 1994 ya anunció su descubrimiento un empresario de Chicago, Maury Kravitz, cerca de Ulan Bator. Esta vez se la sitúa -sin embargo- en Quinghe, al norte de Xinjiang. Es lógico que sea difícil de ubicar: se dice que la construyeron 2.000 sirvientes que fueron sacrificados, al acabarla, por 800 soldados, liquidados a su vez (la leyenda no especifica por quién). Resumiendo: si una tumba (o lo que sea) es hallada muchas veces, las posibilidades de que el descubrimiento sea una pifia son grandes.

Volviendo a los misteriosos insondables, los últimos años han visto una proliferación y "dignificación" de la arqueología que se centra en hallazgos de esa especie, en puridad seudoarqueología, gracias al pernicioso envoltorio de una "rigurosa" investigación periodística. En Egipto se ha bautizado a los que practican esa disciplina con el magnífico mote de piramidiotas. Un caso ejemplar es el de los estudios que a partir de supuestos análisis geológicos de la esfinge de Gizeh han concluido que ésta es más antigua de lo que se suponía, lo que avalaría que no fue construida por los egipcios (¿y entonces por quién?, bueno, siempre tenemos a los atlantes). Tan peligrosa idea ha encontrado eco en medios serios. Sea precavido. Si intereses espurios, afán de notoriedad o simple estulticia pueden estar detrás de algunas informaciones erróneas, también se trata a veces de simple error de transmisión. Frente a ello, otro consejo: recopile toda la información que pueda, y compare. Recuerde que las noticias arqueológicas usualmente no le llegan por un canal directo y que por cuantas más manos hayan pasado, más errores pueden haberse introducido. Esto es particularmente importante para las cronologías; si una ruina pasa de tener 8.000 a 6.000 años, pues ya me dirá. Recuerde también que incluso los que han pasado a la historia como los más sensacionales hallazgos arqueológicos de todos los tiempos han tenido sus críticas: Schlieman no descubrió la Troya de Homero (que, recordémoslo, es, en puridad, una creación literaria), sino las ruinas de un nivel mucho más antiguo que el que corresponde a la época de la ciudad que cantó el ciego. Evans prácticamente se inventó Knosos en su afán por reconstruir las ruinas de la civilización cretense. Y Carter y Carnarvon engañaron a todos al explicar cómo se había desarrollado el hallazgo de la tumba de Tutankamón.

Quinto consejo: No se crea lo del "descubrimiento fortuito".

La arqueología es una ciencia lenta. Las buenas excavaciones se realizan muy poco a poco, levantando la piel de la tierra, capa por capa, con inmenso cuidado y un enorme respeto por todos los restos, independientemente de su espectacularidad. Casi todos los hallazgos relevantes, incluidos esos que han marcado nuestra imaginación, son fruto de años de búsqueda e investigación. Carter mismo se empeñó obstinadamente durante años en el valle de los Reyes: no fue todo ponerse a picar y dar con el premio gordo.

Sexto consejo: Tenga en cuenta siempre dónde se produce el hallazgo.

Es más fácil evaluar un descubrimiento realizado en Egipto, pero también, dado el gran interés popular por la civilización faraónica, hay más posibilidades de que de allí llegue una noticia sobredimensionada, equivocada o engañosa. De China (Oriente en general) es más corriente que lleguen informaciones de hallazgos con errores o poco valoradas. Preste atención a los descubrimientos que se llevan a cabo en áreas fuera de los puntos arqueológicos más conocidos. Suelen ser muy interesantes. Recuerde que las culturas precolombinas no se reducen a lo azteca, maya e inca. No se deje influenciar por apriorismos culturales: las momias andinas son tan interesantes como las egipcias. Y que no le den gato por liebre: las momias descubiertas en el oasis de Bahariya el año pasado, por ejemplo, eran de época grecorromana, separadas más de mil años de las de los faraones del Imperio Nuevo como Tutankamón o Ramsés II. Eso no las hace mejores ni peores, pero sí diferentes. Lea pues, la letra pequeña.

Séptimo consejo: Siga el tema: hay que ver qué vueltas puede dar un hallazgos.

El hombre de hielo del glaciar alpino de Similaum, Otzi para los amigos, ha pasado de haber muerto de frío a, parece ser, fallecer de un golpe. Y de haber perdido sus atributos, a tenerlos bien puestos: eso sí, muy arrugados.

Un último consejo: desconfíe, pero nunca, nunca pierda la ilusión, la capacidad de asombro. Un sano escepticismo no debe impedirle soñar: La arqueología está hecha de polvo y sudor, pero también de la materia de los sueños.



ENCUENTRAN EN KENIA RESTOS DEL ANTEPASADO MÁS ANTIGUO DEL HOMBRE
Luis Alfonso Gámez
TEMA: Paleontología

Era del tamaño de un chimpancé y vivió hace unos 6 millones de años ‘El hombre del milenio’ caminaba ya erguido, aunque conservaba habilidades arbóreas

«Tiene al menos 6 millones de años de antigüedad, lo que significa que es más viejo que el homínido encontrado en Aramis, Etiopía, que data de 4,5 millones de años», aseguró ayer en Nairobi el paleontólogo Martin Pickford en la presentación mundial del que ya ha sido bautizado como ‘el hombre del milenio’. La criatura recién descubierta -del tamaño de un chimpancé- tenía capacidad para caminar erguida y es, por lo tanto, el antepasado más remoto del hombre.

Pickford y Briggite Senut, investigadores de los Museos de la Comunidad de Kenia y del Colegio de Francia, respectivamente, anunciaron ayer que el hallazgo tuvo lugar el pasado 25 de octubre en las colinas de Tugen, en el distrito keniano de Baringo. Desde entonces, los científicos han desenterrado en la zona restos fósiles correspondientes a, por lo menos, seis ejemplares de la nueva especie, cinco machos y una hembra.

Un fémur izquierdo, en magnífico estado de conservación, revela, según los paleontólogos, que el más antiguo -hasta el momento- de nuestros ancestros tenía unas fuertes extremidades traseras que le permitían caminar sobre dos patas, característica típica de los homínidos. La criatura conservaba, no obstante, unos brazos muy largos gracias a los cuales trepaba a los árboles, aunque posiblemente no podía moverse de rama en rama como los chimpancés.

El descubrimiento, explican sus autores, puede obligar a revisar algunos aspectos de la evolución humana, ya que «no sólo éste es más antiguo que cualquier resto conocido, sino que también está en una fase más avanzada de evolución». ‘El hombre del milenio’ es, de hecho, 1,5 millones de años anterior al, hasta el momento, considerado el primero de los homínidos, el ‘Ardipithecus ramidus’ que Tim White encontró en Etiopía en 1994 y sobre cuya capacidad bípeda existen discrepancias en la comunidad paleontológica.

Víctima de felinos

Los dientes y la mandíbula de la criatura de Tugen muestran «claramente», según Pickford y Senut, su parentesco con el hombre moderno. De su dentición, los investigadores deducen que la dieta de este homínido se componía fundamentalmente de frutos y vegetales, aunque comía ocasionalmente carne producto de su actividad carroñera.

A pesar de que los fósiles no han sido datados todavía, proceden de un estrato que dos equipos independientes habían fechado previamente en hace 6 millones de años. ‘El hombre del mileno’ sería así uno de los primeros exponentes del linaje humano, ya que la biología molecular ha establecido que las ramas evolutivas del hombre, el chimpancé y el gorila emprendieron caminos diferenciados hace entre 7 y 4,5 millones de años.

La región en la que se han encontrado los restos forma parte del Valle del Rift, un auténtico paraíso paleontológico en el que se ha hallado a la mayoría de nuestros antepasados más lejanos, y donde Pickford y Senut esperan sacar a la luz restos suficientes de ‘el hombre del milenio’ como para hacerse una idea exacta de la apariencia este ser, que seguramente se asemejaba a un chimpancé.

Uno de los fémures desenterrados tiene marcas de masticación que los investigadores achacan a que su propietario tuvo un infortunado final. «Parece como si él hubiera sido matado y comido por algún tipo de carnívoro, probablemente un felino», precisó ayer Brigitte Senut, quien, como su colega, cree que en el subsuelo de las colinas de Tugen puede haber restos de homínidos aún más primitivos.



¿SE ACABÓ LA CIENCIA EN EL GARAJE?
Pedro Gómez-Romero
TEMA: Adicciones -Dependencias-

La prestigiosa revista Nature mostraba naranjas en la portada de su número del 13 de julio de 2000. Era una pista sobre el artículo que en la página 157 describía los entresijos del genoma de una bacteria con un singular nombre científico, la Xylella fastidiosa.

El artículo describía el estudio del ADN de este patógeno, causante de la clorosis en cítricos, verdaderamente fastidioso para estas plantas y también para la especie que las cultiva y que le puso el nombre. Un trabajo importante. Pero lo primero que llamaba la atención al ojear el artículo era una lista insospechada. Se diría una de esas tristes relaciones de nombres grabados en piedra en homenaje a las víctimas de una tragedia, aunque en realidad se trataba de la lista de autores del trabajo.

Efectivamente, al título del artículo, descrito sintéticamente en una línea, seguía un listado parcialmente dispuesto en orden alfabético de los 116 científicos que habían participado en la realización del trabajo. A buen seguro cada una de esas personas firmaba el artículo por derecho propio y había contribuido significativamente al desarrollo del complejo, interdisciplinar y laborioso proyecto.

No hace tanto tiempo, un listado así hubiera sido inimaginable; pero la investigación científica y tecnológica ha ido evolucionando hacia estados de complejidad creciente que hacen frecuentemente necesaria la coordinación de grandes grupos. Grandes equipos para grandes problemas.

A la vista de estos enormes grupos de trabajo, los tiempos del heroico científico que afrontaba en solitario la lucha por desentrañar los secretos de la naturaleza parecen cosa de un pasado remoto. Ciertamente, ya pasó el tiempo de aquellos ociosos caballeros ingleses del siglo XVIII como Lord Cavendish que pudo descubrir la composición del agua porque no tenía que trabajar para comer. También parece lejano el tiempo de los Nobel de cobertizo como el matrimonio Curie, o el de los inventores de garaje como Thomas Edison. De todos ellos guardamos en nuestra memoria antiguas imágenes en blanco y negro.

¿Se acabaron pues los tiempos de la ciencia de garaje? ¿Tiene algún futuro el científico solitario en una sociedad tecnológica de enésima generación, como la nuestra?

Lo cierto es que junto con grandes proyectos coordinados como el del genoma humano han florecido durante el final del siglo XX pequeños grandes éxitos originados espontáneamente en grupos modestos con buenas ideas y objetivos ambiciosos. Así, por ejemplo, Georg Bednorz y Alex Müller, aunque no trabajaban en un cobertizo, sí constituían un grupo pequeño, un mínimo núcleo de trabajo en los laboratorios de IBM en Zürich. Llevaban a cabo un trabajo marginal para su empresa. Y, sin embargo, con medios modestos pero con una apuesta revolucionaria por los óxidos de cobre, pusieron patas arriba el campo de los superconductores y ganaron con todo mérito el Nobel de Física en 1987.

En cuanto a inventores de garaje, el Bill Gates más rico del mundo constituye un buen ejemplo de innovación artesanal en el campo de la alta tecnología. Y no sólo él, sino otros muchos creadores de futuro con ya famosas marcas registradas como Yahoo! o Linux empezaron como empresas de andar por casa.

La estructura del ADN, la síntesis del nylon, la teoría del Big Bang, el descubrimiento de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR en inglés) que ha propiciado la explosión de la ingeniería genética, o el reciente descubrimiento de la bacteria más grande conocida son ejemplos de avances significativos que tienen más que ver con el empeño individual que con la coordinación de grandes equipos. Debemos concluir por tanto que hoy en día se siguen gestando revoluciones científicas en el patio de atrás de la ciencia oficial. ¿Podrían convivir armoniosamente la gran ciencia dirigida y la pequeña ciencia libre? Deberían. Los grandes proyectos coordinados, los esfuerzos multinacionales, nos sirven para consolidar nuestro conocimiento y aplicarlo de forma creativa a la consecución de objetivos y retos imposibles de superar de otra manera, mientras que la innovación individual de mayor repercusión es precisamente la que reta ese conocimiento, lo somete a escrutinio, consigue revisarlo y llega incluso a generar revoluciones científicas y nuevas áreas de conocimiento. Ambas tendencias se entrecruzan en un tejer y destejer que va conformando el tapiz de nuestro conocimiento colectivo.

Las superestructuras científicas y tecnológicas capaces de abordar megaproyectos como la exploración de Marte o el estudio del genoma humano son una característica de la tecnociencia de hoy. Pero debemos evitar que esa característica excluya o desplace desproporcionadamente el trabajo científico a menor escala, o que pueda llegar a desvirtuar la labor científica individual. En este sentido, más que la potenciación monotónica de grandes grupos y proyectos, nuestra ciencia debería evolucionar hacia la multiplicidad. Multiplicidad de escalas, diversidad de tecnologías y proyectos que puedan competir en unos casos y sumarse en otros para resolver nuestros problemas. Una evolución hacia la tecnodiversidad que resultaría sin duda enriquecedora y socialmente beneficiosa.

[Nota] *Pedro Gómez Romero es investigador en el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (CSIC) y resultó galardonado, dentro del apartado de textos originales e inéditos”, por su trabajo titulado “Metaevolución. La Tierra en el espejo”, en el pasado XIII Certamen de Divulgación Científica de la Casa de las Ciencias de la Coruña.
Este artículo que aquí presentamos apareció publicado en el periódico El País (España el 6 de septiembre de 2000).



DOS COMPAÑÍAS LLEGAN A UN ACUERDO PARA PRODUCIR FÁRMACOS EN HUEVOS DE GALLINA
Iñigo Gurruchaga
TEMA: Medicina
URL: http://www.elcorreodigital.com/

Clonan un ejemplar capaz de generar sustancias utilizadas para combatir el cáncer

Científicos del Instituto Roslyn de Edimburgo y empresarios de Estados Unidos presentaron ayer públicamente a la primera gallina clónica, cuya configuración genética ha sido modificada para producir en la clara de sus huevos unas moléculas utilizadas en la fabricación de unos medicamentos que pueden tratar, entre otras enfermedades, diversos tipos de cáncer.

Los investigadores que clonaron a ‘Dolly’, el primer mamífero creado en el laboratorio a partir de una célula, presentaron después a los cerditos ‘Millie’, ‘Christa’, ‘Alexis’, ‘Carrol’ y ‘Dotcom’, susceptibles de ser criados para ofrecer órganos transplantables a los humanos. Luego, científicos americanos presentaron a la mona ‘Tetra’, la primera clonación de un primate para el estudio de la diabetes o el Parkinson.

Ayer le tocó el turno a la gallina ‘Britney’. Es el producto de una investigación de dos años, ejecutada mediante la colaboración del Instituto Roslyn con la compañía Viragen, especializada en biotecnología. La gallina ‘Britney’ es producto de una combinación: la aplicación de la misma tecnica empleada para la creación de ‘Dolly’ y las propiedades de transferencia de núcleos celulares entre las aves.

En su aplicación práctica, los científicos de Escocia, dirigidos por la doctora Helen Seng, han modificado el núcleo celular de Britney, de tal modo que los 250 huevos que, como promedio, pone una gallina anualmente, contendrán en su clara un mayor volumen de las proteínas que se utilizan para la producción de fármacos contra los tumores de ovario o de mama, por ejemplo.

Sin polémicas

Según el director del Instituto Roslyn, Grahame Bulfield, «la colaboración con Viragen es una parte clave de nuestra estrategia para expandir el desarrollo de nuevas aplicaciones médicas de la 'tecnología Dolly'». Para el jefe ejecutivo de Viragen, Gerald Smith, el acuerdo entre su compañía y el instituto científico «para la creación de pollos que producen anticuerpos en huevos» podría tener resultados comerciales en dos años.

Las organizaciones de lucha contra el cáncer dieron su bienvenida a la noticia. Las primeras reacciones recabadas por los medios británicos entre líderes políticos y religiosos confirman que el anuncio de la creación de ‘Britney’ entra dentro del campo de las aplicaciones menos polémicas de la tecnología de manipulación genética.



LA EDUCACIÓN Y LOS CONTENIDOS
Alfonso Unceta
TEMA: Educación
URL: http://www.elpais.es/

Cuando a finales de los años setenta, Umberto Eco publicó Apocalípticos e Integrados, la polémica sobre las consecuencias de la cultura de masas había cumplido unos cuantos quinquenios en los Estados Unidos y algunos de los temores de Ortega sobre el devenir de la cultura en las sociedades modernas se habían hecho realidad también en Europa. La crisis cultural ligada al desarrollo de la sociedad de masas no constituye sino una de las expresiones de la crisis más general que provoca la modernidad y atañe a distintas esferas de nuestra vida cotidiana. Por su cercanía y vinculación con la cultura, un ámbito severamente afectado es la educación, hasta el punto de haberse generado una sensación, nunca antes conocida en el mundo educativo, que el pensador catalán Salvador Cardús ha definido en un reciente libro como "el desconcierto de la educación".

En este contexto, la ministra de Educación, Pilar del Castillo, ha presentado hace unos días el primer paquete de un conjunto más amplio de reformas, entre las que destaca una revisión general de la LOGSE. Esta primera entrega se concreta en un incremento testimonial de la carga horaria en tres materias y la disminución de la misma en otras dos, la unificación y concreción de los contenidos, curso a curso, en la ESO y el bachillerato, junto a la desaparición de los referidos a valores y procedimientos, y un aumento desmedido de los contenidos conceptuales de todas las materias. Si hacemos un esfuerzo de abstracción con respecto a las discrepancias que desde el punto de vista autonómico, legal, organizativo, económico o político ya se han puesto de manifiesto, tal vez podamos identificar mejor los argumentos que están en la base de la propuesta ministerial. Obviada la cuestión de la movilidad, pueden reducirse esencialmente a dos: el bajo nivel de conocimientos del alumnado y el alto porcentaje de fracaso escolar.

En relación al fracaso escolar, la Ministra se apoya en la constatación de "que uno de cada cuatro alumnos no obtiene siquiera el título de graduado en secundaria". La validez de un dato estadístico depende, lógicamente, de su referencia comparativa. Me parece un excelente dato si se compara, por ejemplo, con los resultados académicos del curso 96/97, en los albores de la Reforma Educativa. En aquel curso, sólo el 83% del alumnado de 16 años seguía en las aulas, frente al 100% actual y, sin embargo, los resultados académicos, en niveles equivalentes al graduado en secundaria, fueron notablemente inferiores. Tal vez por aquello de que hay mentiras, grandes mentiras y estadísticas, mejor será no recurrir a estas últimas. Porque también puede argumentarse que siendo los resultados mejores en términos estadísticos, se aprecia un preocupante descenso del nivel de competencia adquirido. En otras palabras, que va produciéndose una degradación del título de Graduado en Secundaria, consecuencia de la pérdida general de conocimientos y un consiguiente menor nivel de exigencia en secundaria. Esta última hipótesis nos acerca más al problema real, y puede resultar instructivo tratar de analizarla.

El objetivo de que el 100% de los ciudadanos estudie, por lo menos, hasta los 16 años, implica abordar las tareas gemelas de expansión y limitación del conocimiento. Efectivamente, debemos realizar esfuerzos especiales para tratar de acomodar las diferencias socio-económicas y culturales del alumnado. Pero todos estos esfuerzos persiguen, necesariamente, la forma de adaptar nuestros sistemas y prácticas educativas para acomodar tales diferencias, y no el objetivo de erigir una cultura educativa basada sólo, ni fundamentalmente, en las potencialidades de los grupos más favorecidos. Precisamente, para estos últimos, la enseñanza obligatoria no tiene, por lo general, un sentido finalista, tanto menos cuando la propia UNESCO se ha ocupado de insistir en que "la educación durante toda la vida se presenta como una de las llaves de acceso al siglo XXI". Así pues, proteger la promoción educativa y cultural de un amplio grupo social puede conllevar determinados costes para otros grupos o intereses concretos. Y no sería procedente tratar de ocultar esta realidad ni un instante más. Es por ello, que resulta urgente determinar cuál es el punto de encuentro entre intereses y derechos potencialmente en conflicto. Y esto último nos conduce al análisis del segundo problema, el nivel de conocimientos.

A comienzos del presente siglo Emile Durkheim, uno de los clásicos de la pedagogía francesa, escribía lo siguiente : "Es del todo vano creer que educamos a nuestros hijos según nuestros deseos. Nos vemos impelidos a seguir las reglas que imperan en el medio social en el cual nos desenvolvemos". Uno de los ejemplos de esta permanente adecuación es la amplitud de materias que pretenden abordarse desde los actuales programas de estudio, algunas inexistentes hace tan sólo unos años. La educación artística, musical, tecnológica o el aprendizaje de varios idiomas forman parte de los objetivos y contenidos de la educación obligatoria actual. Por consiguiente, el corpus que integra la formación básica se ha ampliado, y esto es algo que en ningún caso debemos lamentar. Pero ello, lógicamente, implica una redistribución de la carga horaria y de la cantidad de contenidos a impartir en cada materia.

Complementariamente, se delega crecientemente en el sistema educativo la instrucción cívica y moral en estrecha relación con nuestro sistema de valores. Esta peculiaridad de la sociedad moderna proviene de la conjunción entre notables carencias en muchos medios familiares -que han dejado de ejercer su rol fundamental- y la impúdica actitud de otras agencias básicas de socialización, en especial las de determinados medios de comunicación, que en lugar de revisar los contenidos y valores que transmiten, no dudan en responsabilizar al sistema educativo de las carencias y los comportamientos improcedentes de las nuevas generaciones.

Tomando en cuenta todos los objetivos de la actual enseñanza obligatoria y constatando la problemática plural y diversa que la caracteriza, me parece sumamente improbable que pueda confiarse en una solución exitosa insistiendo, casi exclusivamente, en los contenidos. La cuestión no consiste en dilucidar el número de contenidos a impartir, sino en garantizar las mejores condiciones para su impartición. Entre tanto, no parece que las propuestas apocalípticas de contenido unitario garanticen la mejora del conocimiento, sólo gestionable desde el principio de atención a la diversidad.

Ya es tiempo de reconocer, sin rubor, que la enfermedad fundamental que afecta a la educación es la pérdida de la autoridad. Pérdida de prestigio social de la función docente y cuestionamiento permanente de su capacidad para transmitir conocimientos y valores. Por su naturaleza, la institución educativa no puede abdicar de la autoridad, entendida como reconocimiento social, ni convivir con su automática consecuencia, el quebranto del orden.
Educar en un mundo que está confuso exige, necesariamente, actitudes y políticas de distanciamiento para huir sobre todo de las soluciones basadas en los prejuicios, que no tienden sino a agudizar las situaciones de crisis.

No conviene idealizar escenarios muy distintos del actual. Las propuestas destinadas a mermar la igualdad de oportunidades están destinadas al fracaso. El futuro ahondará la multiculturalidad, en consecuencia con la creciente inmigración y, por lo tanto, con las diferencias sociales. Solamente si conseguimos devolver a la escuela y a los docentes la autoridad que todos hemos contribuido a erosionar, si es necesario autonomizando ciertas leyes de la escuela respecto de las de la sociedad en general, podremos aspirar a mejorar el nivel de instrucción y educación de nuestros jóvenes.

[Nota]* Alfonso Unceta Satrustegui es profesor de Sociología y viceconsejero de Educación del Gobierno Vasco.



69 RAZAS DE ANIMALES DE CRÍA ESTÁN EN PELIGRO DE EXTINCIÓN EN ESPAÑA
Lola Galán
TEMA: Biología
URL: http://www.elpais.es/

Un informe de la FAO considera "alarmante" el ritmo de desaparición

Las granjas del mundo se despueblan por momentos. Cada semana desaparecen dos razas distintas del patrimonio de animales criados por el hombre, según un informe publicado ayer por la FAO, la organización de Naciones Unidas que se ocupa de la alimentación y agricultura. En el caso de España la situación no es más tranquilizadora: en nuestro país hay 69 razas de animales de cría en peligro de extinción, de ellas 22 en estado crítico.

El informe realizado por la FAO considera alarmante la situación porque en los últimos cien años se han perdido mil razas y el ritmo de extinción se ha acelerado en los últimos años hasta el punto de que en estos momentos están amenazas de desaparición un tercio de los animales de cría en todo el mundo (1.350). El estudio ha sido realizado sobre un total de 30 especies de animales de cría en el mundo.

El estudio deja claro que la diversidad se encuentra, sobre todo, en el sur. Que los países del norte deben recurrir constantemente a las zonas cálidas para encontrar el aporte de las razas animales necesarias para el desarrollo económico y para la alimentación. Sin embargo, los países del sur sufren gravemente el proceso de deterioro y simplificación de especies que es común a todo el planeta.

La lista de animales en peligro está encabezada en España por las vacas, con 21 razas en situación grave (con menos de mil ejemplares) 13 razas de gallinas, 10 de cerdos (varias de ellas del tipo ibérico), 8 de ovejas, dos de palomas, dos de pavos, una de gansos, una de patos y una de conejos. Una situación lamentable, según los expertos, porque se trata de un patrimonio de diversidad genética valiosísimo y porque, como apunta José Esquinas, secretario de la comisión de la FAO que se ocupa de los recursos genéticos para la agricultura y la alimentación, "la pérdida de diversidad genética se traduce en mayor vulnerabilidad de las razas".

La biodiversidad es esencial para hacer frente a enfermedades y plagas. "El cerdo min que se cría en China, y que es capaz de vivir a 35 grados bajo cero y de tener hasta 24 crías o más, ha sido muy útil para estudiar las posibilidades de transformación de la especie, para obtener mayor fertilidad". Esquinas recuerda que una raza de vacas italianas, conocida como maremagna, que se cría en los alrededores de Roma, en una zona que era antiguamente palúdica, sirvió para salvar otra raza de vacas de Estados Unidos aquejadas de malaria.

Según Keith Hammond, experto del grupo de recursos genéticos animales de la FAO, entre 1995 y 1999, las razas de mamíferos que están amenazadas de extinción aumentó del 23% al 35%, mientras la de aves ha aumentado del 51% al 63%. "Si no se toman medidas, 2.255 razas se perderán en los próximos 20 años", señala Hammond.

Para Hammond, el mayor peligro para la diversidad ha estado en las exportaciones masivas de animales desde los países desarrollados a los países en vías de desarrollo, para cruzarlas con las razas indígenas o para sustituirlas. De esta forma estas últimas han sido sacrificadas en la falsa creencia de que las procedentes de los países industrializados eran más rentables.



PHILIPPE BUSQUIN, COMISARIO EUROPEO DE INVESTIGACIÓN, "LA INVESTIGACIÓN DEBE TENER UNA DIMENSIÓN EUR
Gabriela Cañas
TEMA: Entrevistas
URL: http://www.elpais.es/

Philippe Busquin (59 años), físico de carrera, ha sido varias veces ministro, fue vicepresidente de la Internacional Socialista y ahora es comisario europeo de Investigación. Desde este último puesto, este curtido político belga ha lanzado diversas iniciativas que comparten un denominador común: la creación de un auténtico mercado único de la investigación y el desarrollo que permita a Europa competir de igual a igual con Estados Unidos y Japón. Un proyecto en el que ya ha entrado la industria europea, pero no el sector público, demasiado cerrado, según Busquin, en su dimensión nacional.
Busquin cree que hay en Europa situaciones aberrantes que obstaculizan la mínima movilidad de los investigadores, por ejemplo, pero también que el momento es ideal para ponerse a la cabeza gracias a la bonanza económica y al equilibrio de las cuentas públicas. Esta entrevista se hizo pocos días después de que la UE acordase una serie de importantes medidas para lograr ese objetivo estratégico de apostar por la investigación que reclama Busquin.

Pregunta- ¿Usted cree que es un buen momento para el impulso de la investigación en Europa?
Respuesta- Sí. Primero, por la mundialización de la economía y la información. En esta transformación del mundo, la dimensión europea se convierte en indispensable para enfocar las cosas. Lo vemos por ejemplo en los acuerdos de Kioto sobre el cambio climático. En una parte están los países en desarrollo, en la otra, Estados Unidos y, en otra, Europa. No nos queda más remedio que defender conjuntamente nuestros valores e invertir en investigación para mantener la competitividad.

P- La cuestión es si esa necesidad llega en el momento ideal.
R- Sí, porque de una parte el Tratado de Maastricht impuso restricciones presupuestarias para reducir el déficit público y por el momento la mayor parte de los presupuestos está equilibrado. A eso se une una situación económica favorable. Todo ello permite consagrar gastos adicionales a la investigación.

P- En el último Consejo de Ministros de Investigación, la UE acordó facilitar la movilidad de los investigadores. ¿Cómo se va a lograr?
R- Por una parte queremos solventar los problemas de las becas en diferentes países de la UE y también que cada Estado abra sus programas a investigadores de fuera. El otro elemento es crear un espacio atractivo para países terceros, incluido Estados Unidos. Esto no existe, por el momento, debido a los obstáculos existentes relacionados con la estructura social europea y la libre circulación de las personas. Por ejemplo, si un investigador de un país tercero necesita una Visa para ir a Londres es probable que esa Visa no le sirva para ir a Madrid. Un investigador que llega a Boston puede en cambio irse a California sin problemas. Otro ejemplo: si un investigador francés se va a Portugal, cuando vuelve a su país no tiene derecho al paro. Los investigadores necesitan una gran movilidad para desarrollar su trabajo y es necesario resolver estas tremendas aberraciones.

P- Habla usted de atraer a investigadores, pero en Europa no hay tanto dinero destinado a esta cuestión como en Japón o EE UU.
R- Cierto, pero el problema del dinero no es el único elemento. Lo que desea un investigador es trabajar en el mejor equipo. El verdadero investigador es idealista, no trabaja por el dinero.

P- No me refería sólo a un buen sueldo, sino también a que el investigador disponga de medios para hacer su trabajo.
R- Sí, eso también es cierto. Pero el problema también es que en Europa hay incluso obstáculos burocráticos. Ni siquiera hay libertad de horario para continuar un día intenso de investigación. Lo importante es tener la posibilidad de crear equipos que se sitúen entre los mejores del mundo y eso sólo se puede conseguir en una dimensión europea capaz de conseguir la masa crítica suficiente para investigar en ciertas materias. Ya hay ejemplos en Europa, como la investigación que se está haciendo en Estrasburgo sobre una enfermedad genética de la retina o el equipo europeo de 350 investigadores sobre la capa de ozono. No se trata sólo de dinero, sino de optimizarlo.

P- Y de coordinarlo también. Usted ha lanzado la idea de unir a un comité de sabios sobre la industria aeronáutica para estudiar en perspectiva el futuro europeo en este campo.
R- Efectivamente. Hemos hecho lo mismo en otros campos, como la biología molecular. Queremos saber cuáles son los equipos disponibles y qué podemos hacer. Y otro tanto con la nanotecnología. Pero necesitamos que los Gobiernos sean más abiertos. La Comisión ha demostrado ser abierta, y la industria (véase el ejemplo de la aeronáutica) también. La inversión privada en investigación en Europa es comparable con la de Estados Unidos (un 1,2% del PIB frente a un 1,9%).

P- Por lo que dice, el problema está pues, fundamentalmente, en el sector público y no tanto por falta de dinero como por falta de miras.
R- Eso creo yo, sí.

P- En todo caso, la maldición de Europa es la fragmentación. Y no es raro que haya investigaciones en la zona flamenca de la propia Bélgica que igual no se coordinan con la zona valona.
R- Sí, por supuesto (se ríe). A veces las barreras idiomáticas son enormes y eso que en investigación tenemos la ventaja de que la lengua común es el inglés.

El rumbo del espacio

Desde el 16 de noviembre pasado, fecha del último Consejo de la UE sobre Investigación, la Comisión Europea y la Agencia Europea del Espacio (ESA) comparten una estrategia común. Aunque en ambas están casi los mismos países, siempre habían trabajado separadamente.

Para Philippe Busquin, este acuerdo venía obligado por las circunstancias, porque el espacio es un "objetivo estratégico" como nunca lo fue. "El espacio", dice Busquin, "nos va a permitir, más que nunca, resolver enormes problemas de la Tierra como el cambio climático, la meteorología, la gestión de la agricultura, del medio ambiente, del transporte, de la telecomunicación. Esto significa que el espacio tiene una dimensión política importante. El sistema de navegación de los barcos y aviones está controlado, por ejemplo, por Estados Unidos, y durante la guerra de Kosovo hubo incluso problemas estratégicos importantes. Por todo ello, la Comisión puede y debe desempeñar un papel muy útil. La gestión de la Tierra se hará cada vez más desde el espacio, que permite una aplicación política".

Este acuerdo no significa, según Busquin, un cambio de rumbo importante para los proyectos de la ESA. "A partir de ahora, la ESA seguirá controlando la tecnología mientras que la UE decidirá sobre las aplicaciones. La liberalización del mercado de telecomunicaciones, por ejemplo, o el reparto de frecuencias son asuntos políticos que hay que coordinar. Ése será el papel de la Comisión".



"ICECUBES" SIMULA BUSCAR DATOS SECRETOS EN EL SISTEMA
Giorgio Talvanti
TEMA: Internet
URL: www.hispasec.com

La semana pasada llegaba al laboratorio de Hispasec "Icecubes", uno de los gusanos de Internet más originales que se han descubierto hasta el momento; mediante un brillante truco de ingeniería social,
este espécimen se hace pasar por un programa encargado de buscar en el sistema un nuevo tipo de datos secretos, los "icecubes" (cubos de hielo).

Se trata de un "i-worm" de una longitud aproximada de 18 kilobytes, programado en lenguaje ensamblador, que se presenta en forma de fichero adjunto a mensajes de correo electrónico con la frase "Windows Icecubes !" como asunto, y el siguiente texto como cuerpo:

I almost forgot. Look at what I found on the web. This tool scans your system for hidden Windows settings, better known as -Windows Icecubes-. These secret settings were built in by the Windows
programmers. I think you might want to change them a little, just take a look ! :)

De esta forma, el autor de "Icecubes" inventa el concepto de los "cubos de hielo", que, supuestamente, son una serie de registros ocultos, creados por los programadores de Windows para condicionar el comportamiento del sistema operativo. Una vez ejecutado el fichero adjunto, "ICECUBES.EXE", es posible descubrir más acerca de esta divertida invención; el gusano, para distraer la atención del usuario mientras se instala en su ordenador, simula buscar en el sistema todos los "cubos de hielo" existentes y, una vez que la pantomima ha terminado, muestra el siguiente cuadro de diálogo:

[ Windows Icecubes ]
Manufacturer´s default settings (not to be edited)

Endurance options
[X] Crash every (2) (days)
[X] Crash after (5000) bytes of un-saved changes

Save options
[X] Create incredibly large files
[ ] Allow me to carry on typing during AutoRecovery saves
Fail AutoRecovery at (17) percent

Other options
[X] Decrease boot speed by 70%
Annoy me with that sodding paperclip
( ) constantly
(X) when i less expect it

[ Ok ] [ Cancel ]

Por su parte, la instalación del gusano en el sistema es similar a la de "Happy99" en cuanto al procedimiento empleado: se copia al directorio de sistema como WSOCK2.DLL, intenta infectar el original de la librería de funciones de Internet (WSOCK32.DLL) y, en caso de estar en uso, crea una copia con el nombre WSOCK32.INF, la infecta, y crea un comando en el fichero WININIT.INI para reemplazar la DLL original con el INF portador del código maligno en el siguiente arranque del sistema.

El funcionamiento del gusano es también muy semejante a "Happy99" cuando, al monitorizar todos los datos enviados por medio de la Red (con la función "send"), espera a que el usuario infectado
envíe un mensaje de correo electrónico, tras lo cual el espécimen procede a usar las mismas cabeceras enviadas al servidor SMTP correspondiente, con el fin de generar un e-mail extra que dirigir al mismo destinatario, portando el mensaje específico y adjuntando una copia del código maligno, codificada en base64 con cabeceras de tipo MIME (el estándar más común en Internet).

Asimismo, "Icecubes" es capaz de monitorizar nombres de usuario y contraseñas enviadas durante las sesiones de Internet, grabando todos los datos en el fichero "ICECUBES.TXT", que se encuentra en el directorio de Windows, si bien en ningún momento llega a enviar o publicar este archivo a ninguna dirección de correo electrónico por medio de la Red.

Por último, el gusano muestra el siguiente mensaje el día 1 de julio de cada año:

[ W9x.Icecubes / f0re [lz0] ]

Windows detected icecubes on your harddrive.
This may cause the system to stop responding.
Do you want Windows to remove all icecubes ?

Para más información:
I-Worm.Icecubes http://www.avp.ch/avpve/worms/email/icecubes.stm
W32/IceCube@M http://vil.nai.com/vil/dispVirus.asp?virus_k=98902
TROJ_ICECUBES.A http://www.antivirus.com/vinfo/virusencyclo/default5.asp?VName=TROJ_ICECUBES.A

[Nota] *Incluimos esta noticia, aparecida el pasado 02 de diciembre de 2000 en el Boletín -una al día- de Hispasec, por la originalidad demostrada, por el fabricante del mencionado gusano, a la hora de engañar a los futuros internautas parasitados. El sistema elegido por el creador de "Icecubes", con la invención incluida de los mencionados “Cubitos de Hielo”, hace que este gusano sea digno de figurar dentro de una nueva categoría de Paragusanos Magufotes. Así que ¡ojo al dato señores! y escepticismo extremo con los archivos anexados al correo informático.



OSCAR WILDE MURIÓ A CONSECUENCIA DE UNA OTITIS Y NO DE LA SÍFILIS.
Marlène Duretz
TEMA: Medicina
URL: http://www.lemonde.fr/

Versión en español por: Pedro Luis Gomez Barrondo (ARP-Traductores)

Contrariamente a la opinión generalizada, el escritor Oscar Wilde no habría muerto a causa de la sífilis sino de una meningo-encefalopatía, provocada por una otitis crónica. Esto es lo que han afirmado dos investigadores de la Universidad de Cap (África del Sur)

En la última entrega de la revista de medicina The Lancet, aparecida el sábado 2 de diciembre de 2000, los Drs. Asley Robins y Sean Sellars estiman que la hipótesis de una meningo-encefalitis, provocada por una otitis crónica, fue relativamente desatendida por el médico de la prisión de Reading, en la que, el autor del “Retrato de Dorian Gray” fue arrojado por un periodo de dos años en 1896, acusado de homosexualidad, a raíz de la denuncia del marqués de Queensberry.

Los biógrafos de Oscar Wilde estaban de acuerdo en el hecho de que el escritor fue operado en octubre de 1900, en la habitación de su hotel. Lo que los investigadores sudafricanos han logrado precisar, por primera vez, es la naturaleza de la operación, una mastoidectomía, una intervención en el oído recién introducida en Francia por aquellas fechas.

Un mes después de esta operación, Oscar Wilde habría conocido una remisión para finalmente morir el 30 de noviembre, hace ahora justo 100 años. “Resulta particularmente oportuno, con ocasión de este aniversario, el limpiar el mito según el cual Wilde habría sido alcanzado y habría sucumbido víctima de la sífilis”, escriben los dos autores.

Ironías del destino, Oscar Wilde era hijo de un reputado cirujano irlandés, especializado en problemas de oídos, y su propio hijo, Vyvyan Holland, sufrió la misma intervención quirúrgica que él, tan sólo ocho semanas después de su muerte.

A menos de una semana de la fecha aniversario de su muerte, las oscuras circunstancias en las que murió el autor de “La vida ideal” parecen desvanecerse a la luz de la ciencia. “Una cosa de la que no se habla no ha existido jamás”, escribió Oscar Wilde. A buen entendedor…


 

 
   

 
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