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Número: 41 Año: 2000
 


EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
© 2000-2004 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/

Edición 2000 - Número 41


SUMARIO

LA ÓRBITA MÁS VALIOSA PARA LOS SATÉLITES DE COMUNICACIONES EMPIEZA A ESTAR SATURADA
Por:
Tema:
Astronaútica -Exploración Espacial
LA POSIBILIDAD DE MODIFICAR LA HERENCIA GENÉTICA LLEGARÁ PRONTO, ALERTAN LOS EXPERTOS
Por: M. R. E.
Tema:
Genética
RENÉ FAVALORO Y LA MISERIA NACIONAL
Por: Jesús Villar
Tema:
Medicina
«SÓLO ENVIANDO GENTE PODREMOS SABER SI HAY VIDA EN MARTE»
Por: Luis Sala
Tema:
Astronaútica -Exploración Espacial
«EL UNIVERSO SE EXPANDE CADA VEZ A MÁS VELOCIDAD»
Por: Agencias
Tema:
Astronomía
CIENTÍFICOS BRITÁNICOS CREEN HABER ENCONTRADO LA VACUNA CONTRA LA MALARIA
Por: Manuel Allende
Tema:
Medicina
REINO UNIDO: LOS EXPERTOS VEN «INEVITABLE» UN BEBÉ CLÓNICO PARA EL AÑO 2020
Por: Agencias
Tema:
Genética


LA ÓRBITA MÁS VALIOSA PARA LOS SATÉLITES DE COMUNICACIONES EMPIEZA A ESTAR SATURADA

TEMA: Astronaútica -Exploración Espacial

Los expertos advierten del riesgo de colisiones por la permanencia de aparatos inactivos
La Tierra tiene un cinturón virtual formado por unos 350 satélites fijos en el cielo, a unos 36.000 kilómetros de altura sobre el ecuador. Es la autopista celeste con más tráfico: la llamada órbita geoestacionaria. Pero los operadores de satélites empiezan a sufrir ya las consecuencias de la saturación en esa autopista. Las compañías se enfrentan a los llamados satélites de papel, una trampa burocrática para reservar espacio, y los expertos advierten además contra la costumbre de dejar los satélites ya muertos en la órbita, lo que aumenta el riesgo de colisiones.

En los últimos dos años, sólo un tercio de los satélites inactivados se han sacado de la órbita geoestacionaria. Y los nuevos envíos no cesan. Los más recientes partieron el pasado jueves de la base espacial de Kourou (Guyana Francesa), a bordo del cohete europeo Ariane 5: el satélite europeo Astra 2b y el estadounidense GE7, ambos de telecomunicaciones.
El Astra 2b, que ofrecerá servicios de televisión digital al mercado británico e irlandés, se une a una flotilla de otros nueve satélites de la misma compañía (Sociedad Europea de Satélites, SES, en Luxemburgo); en conjunto transmiten un millar de canales de radio y televisión y servicios de Internet y multimedia a más de 78 millones de hogares europeos. En los próximos años se lanzarán otros tres satélites Astra. Cada uno permanecerá activo unos 15 años. Cuando se les agote el combustible serán llevados a una órbita superior para dejar sitio en la autopista geoestacionaria, como recomienda la Academia Internacional de Astronáutica.
Esta órbita es la preferida para los satélites de telecomunicaciones porque en ella los artefactos girando a la misma velocidad angular que la Tierra quedan aparentemente fijos en el cielo respecto a la superficie del planeta y actúan como repetidores, entre otras ventajas. Su primer ocupante se lanzó en 1964 y desde hace unos años su tráfico aumenta a razón de 25 a 35 satélites al año. A todos ellos se les asignó su plaza o posición orbital a través de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo que depende de Naciones Unidas y celebra una reunión cada tres años para repartir tanto el espacio físico como las frecuencias a las que trabajan los satélites.

Reparto desigual

El reparto es por países, y no equitativo, ya que cada uno debe presentar peticiones concretas. La compañía estadounidense GEAmericom, por ejemplo, anunció en Kourou que construirá una estación de seguimiento de satélites en Gibraltar; eso le permitiría solicitar posiciones orbitales vía el Reino Unido y competir en el mercado europeo, algo que los responsable de SES no ven con buenos ojos.
La última reunión de la UIT congregó el pasado julio en Estambul a más de 2.000 representantes de 150 países, y la mayoría aspiraba a un hueco en la órbita. "Sobre todo en mitad de los océanos, porque un satélite en mitad del Atlántico cubre Europa y Estados Unidos, por ejemplo", explica Juan de Dalmau, del Centro Nacional de Estudios Espaciales francés.
Sin embargo, según explica Walter Flury, del centro de seguimiento de satélites de la Agencia Europea del Espacio (ESA) en Darmstadt (Alemania), "no puede decirse que ya haya saturación". Flury resalta que los avances tecnológicos permiten ahora que en una posición orbital quepan varios satélites, siempre que trabajen a distintas frecuencias. SES, por ejemplo, tiene todos los suyos en dos posiciones. "No hay riesgo de colisiones", dice Flury, "especialmente cuando los satélites pertenecen al mismo operador".
Pero si no hay atasco físico, sí lo hay sobre el papel, y las compañías padecen sus efectos casi con igual intensidad. El problema son los satélites de papel, y la UIT no ha logrado resolverlo aún: hay países que piden posiciones orbitales con la única intención de vender su plaza a otros países. Una vez concedido el permiso el satélite debe ser lanzado en un máximo de cinco años, pero entretanto la posición queda reservada. Para la UIT es difícil distinguir entre las peticiones serias y las de papel.
Hace tres años la UIT reconocía ya que había unas 2.200 redes de satélites registradas o en proceso de hacerlo. La situación estalló a mediados de los noventa, cuando el reino de las islas Tonga, en mitad del Pacífico y con una población de 106.000 habitantes, solicitó más de media docena de posiciones para una red de satélites, que nunca llegó a construirse. La UIT creó hace tres años un grupo de trabajo que propuso medidas como el depósito de una cierta cantidad como garantía de la seriedad del proyecto, pero en Estambul no se llegó a ningún acuerdo para aplicarlas.

Los riesgos de la chatarra

Los problemas que causan los satélites que han dejado de estar operativos en la gran autopista espacial, la preciada órbita geoestacionaria, no se limitan a su ocupación inútil de ese valioso espacio. Además, estos satélites muertos "pueden llegar a suponer riesgo de colisiones", explica Walter Flury.
Este experto calcula que hay "al menos unos 115 satélites muertos en la órbita geoestacionaria", y lamenta que muchos operadores no sigan las recomendaciones internacionales sobre el mantenimiento de las órbitas. "Por desgracia, no hay una legislación que obligue a los operadores e imponga sanciones", dice. Según sus datos, en los últimos dos años han dejado de funcionar unos 40 satélites, de los cuales sólo un tercio han sido sacados de la órbita. "Los demás siguen ahí, o han sido trasladados a una órbita todavía demasiado cercana". Lo correcto, afirma, es trasladarlos a unos 300 kilómetros de altura por encima de la geoestacionaria.
Los satélites muertos son una forma más de basura espacial, restos de chatarra de dimensiones variadas -desde milésimas de milímetros a varios metros- que siguen en órbita terrestre. Los centros de seguimiento de las agencias espaciales siguen la trayectoria de unas 70.000 de estas piezas, y advierten cuando alguna de ellas se cruza en el camino de los nuevos lanzamientos de satélites o de los vuelos tripulados. De Dalmau recuerda casos de satélites inutilizados por el choque con partículas de basura espacial, y advierte de que "algún día pueden llegar a ser un peligro para las salidas al espacio".
Aparte de los satélites muertos, orbitan la Tierra unos 8.500 objetos catalogados de más de 10 centímetros, e infinidad de residuos menores.



LA POSIBILIDAD DE MODIFICAR LA HERENCIA GENÉTICA LLEGARÁ PRONTO, ALERTAN LOS EXPERTOS
M. R. E.
TEMA: Genética

Un informe de EE UU señala que la sociedad debe enfrentarse a los problemas éticos

Evitar que los descendientes hereden una enfermedad genética o decidir de qué color tendrán los ojos es algo que no se puede hacer todavía de forma segura y responsable, pero que puede llegar a formar parte pronto de la oferta médica, señalan expertos en ciencia, ética, religión y derecho, que han estudiado el tema durante dos años y medio por encargo de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS). Su recomendación es que la sociedad se prepare ya para afrontar las serias implicaciones éticas de unas técnicas que modificarían la especie humana.

Los autores del informe sobre las implicaciones científicas, éticas, religiosas y normativas de las modificaciones genéticas hereditarias en seres humanos, presentado ayer en Washington, concluyen con una llamada de atención a una sociedad que consideran mal preparada para decidir lo que quiere hacer con unas técnicas que pueden estar a la vuelta de la esquina. "El futuro no es algo fijo", concluyen. "Es básico que entendamos las posibilidades que están por llegar para que podamos hacer elecciones informadas y razonadas sobre el futuro". Según estos expertos estadounidenses "tendremos que decidir si la modificación genética hereditaria es una alternativa aceptable social, ética y teológicamente a otras tecnologías posibles para prevenir o corregir el daño atribuible a genes mutados".

Mejora estética

Cuando las técnicas mejoren se podrán ofrecer tratamientos genéticos que eviten a los hijos de hemofílicos padecer esta enfermedad, por ejemplo, pero también surgirá inevitablemente una oferta de mejoras genéticas no relacionadas con la salud que modificarán el genoma de los descendientes. Los padres pueden buscar tener hijos más altos, más inteligentes o con más memoria. Las técnicas "tienen la capacidad potencial de producir una revolución no sólo médica, sino social, porque nos ofrecen poder moldear a nuestros hijos de muchas formas nuevas", explican los expertos. "Estas técnicas nos podrían dar un control extraordinario sobre las propiedades biológicas y los rasgos de la personalidad que en la actualidad consideramos como definitorios de la humanidad".
Basándose en la experiencia de lo que ha pasado con las técnicas de reproducción asistida, que ahora se ofrecen prácticamente sin cortapisas, pero que sólo pueden ser utilizadas por una pequeñísima fracción de la humanidad, dado su alto coste, los expertos creen que las modificaciones hereditarias suscitan muchas dudas acerca de "la justicia en la distribución de los beneficios" de esta ciencia".
"En una cultura en la que tienden a no tolerarse las imperfecciones", las modificaciones genéticas hereditarias pueden abrir una brecha aún mayor entre ricos y pobres", indicó ayer Sondra Wheeler, del seminario teológico Wesley, informa Efe.
En todo caso, resulta "muy importante" mejorar la conciencia social de las posibilidades técnicas, estudiar con cuidado las implicaciones de su uso y diseñar un proceso de discusión pública permanente antes de tomar decisión alguna, advierten los autores del informe.
Lo que no hacen éstos, sin embargo, es pedir que las investigaciones en esta área se paren o se prohíban. Abogan por lo que llaman una etapa intermedia, que permita diseñar intervenciones que sean lo más efectivas y seguras posibles, si alguna vez se llegan a efectuar en humanos.

Etapa intermedia

Para esta etapa intermedia, los expertos recomiendan que se estimule la investigación básica en células y animales relacionada con la modificación de la herencia. "Esto concuerda con la larga tradición de libertad científica y refleja la idea de que si abandonamos esta línea de investigación podemos quedarnos sin descubrimientos inesperados que podrían hacer progresar otras áreas de la investigación biomédica", explican. Pero estas investigaciones deben acompañarse de un sistema de recogida de los datos relacionados con ellas que acabe en un banco nacional de datos, el cual debe servir a su vez para evaluar las decisiones sobre la ampliación de la investigación a seres humanos.
Todo ello debe funcionar bajo la supervisión de un organismo independiente, que establezca los protocolos de investigación y evalúe los resultados.

Para más información:
Original del Informe en inglés en: http://www.aaas.org/spp/dspp/sfrl/germline/report.pdf
Pagina oficial de la “American Association for the Advancement of Science”: http://www.aaas.org/



RENÉ FAVALORO Y LA MISERIA NACIONAL
Jesús Villar
TEMA: Medicina

Conocí a René Favaloro a principios de los años noventa, durante mi periodo de formación como investigador en el Hospital Mount Sinai de la Universidad de Toronto. Le escuchaba mientras me sentaba en uno de los pocos sitios libres en el suelo de un auditorio universitario que estaba hasta la bandera de estudiantes, médicos, farmacéuticos, biólogos, investigadores de varios países del mundo y políticos interesados por la ciencia. Había sido premiado junto con Christian Barnard y a Grusin por sus contribuciones en la cardiología y cirugía cardiovascular. Barnard fue el primer cirujano que realizó el trasplante de un corazón humano a otro ser humano. Grusin fue el pionero de la angioplastia coronaria, nombre que se da a una técnica médica mínimamente invasiva que consiste en dilatar las arterias coronarias para evitar la muerte del miocardio o músculo cardiaco. René Favaloro fue el inventor de la técnica quirúrgica conocida como by-pass aortocoronario, que desde su introducción hace más de 30 años ha salvado la vida de millones de enfermos cardiacos en todo el mundo. Desde entonces, estos tres grandes hombres de la cardiología y cirugía cardiaca eran firmes candidatos al Premio Nóbel de Medicina.

Volví a hablar con él por teléfono en 1996 para invitarle a participar, junto a Salvador Moncada y Valentín Fuster, en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre la importancia de la investigación biomédica. No pudo venir porque las fechas propuestas le coincidían con una visita a EE UU, pero prometió visitarnos en un futuro próximo. No va a poder ser. A finales de julio, Favaloro se suicidó con un disparo de pistola en el corazón, el órgano que según él hacía ruido, bombeaba sangre y podía servir de alimento.

Favaloro era argentino, hijo de una familia humilde de emigrantes italianos. Había estudiado medicina en la Universidad de La Plata en Buenos Aires y ejerció de médico rural en La Pampa. Sus ideas sobre el corazón le llevaron a ser aceptado por la prestigiosa Cleveland Clinic de EE UU para formarse como cirujano cardiovascular a principios de los años sesenta. En Cleveland fue el protagonista de una revolución en la cirugía cardiaca. Los enfermos con infarto agudo de miocardio morían porque el corazón se quedaba sin sangre suficiente para oxigenarlo debido a la obstrucción de las arterias coronarias que lo irrigan. Si las arterias coronarias se originaban en la gran arteria aorta, se le ocurrió crear un puente (en inglés, by-pass) entre la aorta y la arteria coronaria obstruida con un trozo de vena extraída de la pierna del paciente.
Tras experimentar con éxito en perros, en 1965 intervino al primer paciente con esa técnica. Con el paciente anestesiado, el tórax abierto, el corazón parado pero manteniendo la circulación y la oxigenación de la sangre con una máquina que hacía de corazón-pulmón artificial, Favaloro insertó el segmento de vena extraído y lo empalmó por los dos extremos para permitir que la sangre volviera a correr libremente, desde un orificio creado en la aorta hasta otro en la porción abierta de la arteria obstruida, para irrigar el corazón hambriento del combustible de la vida. A partir de ese momento, Favaloro obtuvo el reconocimiento de la comunidad médica internacional y marcó un hito en la popularidad de los avances médicos al cambiar las ideas que se tenían sobre la muerte y el corazón.
Pero además de gran médico y científico, Favaloro era también un gran humanista, intelectual, escritor (autor de un libro histórico sobre José San Martín, libertador de Argentina) e idealista que le llevó a rechazar quedarse en EE UU como responsable de un equipo de cardiólogos y cirujanos cardiovasculares. Su motivo: regresar a Argentina y ayudar al desarrollo de la medicina e investigación médica. Para la Cleveland Clinic, su marcha supuso un verdadero duelo del que nunca se repuso, por más que se le ofreciera el oro y el moro para que se quedara.

Su personalidad, cargada de energía y optimismo le llevó a ser el protagonista indiscutible del desarrollo de la cirugía cardiovascular de toda Hispanoamérica, incluyendo Brasil. Creó el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular dependiente de la Fundación que lleva su nombre y entregó su vida a la docencia y al fomento de la investigación en medio de un ambiente hostil, navegando contra viento y marea y luchando contra la inoperancia, ignorancia y corrupción de los políticos de su país. Mantuvo su vinculación con EE UU, donde sólo por un par de charlas recibía como honorarios más dinero que su salario mensual, bastante similar a lo que ocurre en España, donde alabamos y bien pagamos a los españoles que triunfan fuera; ponemos alfombras a los investigadores extranjeros que nos visitan, y somos verdugos de los investigadores que por cuatro pesetas siguen creando ciencia en el país.

A medida que fue pasando el tiempo, la cara y la mirada de Favaloro se fueron entristeciendo; la visión miserable de la sociedad en la que vivía le hizo mendigar los dineros que necesitaba para mantener la llama de la ciencia médica en su instituto. Pero su llama se fue apagando, y en su carta acusadora dirigida al presidente de la nación, escrita antes de suicidarse, le comentaba que ya estaba cansado de llamar y golpear puertas para recaudar el dinero que permitiera seguir trabajando e investigando a los cientos de médicos, profesionales e investigadores que tenía a su cargo. Es la misma indiferencia y falta de apoyo oficial que sentimos los que investigamos en cualquier lugar de España, donde un jugador de fútbol gana tres millones de pesetas diarios, el sueldo anual de cualquiera que esté ahora mismo intentando encontrar una cura para el asma, el SIDA, el cáncer o las neumonías resistentes a antibióticos, y se gastan cantidades de dinero que producen dolor de oído en programas televisivos realizados por charlatanes y descerebrados con el fin de perpetuarse y multiplicarse.

El mundo está de luto por Favaloro. Su suicidio es el suicidio lento de todos los investigadores españoles obligados a mendigar desde la época de Ramón y Cajal.

[Nota]*Jesús Villar es director de la Unidad de Investigación del Hospital de la Candelaria, de Santa Cruz de Tenerife, e investigador asociado en el Mount Sinai Hospital Research Institute de Toronto (Canadá)



«SÓLO ENVIANDO GENTE PODREMOS SABER SI HAY VIDA EN MARTE»
Luis Sala
TEMA: Astronaútica -Exploración Espacial

Scott Hubbard, director del programa de la NASA para el planeta rojo, asegura que «el agua es el hilo conductor en la exploración de Marte» La agencia espacial prevé estudiar su superficie con globos y dirigibles

Primero la buscó en la Luna y ahora en Marte. Encontrar agua en el espacio se ha convertido en una obligación para Scott Hubbard, nuevo director del programa de la NASA para el planeta rojo. Tras el silencio de la Mars Polar Lander, el ingenio de 165 millones de dólares que los americanos enviaron a Marte y que se olvidó de llamar a casa tras completar su viaje de miles de kilómetros, Hubbard es el hombre en el que confía la agencia espacial estadounidense para relanzar estas cuestionadas misiones espaciales.
De momento, ‘Mars Czar’, como le conocen sus compatriotas, se ha apuntado un tanto importante con el anuncio el pasado 22 de junio de que las imágenes enviadas por la sonda Mars Global Surveyor muestran evidencias de la existencia de agua en el planeta rojo. Las fotografías presentan formaciones geológicas similares a las que produce en la Tierra el afloramiento de agua subterránea en forma de torrente. Hubbard se agarra con uñas y dientes a estas huellas para dar sentido a su programa. «El agua es el hilo conductor de la exploración de Marte. Sólo hay que seguir su estela. Si el agua es uno de los elementos básicos para la vida en la Tierra, esto puede valer también para otros lugares. La superficie de Marte se nos muestra hoy como un desierto seco y muerto, pero quizá haya agua a unos pocos centenares de metros de la superficie. Y si hay agua, pudo haber vida o quizá la haya aún».
Esta confianza no se basa en simples especulaciones. «Los volcanes que nos mostraban las imágenes del Mariner 9 determinan que hace dos millones de años debió haber agua líquida en abundancia en Marte. Hace dos años, la Mars Pathfinder confirmaba nuestras primeras observaciones y, a juzgar por las 500.000 personas que siguieron la misión a través de Internet, esta idea generó enorme expectación. Pero han sido las extraordinarias imágenes de canales en la superficie enviadas por la Global Surveyor las que han dado un nuevo impulso al programa».

Próximas misiones

Los siguientes pasos están ya definidos para un horizonte de cinco años. «En abril del 2001 enviaremos una misión con el objetivo de hacer un mapa de superficie. Queremos conocer la composición de los minerales y el entorno de radiación del planeta: si hay puntos calientes, lugares que nos digan que es mejor que busquemos allí. En el 2003 enviaremos los sofisticados robots Mars Rover, del tamaño de un pequeño carro de golf, a dos sitios distintos: uno más benigno y otro más difícil. Su misión será hacer un examen microscópico del fino polvo rojo que cubre la superficie».
A partir del 2005, las misiones son menos concretas, aunque Hubbard sopesa la idea de utilizar dirigibles o globos «para hacer un reconocimiento aéreo y echar un vistazo al planeta desde más cerca». Respecto a la posibilidad de que haya misiones tripuladas a Marte en el futuro, asegura que «será la única manera de que podamos saber si hay vida allí: la combinación del ojo y el cerebro de un geólogo que sepa elegir el lugar adecuado para tomar las muestras».
Pero la búsqueda de vida no es el único móvil que Mars Czar esgrime para la exploración de Marte. «Lo que más nos interesa es entender el planeta como tal, su interior, y el cambio climático ocurrido allí. En un momento hubo agua en abundancia y hoy es un planeta seco y frío. ¿Es ése el futuro que nos espera?».



«EL UNIVERSO SE EXPANDE CADA VEZ A MÁS VELOCIDAD»
Agencias
TEMA: Astronomía

Los cosmólogos, físicos de partículas y astrónomos que asisten al curso ‘Desarrollo histórico de la Cosmología Moderna’, inaugurado ayer en Valencia, han coincidido en que el universo se expande cada vez a más velocidad debido a la denominada ‘energía de vacío’ que postuló Albert Einstein.
Los científicos reconocieron que la teoría de la expansión del Universo a partir del ‘Big Bang’ o gran explosión adquiere cada vez una mayor validez por los hallazgos científicos conseguidos tras las observaciones de los satélites artificiales.
Los directores del curso, Virginia Trimbley y Vicente Martínez, anunciaron que en los próximos diez años estaremos en condiciones de conocer la composición de la materia oscura, partículas subatómicas invisibles que constituyen el 90% del Universo. También explicaron que se han detectado cerca de los límites del Universo grandes cantidades de nubes de materia negra, origen de las primeras estrellas y galaxias.
Señalaron que, igualmente, a través de las observaciones de los satélites europeo Planzk y el norteamericano Ma, se podrán determinar con bastante exactitud los mapas de radiación de fondos de microondas, que podrán explicar algunos misterios sobre la expansión del Universo y su origen.

Teoría de la relatividad

El encuentro, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en su sede valenciana, pasará revista al concepto del Universo y cómo ha ido cambiando en este siglo. Para ello, se han programado conferencias de cosmólogos, astrónomos, físicos de partículas e historiadores de la ciencia, que proporcionarán una visión diferenciada sobre los últimos avances en la materia.
Vicente Martínez, codirector del curso, explicó que la cosmología nació como ciencia en 1917, cuando Albert Einstein, utilizando su recién creada teoría de la relatividad general, la aplicó a la descripción del Universo en su globalidad. «Desde entonces se han producido avances significativos, tanto desde el punto de vista teórico como desde el observacional, gracias, en parte, al espectacular desarrollo tecnológico experimentado en las últimas décadas», destacó el profesor Martínez.



CIENTÍFICOS BRITÁNICOS CREEN HABER ENCONTRADO LA VACUNA CONTRA LA MALARIA
Manuel Allende
TEMA: Medicina

Las primeras pruebas clínicas se realizan en Zambia y el medicamento se distribuirá en cinco o diez años
La comunidad científica británica indicaba ayer la posibilidad de que la humanidad haya iniciado el proceso del fin de la malaria, una enfermedad que afecta principalmente a África y que cada día se cobra en ese continente la vida de 3.000 niños y en todo el mundo entre uno y tres millones de víctimas al año. El paludismo, además, amenaza con extenderse por Europa. Los científicos esperan con enorme interés las primeras pruebas clínicas realizadas desde ayer en el país africano de Gambia.

Hasta el momento, todas las vacunas contra la malaria, incluida la descubierta por el colombiano Manuel Patarroyo y que hasta el momento es la que se ha demostrado como la más eficaz, sólo habían atacado al parásito antes de que se introdujera en las células del enfermo. La vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford se basa en fragmentos del propio ADN del parásito y lo ataca una vez se ha introducido en las células.
«En vez de utilizar el propio parásito, neutralizándolo de algún modo, lo que hacemos es utilizar su ADN, su material genético», indicó el jefe del departamento de medicina de la Universidad, Adrian Hill.

Las pruebas realizadas en voluntarios británicos infectados con la enfermedad han obtenido un gran éxito. Si las que se están efectuando en Gambia son positivas, «de lo que no tenemos duda», dijo Hill, la vacuna estará en el mercado entre cinco y diez años. El coordinador de las pruebas, el doctor Vasee Moorthy advertía sobre un excesivo optimismo inmediato. «Aunque la vacuna esté desarrollada, los casos de defunción por malaria continuarán incrementándose en los próximos años y se extenderá a parte del sur de Europa y Estados Unidos, lugares de donde ha sido erradicada».



REINO UNIDO: LOS EXPERTOS VEN «INEVITABLE» UN BEBÉ CLÓNICO PARA EL AÑO 2020
Agencias
TEMA: Genética

Que el nacimiento de un bebé clónico es algo inevitable, pese a que la idea no sea socialmente asimilada, es una idea cada vez más común entre la comunidad de investigadores médicos del Reino Unido. Esta es la conclusión extraída de una encuesta realizada por el diario The Independent y publicada por el rotativo inglés. En dicha encuesta, más de la mitad de los 32 científicos consultados admitieron que, en el caso de que se pudiesen superar ciertos problemas técnicos existentes en la actualidad, dentro de unos 20 años podría haber intentos para comenzar con la «reproducción clónica».
En palabras del director médico de un centro de fertilidad londinense, que prefirió mantener el anonimato, «el equipo necesario para la clonación es simple y barato y, tanto si es aprobado como si no, sucederá. No se puede detener».
Por su parte, Lord Winston, uno de los expertos en fertilización artificial más destacados del Reino Unido, admitió igualmente que en el futuro se darán intentos de clonar bebés. Para la mayoría de los consultados la clonación humana es algo inevitable, aunque ellos dijeron personalmente no desear que suceda.

Según The Independent, para la mayoría de los encuestados, si la prevista clonación de embriones con fines terapéuticos tiene éxito, esto llevará a un análisis profundo de la legislación que prohíbe actualmente la «reproducción clónica».
Este tipo de reproducción puede tener, para algunos de los científicos, una justificación médica en aquellos casos en los que sea la única manera de que una pareja pueda tener hijos.

A finales del presente año, los diputados británicos de la Cámara de los Comunes tendrán voto libre para decidir si apoyan o no una nueva legislación que permita la clonación de embriones humanos con fines terapéuticos, tal y como decidió en su momento el gobierno británico mediante su respaldo al documento presentado por el comité de científicos presidido por Liam Donaldson.


 

 
   

 
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