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Número: 14 Año: 2004
 


EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
© 2000-2004 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/

Edición 2004 - Número 14


SUMARIO

editorial
Por: Redacción El Escéptico Digital
Tema:
Editorial
LA LEYENDA HIDROFÓBICA DEL PULPO A LA GALLEGA (divagaciones sobre el
Por: Gerardo García-Trío San Martín
Tema:
Escepticismo
ESCEPTICISMO EN LAS ONDAS
Por: Juan Antonio Paredes Acosta
Tema:
Escepticismo
EL VALOR DE LA CIENCIA
Por: Ismael Pérez Fernández
Tema:
Divulgación científica
ARGENTINOS FOR EXPORT
Por: Enrique Márquez
Tema:
Adicciones -Dependencias-
LA NASA ENCUENTRA EN LA ANTÁRTIDA UN METEORITO «INCONFUNDIBLEMENTE
Por: Redacción La Voz de Galicia
Tema:
Periodismo
PÉREZ MERCADER: 'ES UN ENIGMA EL ASPECTO FANGOSO DE MARTE'
Por: Redacción de El Mundo
Tema:
Entrevistas
NAPOLEÓN, VÍCTIMA DEL EXCESO DE CELO DE SUS MÉDICOS
Por: Redacción de El Mundo
Tema:
Historia
A LA CAZA DEL NEUTRINO
Por: Javier Armentia
Tema:
Ciencia
UN INFORME OFICIAL FRANCÉS RESALTA LOS BENEFICIOS DE LOS TRANSGÉNICOS
Por: Redacción de El Correo
Tema:
Transgénicos
FALLECE EL CODESCUBRIDOR DEL CÓDIGO DEL ADN
Por: Redacción La Voz de Galicia
Tema:
Biografías
HALLAN UN NÚMERO DISTINTO DE GENES EN 255 REGIONES DEL GENOMA HUMANO
Por: Redacción de El Mundo
Tema:
Genética
"AMIGOS DE "EL ESCÉPTICO DIGITAL":
Por:
Tema:
Cartas de lectores
ESTADO DE DERECHO Y MUTILACIONES RITUALES
Por:
Tema:
Cartas de lectores
FRAUDE EN LA LUNA. INCREÍBLE.
Por:
Tema:
Cartas de lectores


editorial
Redacción El Escéptico Digital
TEMA: Editorial

Al fin hemos llegado al esperado mes de agosto, para la mayoría el de las
vacaciones. Tiempo para descansar, viajar, leer "El Escéptico Digital". Para
combatir el calor, os hemos preparado en la redacción un refrescante menú
veraniego, que esperamos que sea de vuestro agrado.

De entrante, nuestro colaborador Gerardo García-Trío nos deleita con un
apetitoso pulpo a la gallega, y su relación con el pensamiento crítico. El
primer plato corre a cargo de Juan Antonio Paredes, quien matiza el papel
que a su juicio tienen los periodistas en la divulgación de la ciencia, y de
la pseudociencia. De segundo, Ismael Pérez escribe sobre el valor que debe
tener la ciencia en la cultura y, como postre, Enrique Márquez nos ofrece un
surtido de los charlatanes y embaucadores que llegados desde Argentina,
hacen fortuna en el circo paranormal español.

En la habitual sección de noticias de prensa destacamos el fallecimiento de
Francis Crick, codescubridor de la estructura del ADN y premio Nobel.
Completan el boletín las cartas de los lectores, a quienes agradecemos su
colaboración.

Felices vacaciones, para los que podáis leer este número en la playa.
Esperamos vuestras opiniones, sugerencias y colaboraciones. Hasta el próximo
boletín.

La Redacción de "El Escéptico Digital



LA LEYENDA HIDROFÓBICA DEL PULPO A LA GALLEGA (divagaciones sobre el
Gerardo García-Trío San Martín
TEMA: Escepticismo
URL: URL: http://bajoelvolcan.blogalia.com


Si alguna noche un conocido amable se interesa por mis aficiones y se le
ocurre preguntarme qué es eso de ser escéptico, suelo comenzar
describiéndole el escepticismo organizado como una variante de la
divulgación científica especializada en el análisis racional de la
pseudociencia. A continuación sigo matizando, a petición propia, que no sólo
se centra esta actividad en la refutación de los supuestos fenómenos
paranormales (por lo que los escépticos son famosos debido a las ruidosas
quejas desde el mundillo del misterio y lo esotérico); sino también en
erradicar supersticiones nocivas, informar de la falsedad de las
pseudomedicinas, erradicar temores infundados hacia las nuevas tecnologías,
combatir la intromisión de la religión en cuestiones científicas. todo lo
que suponga un ataque a la cultura científica y la extensión del pensamiento
mágico o irracional.

Normalmente, a estas alturas de mi exposición, la expresión de interés
inicial de mi interlocutor (o mi interlocutora) ha desaparecido, por lo que
no es habitual que tenga oportunidad de señalar la otra diferencia del
escepticismo con la divulgación normal: el escéptico intenta ir más allá de
la mera exposición didáctica de material científico, pretende fomentar el
empleo del sentido crítico. ¿Y qué es el sentido crítico? Yo lo defino como
la costumbre mental de usar los propios conocimientos y lógica para
determinar la calidad de las informaciones que recibimos. Dicho de manera
menos rebuscada: se trata de tener juicio propio.

Recuerdo un caso de mi infancia que es una muestra sencilla de aplicación
del sentido crítico. Nuestra familia acudía todos los años a las fiestas de
San Froilán, en Lugo, donde aprovechábamos para encontrarnos con parientes y
amigos. Siguiendo una de las tradiciones de la celebración, comíamos con
ellos pulpo a la gallega en los tenderetes que se instalan durante esos días
(no hay "polbo á feira" como el que hacen las pulperas del San Froilán). Los
niños teníamos que aguantar siempre la imposición, por parte de algunos
adultos, de no beber agua en las comidas. Decían -y supongo que siguen
diciendo- que el agua provoca que el pulpo se hinche en el estómago,
causando dolores, flatulencia y otros males. "¡No, no! ¡Cómo vas a beber
agua! ¿No quieres naranjada? Pues toma, bebe leche." Mi hermana y yo, por lo
bajo, comentábamos el poco sentido que tenía aquello: "Si el pulpo se hierve
en agua y no se infla, ¿por qué lo va a hacer en la barriga? Y además, yo
creo que la leche también tiene agua. Es cierto, claro que tiene agua: es lo
que se le añade a la leche en polvo. Y los refrescos, igual, que llevan agua
con gas." Entonces me daba cuenta, decepcionado una vez más, de que mis
mayores no eran infalibles. Con todo, y como era un chaval bastante tímido y
a veces hasta educado, me callaba mis opiniones y comía con leche como
bebida, lo que no me gustaba nada. A mi hermana le daba más igual porque
ella escogía encantada una Mirinda, que de aquella aún no estaba extinguida.
Cuando fui a Lugo ya más mayorcito, recuerdo que planté cara a la tiranía
con la agravante imperdonable de incitar con mi ejemplo a la rebelión de
otros niños allí presentes: "¡Si ya lo hice en casa y no pasa nada! Hacemos
el experimento: déjame comer con agua y verás como no me pongo malo."
Evidentemente, no me puse malo. Esta costumbre mía de no obedecer
supersticiones ridículas me ha ganado más de una antipatía.

Existen varios prejuicios sobre el sentido crítico. Uno consiste en creer
que es una consecuencia de la educación científica; aunque no es exclusivo
de la misma ni todo estudiante de ciencias lo adquiere (entre otras cosas
porque los métodos educativos no se dirigen a que el alumno aprenda a pensar
por sí mismo). Otro se basa en creer equivocadamente que el sentido crítico
no puede desarrollarse. Todos lo usamos a diario en muchas facetas de la
vida (que levante la mano quien aún confíe en las promesas electorales);
pero dejamos de aplicarlo con la misma facilidad. Ampliarlo a otros ámbitos
y convertirlo en una rutina mental requiere sólo algo de disciplina y los
beneficios para la persona son muchos: conlleva alguna desilusión
replantearse las creencias, pero estaremos más seguros de parte de nuestros
conocimientos y, sobre todo, será más difícil engañarnos. Un tercer
prejuicio es la absurda convicción de que es un tema apasionante para tratar
en una fiesta.

En cuanto a la leyenda del pulpo hidrópico, en casa tenemos una teoría para
explicar su origen. Antes de que hubiera transportes refrigerados, el pulpo
sólo se comía fresco en el litoral; en las zonas interiores, como Lugo y
Orense, se vendía seco. Mis padres me cuentan que antes se veían tendales de
pulpos en los puestos de las ferias. Suponen que, al verlos hidratarse e
hincharse durante la preparación, alguno imaginó -quizá más partidario del
vino- que el proceso debía de continuar en el estómago. Algo de lógica sí
que tiene.





ESCEPTICISMO EN LAS ONDAS
Juan Antonio Paredes Acosta
TEMA: Escepticismo

En el número 4 de EL ESCÉPTICO DIGITAL correspondiente al 3 de marzo del
presente año, apareció un artículo firmado por Juan Carlos Ortega, titulado
"La necesidad de un espacio escéptico en la radio". En éste se manifestaba,
como idea central, que el éxito popular de lo paranormal se debe, no al
atractivo que poseen en sí los fenómenos paranormales, sino a la
desinformación de los periodistas. Añade también que «los periodistas, en su
mayoría, tienen ciertos problemas para diferenciar lo auténticamente
científico de lo paranormal» y «[...] son muy pocos los que han desarrollado
un método crítico capaz de detectar los embustes que se esconden en las
paraciencias».

Esforzándonos por mantener la mirada en el objeto del análisis y evitando
las interferencias, es evidente que el misterio, lo oculto y todo aquello
incluido en el marco paracientífico, posee encanto y atractivo per se.
Incluso fuera de los típicos artificios creados por los que se dedican a
estos menesteres, hechos biológicos y naturales como la muerte y el
consabido deseo de disfrutar de una existencia, etérea y eterna, tras el
fenecimiento, son factores -huelga explayarse en este punto- que han
alimentado el morbo a lo largo de los siglos. Otra cuestión muy diferente es
el uso de la razón y del sentido común para no dejarse embaucar. Considero
que la primera punzada de curiosidad resulta inevitable, sobre todo en un
determinado momento de la evolución personal -adolescencia o en momentos de
crisis espiritual, por ejemplo-. No creo necesario elaborar sesudas teorías
ni exprimirse el intelecto con profundas meditaciones analíticas para llegar
a esta conclusión; es suficiente con rememorar nuestra juventud, cuando en
el instituto se hablaba de sesiones espiritistas, apariciones de difuntos,
psicofonías, avistamientos ovnis y un amplio repertorio de leyendas urbanas
de carácter sobrenatural.

En una gran mayoría de casos, el éxito popular se debe -reitero- al encanto,
a las «virtudes hipnotizantes», a la atracción de todo aquello que está más
allá de la razón, de lo observable y mensurable, de lo cotidiano y
ponderable. Y no sólo a nivel popular, también en esferas sociales más
elevadas -especialmente de la mano de «las señoras de...»- cala la cuestión
sobrenatural. Cuestión muy distinta a la natural atracción de la
fenomenología pseudocientífica es dar crédito a las palabras de curanderos,
adivinos, echadores de cartas, ufólogos, videntes y demás fauna. Es -cómo lo
diríamos- elemental...

El autor del texto responsabiliza a los periodistas mal informados y/o mal
formados, a la nula formación científica a lo largo de la licenciatura en
Ciencias de la Información, a la dificultad de diferenciar lo auténticamente
científico de lo paranormal; en definitiva, a los paraperiodistas. El
peligro que observo en este argumento -corríjanme si no estoy en lo cierto-
es que muestra al periodista como filtro, voz, letra y guía, conformándose
como único canal por el cual la población se informa sobre temas
paracientíficos. No siempre han existido periodistas y, no obstante, las
«virtudes hipnotizantes» de lo mágico se hallan presentes a lo largo de toda
la Historia de la Humanidad. Antropología, Historia, Filosofía o Psicología,
son algunas de las disciplinas que han tratado sobre el pensamiento mágico,
rituales ancestrales, prácticas astrológicas, alquímicas y todos aquellos
elementos irracionales que han acompañado -y continúan haciéndolo- al ser
humano a lo largo de su evolución.

Que nadie se lleve a engaño, soy partidario del método científico que
acompaña a la buena ciencia, sobre todo aquella que trabaja para mejorar el
nivel de vida humano y preservar al planeta de los continuos
ataques -perpetrados por el mismo ser humano, dicho sea de paso- que padece
desde hace decenios. Y, aunque no tenga obligación alguna de justificarme,
diré también que soy poco sospechoso de pertenecer a ningún círculo, ni
próximo ni lejano, de esos embaucadores que, mediante tretas y artimañas no
sólo pseudocientíficas, sino clara y peligrosamente esotéricas, mantienen a
un sector de la población esclavizado a su «mágica» voluntad.

Afortunadamente disponemos de un arsenal bibliográfico para informarnos
acerca de la temática paranormal. No es necesario recurrir exclusivamente a
lo que periodistas, por muy formados que estén, tengan a bien comunicarnos.

A modo de complemento final, manifestar que si bien es cierto que la «[...]
emoción estética que siempre encontramos en la buena ciencia [...]», tal y
como nos dice el autor, se cumple, tampoco deja de cumplirse, y con mayor
razón, el atractivo inherente al universo esotérico.

Y ya por último; no es que sea necesario un espacio radiofónico de carácter
escéptico y pensamiento rigurosamente crítico, sino algunos más, emitidos
incluso a través de las ondas televisivas; de tal manera que el interesado
pueda acceder a un abanico de posibilidades, cuanto más cercanas al método
científico mejor. De esta forma podría evitarse que muchos incautos cayeran
en las garras de «profesionales del misterio».



EL VALOR DE LA CIENCIA
Ismael Pérez Fernández
TEMA: Divulgación científica


Por Ismael Pérez Fernández.

Por mucho que uno lo intenta, resulta difícil comprender como es posible que
alguien utilice el teléfono móvil y al mismo tiempo crea en la videncia, la
astrología y tantas otras pseudociencias. Y es que nuestra sociedad esta
impregnada de ciencia allí donde miremos. En cambio, la gente esta sumergida
en una ignorancia científica asombrosa y preocupante. Suele argumentarse que
la ciencia es para los que tienen tiempo para pensar en entelequias, que la
gente normal ya tenemos bastante con nuestros problemas cotidianos. Y aunque
es cierto que ya tenemos bastante con los problemas que nos da la vida, la
ciencia nos ha permitido vivir más y mejor. La ciencia, a través del
desarrollo tecnológico que de ella se deriva nos ayuda a resolver nuestros
problemas o parte de ellos. ¿Cuántas veces hemos utilizado el teléfono móvil
para alguna emergencia? El teléfono móvil, ese dispositivo del que la gente
tanto presume, no existiría si no fuera por la física cuántica y lo mismo
puede decirse de los ordenadores. Por no mencionar los sorprendentes avances
en medicina que nos han alargado la esperanza de vida. Mucha homeopatía,
mucho curandero, mucha medicina "alternativa", muchos conjuros para diversas
dolencias pero cuando surge una nueva cura de verdad siempre ha sido gracias
a la medicina científica. Si esas prácticas funcionan ¿cómo se explica qué
hayamos tenido que esperar entre otras cosas a que apareciera Pasteur y
desarrollara la vacunación moderna mejorando así nuestra resistencia a
determinadas enfermedades o alergias?

La ciencia no es perfecta, eso lo sabemos. No se trata de una práctica que
de soluciones perfectas e instantáneas, no actúa como una revelación mística
en la que el conocimiento se vuelve accesible y comprensible por arte de
magia. Para adquirir conocimiento científico se requiere esfuerzo y
dedicación. Tal vez sea esta característica suya la que hace que la
pseudociencia sea mucho más apetecible. En la pseudociencia todo viene dado,
cualquiera puede ser astrólogo o vidente pero para ser astrónomo se requiere
muchos años de esfuerzo y sacrificio. Pero la recompensa es mucho mayor, ya
les gustaría a los astrólogos y videntes poder realizar predicciones tan
exactas como las que realizan los astrónomos. Hace poco pudimos comprobarlo.
Los astrónomos dijeron que día y a que hora podríamos ver pasar a Venus por
delante del Sol, y así fue. Los resultados de la ciencia ganan por goleada a
los de la pseudociencia, suponiendo que esta última haya dado algún
resultado. Desde la pseudociencia se vende ideas erróneas acerca de la
ciencia, pretenden hacer creer que hay temas que la ciencia da de lado y que
sólo los investigadores de lo paranormal se atreven a investigar. Para
muestra un botón. Todos hemos oído hablar en algún momento de nuestra vida
sobre las experiencias cercanas a la muerte. Y aquí entran todo tipo de
explicación pseudocientifica, como que dichas experiencias son debidas a una
vida más allá de la muerte, o se deben a nuestro alma o espíritu, etc. Que
gratificante sería que fuera cierto. Pero la ciencia también investiga estos
temas y está empezando a dar respuestas, esas experiencias podrían ser
debidas a la hipoxia o anoxia, es probable que las estructuras implicadas
sean la amígdala, el hipocampo y ciertas partes de la corteza del lóbulo
temporal. Cualquiera puede acceder al estado de la investigación científica
en esos campos, ya que no hay ningún hermetismo en la comunidad científica,
pueden leer por ejemplo los libros "El cerebro nos engaña" y "La conexión
divina" de Francisco J. Rubia donde encontrarán lo que la ciencia sabe de
momento sobre las experiencias cercanas a la muerte. Todavía no se tienen
respuestas definitivas. Pero no parece que la explicación tenga que ver nada
con las hipótesis de lo paranormal. Cuando la ciencia contradice lo que
dicen los investigadores de lo paranormal estos en lugar de admitir que sus
hipótesis son erróneas optan por proclamarse como nuevos galileos,
criticados e incomprendidos, algunos hasta optan por sentirse perseguidos.
Pero ¡ay! Para convertirse en Galileo no es suficiente que critiquen tus
ideas, además, y esto es lo más importante, uno debe tener razón. Los hechos
no van a cambiar porque a uno no le gusten.

Y sin embargo a pesar de hacernos la vida más cómoda, a pesar de alargar la
esperanza de vida y a pesar de satisfacer la curiosidad intrínseca del ser
humano la ciencia esta denostada por la sociedad. A cualquiera se le
recriminaría y con razón, no saber quien escribió "El Quijote", en cambio
todo el mundo puede decir barbaridades en lo que a la ciencia se refiere y
aquí no pasa nada. Pero la ciencia también es cultura. La ciencia nos
permite saber como es y como funciona el universo entero, desde la más
recóndita galaxia, hasta la partícula subatómica más pequeña de la que
estamos hechos.

Si la cultura es conocimiento, entonces la ciencia no es una parte marginal
de la misma sino más bien su máximo exponente, debemos defender el valor
cultural de la ciencia para que ocupe el lugar que la corresponde en esta
sociedad que tanto le debe. El valor cultural de la ciencia se está
empezando a volver imprescindible para desenvolvernos bien en el mundo que
estamos creando. La ciencia, como ya hizo antaño con la revolución
copernicana, está volviendo a cambiar nuestra concepción del mundo y de
nosotros mismos con lo que tal vez podríamos llamar la revolución genómica.

Como bien ha señalado el filósofo Mario Bunge, hoy en día circulan por la
sociedad varias ideas y tópicos, que parecen renunciar de los valores de la
Ilustración como son: la razón, la objetividad, la búsqueda de la verdad y
el escepticismo, los cuales forman parte de la práctica científica. Una de
estas populares ideas puede expresarse como sigue "ya lo dijo Einstein, todo
es relativo". No sé si Einstein dijo alguna vez eso. Pero que Einstein
dijera algo no demuestra que ese algo sea cierto. Todo el mundo ha oído
hablar de Albert Einstein y de su Teoría de la Relatividad. Pero casi nadie
se toma la molestia en saber que trata dicha teoría. La relatividad
establece que todos los observadores, independientemente de sus sistemas de
referencia, deben describir las leyes fundamentales de la naturaleza con las
mismas ecuaciones para todos. De hecho, Einstein pensó en llamar teoría de
los invariantes a su Teoría de la Relatividad. La relatividad no dice que
todo sea relativo.

También estamos acostumbrados a escuchar aquello de que todas las opiniones
son respetables. ¿Qué quiere decir con respetables? ¿Quiere decir que no
podemos hacer crítica? Si esto es así, si no podemos criticar ni debatir las
opiniones ¿cómo vamos a avanzar en nuestro conocimiento? Y lo que es más
importante ¿cómo vamos averiguar si estamos equivocados? Se suele decir que
esto es democrático. Pero lo que caracteriza a la democracia es el debate
abierto y la crítica entre los que sustentan distintas opiniones. Hay que
respetar a todas las personas, no a todas las opiniones. Si alguien dice que
la Tierra es plana, podemos argumentar en contra de su opinión, podemos
darle pruebas de que está equivocado. Lo que no podemos hacer es insultarle.
Una cosa es criticar una opinión y otra muy distinta faltar al respeto a
nuestro interlocutor. Si queremos ser personas responsables, una de las
cosas que debemos aceptar es que todo conocimiento es provisional, que
podemos estar equivocados, y que las ideas y opiniones están para ser
debatidas y criticadas. No para encerrarnos en ellas y creernos en posesión
de la verdad sagrada.

La ciencia no es esa cosa tan fría, que nos quieren vender algunos
intentando hacernos creer que es una actividad de personas sin sentimientos.
Más bien es al contrario, hay que sentir fascinación por el mundo para
intentar entenderlo y además se requiere valentía para actuar como lo hacen
los científicos, pues cuando tienen alguna hipótesis lo que hacen es exponer
dicha hipótesis a la crítica de sus compañeros de profesión con el fin de
saber si están en lo correcto, o no. A veces esto puede ser duro, puede que
a algún científico le cuesta reconocer que esta equivocado, pero no suele
ser la norma. La ciencia no es efectiva porque los científicos estén dotados
de una racionalidad sobre humana sino porque tienen el valor de someter sus
ideas a la crítica intersubjetiva de sus compañeros.

La ciencia nos ha enseñado cosas sorprendentes que nos mueven a la reflexión
sobre el universo pero también nos conduce a la reflexión sobre nosotros
mismos. Haciendo ciencia hemos aprendido que estamos hechos de átomos, que
dichos átomos se formaron en la primera generación de estrellas que poblaron
el universo, cuando dichas estrellas explotaron vertieron al espacio los
átomos que se habían estado formando en su interior debido a las reacciones
termonucleares que las hacen brillar. De los restos de algunas de esas
estrellas se formaron lo que hoy día llamamos el Sistema Solar. Así pues,
los planetas como la Tierra como también los seres vivos que habitan en él
están formados por los restos de las primeras estrellas. Somos sustancia
estelar capaz de reflexionar sobre las estrellas. Esto lo hemos aprendido
haciendo ciencia ¿Acaso hay alguien que de más?

Decía Kant que una de las mejores formas de alcanzar la liberación del ser
humano es a través del conocimiento, esto se vuelve particularmente cierto
en el caso de la ciencia. Pues es la única llave cultural de la que dispone
la humanidad para librarse de los grilletes de la superstición.




ARGENTINOS FOR EXPORT
Enrique Márquez
TEMA: Adicciones -Dependencias-
URL: skeptci@ciudad.com.ar

(Buenos Aires, Argentina )

La crisis económica argentina obligó a muchos de sus ciudadanos a buscar
nuevos horizontes. Con tal objetivo, sin duda España fue el preferido no
sólo por cuestiones culturales e idiomáticas sino también por sus fuertes
lazos históricos. Mientras muchos luchan por legalizar su situación y
reconocimiento por un trabajo honrado, nos enteramos con cierto desagrado
cómo otros encuentran fácil aceptación con actividades cuestionables y de
nulo valor científico.

No siempre el gran público español conoce los antecedentes de estas personas
y, por lo tanto, gozan de cierta impunidad que les permite suficiente
libertad de acción para presumir seriedad y diseminar falsedades.

EL ADELANTADO
A mediados del '90, veíamos cómo la televisión española ("El Juego de la
Oca") nos presentaba a uno de los máximos exponentes del abuso de la
credulidad pública en la Argentina. Bajo el rótulo de mentalista, el
autotitulado metapsicólogo Ricardo Schiariti desplegaba sus "dotes
parapsicológicas" recurriendo a un viejo truco de magia. Lo que pocos sabían
era que en su país este charlatán -durante años- estuvo desfilando en cuanto
programa había, engañando a decenas de conductores y personajes de la
farándula artística con sus supuestos poderes paranormales. Su trascendencia
no tenía otro objetivo que persuadir a los incautos televidentes a concurrir
a sus costosas consultas privadas al sólo efecto de que él pudiera cumplir
con su mentado eslogan "yo te ayudo a que tú te ayudes". Ni hace falta
entrar en detalles para saber que en realidad el eslogan escondía otros
intereses ($$$) y el verdadero mensaje debería haber sido: "yo te ayudo a
que tú me ayudes".

Aun cuando me encargué de desprestigiarlo, desafiarlo y desenmascararlo
públicamente reproduciendo sus trucos, nunca puso fin a sus andanzas pero,
al menos en Argentina, su descrédito lo alejó del interés mediático. (Borgo
y Márquez, 1998; Márquez, 2002)

LAS NUEVAS ADQUISICIONES
Siguiendo en la misma línea del adelantado, dos nuevos personajes de la
vieja fauna paranormal argentina han irrumpido en la pantalla de los
españoles. El turno les corresponde a Carlos Luconi y Leevon Kennedy,
quienes han encontrado un óptimo albergue para sus patrañas en el reality de
Antena 3 "El Castillo de las Mentes Prodigiosas".

Vaya título para un programa que, según su propia presentadora Alicia
Senovilla, es "Un nuevo concurso en el que convivirán diez personas que
aseguran estar dotadas de facultades sobrenaturales. Es decir, afirman que
son capaces de hacer cosas que, según ellos, el resto de los mortales no
podemos realizar".

A decir verdad, cualquier mortal desprovisto de ética puede engañar
presumiendo facultades sobrenaturales, tal vez lo que falte agregar es que
estos son expertos y con una larga trayectoria en el tema.

EL CONDE VUELVE
No es Bela Lugosi ni Peter Cushing pero bien podría representar al Drácula
gaucho. El ex-Pai umbandista Carlos Luconi, argentino con actual
nacionalidad italiana, precisamente en su país de origen no es recordado por
sus facultades sobrenaturales. Antes de emigrar a Europa, dejó un tendal de
estafados con sus proclamadas virtudes de vidente. Era conocido por sus
costosísimas publicidades en medios gráficos donde desplegaba sus propias
fotos acompañado por estrellas del mundo del espectáculo, deportistas, etc.
y, con no menos efectividad, numerosos testimonios de supuestos beneficiados
por su intervención paranormal.

En su desmedido afán por convencernos de que sus servicios de vidente eran
utilizados por famosos de todo el mundo, no dudó en publicar sus fotos junto
a Gorbachov, Reagan y otras personalidades, pero desde ya olvidando aclarar
que eran muñecos de un Museo de Cera.

En cuanto al valor de los testimonios que prolijamente inventaba en sus
publicidades, basta decir que llegó a recortar e incluir la foto de un
almanaque con una modelo y un bebé en brazos para persuadirnos de su éxito
en las consultas.

Ahora vemos con asombro que, más allá del título de nobleza que se adjudica,
también se autodenomina Doctor en Parapsicología en Buenos Aires. Tal vez
algún otro charlatán local se entusiasme y decida viajar a esta ciudad para
obtener tal preciado grado académico. Pero bueno, de ilusiones también se
vive.

Lo que su Oráculo de Ifa nunca pudo prever es que una de sus amantes de
turno y su propio administrador contable se aliaron para contarle a quien
escribe y un colega, todos los detalles del modus operandi en su pingüe
negocio. Finalmente, se presentó a convocatoria de acreedores y huyó de
Argentina.

PASEN Y VEAN...
Bien podría ser la frase de Barnum para presentar a Leevon Kennedy. Su
incursión televisiva en Buenos Aires en el 2000 fue de gran impacto pero no
precisamente por sus dotes de vidente natural. Su estilo de supuesta diva
jugando a la adivina, sus falsas pretensiones de lazos familiares y su
fingida tonada norteamericana, la transformaron en el hazmerreír de varios
programas periodísticos. No sólo tuve el honor de desafiarla y exponerla
públicamente cuando pretendió haber descifrado extrasensorialmente el
contenido de un sobre, sino que también fue duramente ridiculizada por
críticas del espectáculo y expuesta en su consultorio a través de una cámara
oculta.

Considerando que con sólo verla y escucharla tan sólo un instante uno se
puede formar una acabada idea de esta persona, cualquier comentario extra
sería una pérdida de tiempo.

PAREN LA FUGA DE CEREBROS
Si como con todo este circo no hubiera sido suficiente, ahora también nos
enteramos que exportamos parapsicólogos conferencistas a la Universidad de
Granada. Vaya derroche de cientificismo que nos permitimos compartir los
argentinos. El 26 de marzo pasado, un grupo español amparado bajo el nombre
de Sociedad de Investigaciones Biofísicas, decidió importar y presentar -en
el auditorio de la Facultad de Psicología de la UGR- una disertación de
Alejandro Parra del Instituto de Psicología Paranormal de Argentina.

Desconozco que tan seria podrá ser esta Sociedad (si bien me lo puedo
imaginar), pero sí conozco perfectamente cuánto no serio es el invitado.

El señor Parra irrumpió en la escena parapsicológica argentina en 1990 con
la dirección y edición trimestral de la Revista Argentina de Psicología
Paranormal (RAPP). Durante el transcurso de ese año cometió la osadía de
publicar dos "trabajos experimentales" de su producción que informaban
hallazgos de resultados significativos de ESP (Parra, 1990a; 1990b).

Su ignorancia en materia experimental era tal, que, desconociendo cuestiones
elementales de metodología y estadística llegó a cometer errores garrafales
y a hacer afirmaciones gratuitas sin tener la menor idea de lo que había
hecho. Esto se evidenció cuando, con mi mejor buena voluntad y como
consultor de su publicación, le sugerí que corrigiera los errores e
informara a sus lectores o de lo contrario lo haría yo. Mi petición fue un
fracaso y luego encontré las razones del mismo. Según el análisis del
segundo experimento, todo hacía sospechar que Parra había cometido fraude
manipulando los datos. Durante años y hasta la fecha, le fue solicitado en
reiteradas ocasiones que permitiera examinar los registros originales o
copia de los mismos, pero siempre se opuso (Kreiman, 1990; Lema, 1990;
Márquez, 1991). También se opuso a publicar en su revista un artículo de mi
autoría en donde revelaba sus errores y comportamiento (Márquez, 1990).
Obviamente, lo que en su momento pudo ser una "sospecha", hoy ya es una
certeza confirmada por su actitud. Más allá del tiempo y la distancia, nunca
podrá borrar este estigma.

Y bien, con compatriotas de esta calaña sentimos compasión por nuestros
hermanos españoles, y bien justificada estaría su expresión: "charlatanes
argentinos, ¡GO HOME!"

REFERENCIAS
Borgo, A. y Márquez, E. (1998) Puede Fallar. Edit. Planeta, Buenos Aires.
Kreiman, N. (1990) El efecto del Experimentador - Crítica a un "Supuesto
Experimento". Cuadernos de Parapsicología (23), 3, 6-9.
Lema, H. (1990) Fraude y Simulación Experimental en Ciencia. Cuadernos de
Parapsicología (23), 3, 16-17.
Márquez, L. E. (1990) Del vacío científico al abismo pseudocientífico.
Inédito. Originalmente enviado para ser publicado en la Revista Argentina de
Psicología Paranormal. En marzo de 1991 se envió copia del mismo a 15
parapsicólogos de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, de los cuales 9
formaban parte del Consejo Consultivo de dicha revista.
Márquez, L. E. (1991) Ética Experimental en la Investigación de Psi. La
Gran Paradoja. Comentarios. Psi Comunicación, Año XVII, Enero-Diciembre, Nº
33-34, 90-103.
Márquez, L. E. (2002) Supermercado de Adivinos. Modus Operandi de una gran
estafa pública. El Escéptico, Nº 15, Otoño, 30-36.
Parra, A. (1990a) Un experimento de ESP en Grupo con Fotografías Ocultas.
Revista Argentina de Psicología Paranormal (1), 1, 11-15.
Parra, A. (1990b) El Efecto de Preferencia del Experimentador: Un Estudio
Experimental. Revista Argentina de Psicología Paranormal (1), 4, 177-181.



LA NASA ENCUENTRA EN LA ANTÁRTIDA UN METEORITO «INCONFUNDIBLEMENTE
Redacción La Voz de Galicia
TEMA: Periodismo
URL: http://www.lavozdegalicia.es/inicio/noticia.jsp?CAT=126&TEXTO=100000052629

(Artículo publicado originalmente en "La Voz de Galicia")

El nuevo hallazgo es el séptimo miembro reconocido de un grupo de meteoritos
marcianos llamados naklitas, en homenaje al primer espécimen conocido que
cayó en Nakla, Egipto, en 1911.

Nasa (Agencias)
Un grupo de investigadores del Programa estadounidense de Meteoritos en la
Antártida (ANSMET) ha identificado un nuevo meteorito procedente del planeta
Marte y hallado en una inhóspita región de la Antártida, a apenas 750
kilómetros del Polo Sur.

Según informa una nota de prensa difundida por la NASA, esta roca negra de
715,2 gramos de peso, oficialmente llamada MIL 03346, es uno de los 1.358
meteoritos recogidos por ANSMET durante el pasado invierno. Varios
científicos del Museo Nacional de Historia Natural de la Smithsonian
Institution, que participan en la clasificación de los hallazgos en la
Antártida, han indicado que la mineralogía, textura y naturaleza oxidada de
la roca son «inconfundiblemente marcianas».

El nuevo hallazgo es el séptimo miembro reconocido de un grupo de meteoritos
marcianos llamados 'naklitas', en homenaje al primer espécimen conocido que
cayó en Nakla, Egipto, en 1911.

Al igual que otros meteoritos marcianos, MIL 03346 es una pieza del Planeta
Rojo que puede ser estudiada en el laboratorio y, por tanto, proporcionar
una muestra de la riqueza de imágenes y datos que están siendo enviados a la
tierra por la nave espacial que explora Marte en la actualidad.

Las naklitas son importantes entre los meteoritos marcianos por que se cree
que se originaron dentro de espesas corrientes de lava que se cristalizaron
en Marte hace aproximadamente 1.300 millones de años, y llegaron a la Tierra
por un impacto de meteorito hace unos 11 millones de años, lo que las
convierte en los meteoritos más antiguos procedentes de dicho planeta.
Siguiendo los protocolos existentes del Programa estadounidense de
Meteoritos en la Antártida, los científicos de todo el mundo pueden
solicitar muestras del nuevo espécimen para su propio estudio.



PÉREZ MERCADER: 'ES UN ENIGMA EL ASPECTO FANGOSO DE MARTE'
Redacción de El Mundo
TEMA: Entrevistas
URL: http://www.elmundo.es/elmundo/2004/07/23/ciencia/1090587296.html


(Artículo publicado originalmente en "El Mundo")

EFE/MADRID.- El "enigma" del aspecto fangoso de Marte sigue sin respuesta,
aunque los investigadores trabajan "intensamente" para conocer la causa de
ese efecto barroso de su superficie en donde se sabe que no hay agua
líquida, ha asegurado el director Centro español de Astrobiología, Juan
Pérez Mercader.

Pérez Mercader hizo estas declaraciones durante un curso de verano de la
Universidad Rey Juan Carlos en la Aranjuez, en donde destacó además los
avances que está logrando el Centro de Astrobiología que dirige, en el
desarrollo de "chips" de ADN que podrían mejorar el conocimiento de Marte y
la posibilidad de encontrar fósiles, que confirmarían que hubo vida allí en
el pasado.

Respecto a ese enigma del aspecto fangoso, Pérez Mercader explicó que "se
sabe muy poco de cómo enfocarlo y de cuál es realmente su material, que se
comporta de forma análoga a la tierra mojada, como fango, con un aspecto
brillante".

"No sabemos por qué, pero hay muchas muestras fotográficas que demuestran
esto. Cuando se retraen los globos y arañan la superficie dejan una huella
idéntica al barro, pero no puede ser barro porque no hay agua líquida en
Marte y si la hay, dura muy poco".

En cuanto al proyecto del Centro de Astrobiología, dijo que su objetivo es
intentar reducir los elevados costes de "esterilización" que exigen las
misiones para la obtención de datos exclusivamente marcianos sin
interferencias de los terrestres.

Precisamente miembros de la NASA han calificado esa técnica que han diseñado
ingenieros y científicos españoles de "tecnología revolucionaria", dijo
Pérez Mercader.

"Hemos propuesto un instrumento muy avanzado y sensible que consiste en uso
de chips de ADN, donde se ponen muestras del suelo por ejemplo, y detecta si
tiene ciertas moléculas que provienen de restos orgánicos, que son
detectables para caracterizar y saber si realmente los datos se refieren a
Marte y no a la Tierra".

Captar material marciano
Se busca que la misión capte material "genuino marciano", lo que sólo se
puede medir con aparatos suficientemente limpios y desinfectados de restos
terrestres.

Sin embargo, añadió, descontaminar una misión es "carísimo y muy complicado,
porque multiplica por diez el coste de la misión con los instrumentos
utilizados ahora".

La avanzada tecnología diseñada por ingenieros y científicos españolas a
partir de chips de ADN tiene muchas aplicaciones pero en la actualidad, se
ha desarrollado para la actuación en Marte y saber si existen fósiles que
confirmarían vida pasada.

También se podría aplicar para entender la evolución de ecosistemas, la
contaminación en la comida, o si en un quirófano hay ciertos contaminantes,
añadió el experto.

El científico español dijo además que "sería maravilloso" encontrar cierta
forma de vida en Marte, ya que se sabe que hay ciertos seres que se
alimentan de rocas y que necesitan agua, sustancia ésta que podría
detectarse en cuevas en el interior del planeta, en donde las temperaturas
serían más elevadas que en la superficie.

Misión a Marte
Sobre la misión del 2009 de la NASA, una parte sería "in situ", dijo, para
ver cómo ha afectado la presencia allí del agua, y para entender la
climatología de Marte y saber si contiene fósiles o no.

Por otro lado, se pretende orbitar alrededor de Marte con un satélite que
mejore las comunicaciones entre su superficie y la Tierra, ampliando el
ancho de banda con transmisores mayores.

También está previsto hacer una prueba de tecnología en esa misión para
establecer comunicaciones con un enlace óptico entre Marte y la Tierra que
permita transmitir datos mediante rayos láser.

Además en esa fecha, "se darán los primeros pasos" para desarrollar la
tecnología traída de muestras de la superficie de Marte en el planeta Tierra
y sacar información, lo cual no es una tarea "trivial", dijo Pérez Mercader.



NAPOLEÓN, VÍCTIMA DEL EXCESO DE CELO DE SUS MÉDICOS
Redacción de El Mundo
TEMA: Historia
URL: http://elmundosalud.elmundo.es/elmundosalud/2004/07/28/medicina/1091037935.html


Por María Valerio
(Artículo publicado originalmente en "El Mundo")

Las causas de la muerte de Napoleón han fascinado a médicos e historiadores
desde hace años. Después de la tesis oficial que apuntaba directamente a un
cáncer de estómago, y de otras teorías que sugirieron envenenamiento por
arsénico, la última línea de investigación culpa de su fallecimiento al
exceso de celo de sus médicos.

Según la revista 'NewScientist', el agresivo tratamiento de sus médicos
llevó al emperador a la muerte en su exilio de la isla de Santa Elena. La
combinación de enemas y tartrato de antinomio de potasio empleados para
hacerle vomitar habrían sido una combinación fatal, causante de una arritmia
cardiaca denominada 'Torsades de pointes'. Una patología, en la que el pulso
se acelera hasta el punto de afectar gravemente al flujo sanguíneo que debe
llegar al cerebro.

Según esta investigación, el desencadenante de la muerte del emperador
francés habría sido una dosis de 600 miligramos de cloruro mercúrico, una
purga que le dieron dos días antes de su muerte que habría reducido aún más
los niveles de potasio en sangre.

Esta teoría, desarrollada por el forense patólogo Steven Karch, del
Departamento de Examinadores Médicos de San Francisco (EEUU), echa por
tierra las versiones anteriores, entre ellas la de la autopsia oficial
llevada a cabo por su médico personal, el doctor Francesco Antommarchi. En
este documento, firmado por otros cinco médicos británicos, se da por hecho
que fue un cáncer de estómago el que acabó con su vida, tal y como ya había
ocurrido con su padre algunos años antes.

Las dudas sobre esta versión comenzaron a surgir cuando otro grupo de
especialistas aseguró haber descubierto restos de arsénico en el cabello de
su cadáver. La teoría del envenenamento se cernió entonces sobre la muerte
de Napoleón, apuntando directamente al Conde Charles de Montholon. Él habría
sido el ejecutor de una consipiración dirigida por los royalistas franceses,
temerosos de que Napoleón pensase algún día en regresar de la isla de Santa
Elena a Francia.

Sin embargo, la teoría de Karch también tiene explicación para justificar la
presencia del arsénico en el cadáver de Napoleón, aunque en su caso lo
atribuye al humo de carbón y otras fuentes medioambientales propias de la
época más que a ningún tipo de envenenamiento premeditado.

Pese a lo desarrollado de la nueva 'autopsia', basada en la comparación con
casos modernos de muerte por falta de potasio, no todos los expertos parecen
muy convencidos de su credibilidad. Así, el docotr Phil Corso, un forense de
Connecticut (Estados Unidos) ya retirado, asegura en declaraciones a la BBC,
asegura que "Napoleón llevaba enfermo demasiado tiempo, hubiese muerto de
cualquier modo, independientemente del tratamiento prescrito por sus
médicos".



A LA CAZA DEL NEUTRINO
Javier Armentia
TEMA: Ciencia
URL: http://javarm.blogalia.com/historias/20506

(Artículo publicado en "El Correo")

Sin carga, sin apenas masa (aunque tras 70 años seguimos sin saber cuánto
pesa), capaz de atravesar la Tierra entera sin chocar contra nada, el
neutrino sigue trayendo de cabeza a los físicos...

Fue uno de los primeros inventos de la nueva física que nacía en los años
20: invento en el sentido estricto porque el físico Wolfgang Pauli lo creó
para resolver un problema que se daba en las ecuaciones que describían la
desintegración radiactiva. La historia, o el misterio, había nacido unos
años antes, en 1896, cuando Henri Becquerel primero y luego Pierre y Marie
Curie descubrieron que algunas sales de uranio eran capaces de emitir una
radiación extraña, energética, capaz de impresionar placas fotográficas
aunque no era luz. El inglés Rutherford identificó tres años después dos
tipos diferentes de radiación, y las llamó Alfa y Beta. Se trataban, por la
forma en que se emitían, de partículas con carga eléctrica (un campo
magnético era capaz de desviar su trayectoria). Los Curie se dieron cuenta
de que la radiación Beta no era sino electrones, que escapaban de los
núcleos radiactivos. Las partículas Alfa, sin embargo, eran núcleos de
Helio. En 1900, otro físico, Villard, describió un tercer tipo de radiación,
la Gamma, emitida por los núcleos del elemento Radio, que era luz altamente
energética.

El descubrimiento de la radiactividad se sumaba a una serie de fenómenos que
la física estaba encontrando a finales del XIX para los que las teorías
clásicas no tenían explicación. Es normal que en los laboratorios se creara
una verdadera conmoción, intentando comprender qué sucedía y, sobre todo,
cómo podía explicarse. En el caso de la radiactividad, la experimentación
fue mostrando que no había teoría posible, en el marco de la física clásica,
que pudiera dar cuenta de lo que estaba pasando.

Y de ahí nacieron los neutrinos. En 1914 se comprueba que los electrones de
la radiación Beta salen en un rango continuo de energías. Sin embargo, los
físicos tienen claro que esos electrones se producen en una extraña reacción
que convierte a un neutrón (una de las partículas que componen el núcleo
atómico y dan realmente su "peso" a la materia) en un protón (la otra
partícula nuclear). Según las leyes de conservación de la física, la
conservación de la energía y del momento, esos electrones que escapan del
núcleo deberían tener una energía determinada (diferentes velocidades fijas,
según las características del núcleo que los produce). Pero no era así. O
bien las leyes de conservación fallaban o se estaba escapando algo más que
un electrón.

Lo Que Faltaba
La historia es más compleja, como suele pasar en física, porque realmente
todavía no se había descubierto la existencia del neutrón siquiera, aunque
lo cierto es que ese neutrón (una partícula con masa pero sin carga) era
demasiado pesado como para que funcionara en la explicación de la radiación
Beta. El 4 de diciembre de 1930, Wolfgang Pauli manda una carta a varios
físicos en la que explica que, desesperado por no encontrar otra solución al
misterio de esa radiación, sugiere "la posibilidad de que pudieran existir
en el núcleo partículas eléctricamente neutras" que se emitirían a la vez
que el electrón. Con ello se aseguraría la conservación de la energía y el
momento.

El problema, claro, era que dichas partículas no existían. ¿Jugaba la física
entonces a crear seres inexistentes? El átomo, en la imagen de la época,
constaba de una envoltura de electrones y un núcleo pequeño y denso, con
casi toda la materia contenida en una diezmilésima parte del volumen
atómico. En ese núcleo había partículas positivas, los protones, y neutras,
los neutrones. Pero, además, se producían esas partículas sorprendentes de
Pauli, cuando un neutrón se convertía en un protón. Enrico Fermi, físico
italiano que estudió en detalle estos procesos, las denominó "neutrinos",
porque tenían que ser menos pesadas que los neutrones, pero igualmente sin
carga eléctrica.

No sólo eso: Fermi desarrolla la primera teoría de lo que se llamará
"interacción débil", una de las fuerzas que conforma el Universo. Hay además
una simetría entre partículas y antipartículas: objetos similares, pero con
carga eléctrica y otras propiedades invertidas. La materia, que se había
hecho discontinua en el XIX con la teoría atómica, se fragmentaba aún más.
Incluso el núcleo era sede de procesos en los que fuerzas antes desconocidas
creaban y destruían partículas. La pregunta empezaba a ser acuciante: se
empezaba a disponer de una teoría física para dar cuenta de esa
discontinuidad de la materia y la energía pero, ¿se podrían llegar a
observar esas nuevas partículas?

No fue hasta 1956, tras un cuarto de siglo de búsqueda, cuando se
encontraron los neutrinos. Para entonces la física nuclear ha progresado
mucho, y va conduciendo a toda una nueva serie de teorías sobre la materia.
Usando la radiación que escapa de un reactor nuclear experimental, se
consigue detectar al evasivo neutrino. Clyde Cowan y Fred Reines usan como
detector un tanque de agua y cloruro de cadmio.

Posteriormente se detectaron mejor y más eficientemente los neutrinos: no
sólo los que se producen en los reactores nucleares sino los mucho más
abundantes que vienen desde el núcleo del Sol, el más gigantesco reactor
termonuclear de fusión que tenemos cerca de nosotros. Como se comentaba en
este mismo suplemento Territorios el pasado 9 de diciembre, para observar
los neutrinos se están empleando telescopios que usan tanques de líquidos
densos protegidos por kilómetros de roca en el interior de las montañas
(como el Mont Blanc) o en minas de sal, o bien empleando el mismo mar (como
el caso del proyecto europeo Antares).

En Una Mina Japonesa
Uno de los detectores en funcionamiento desde hace más de 20 años, en el
centro japonés de la mina de Kamioka Mozumi es un tanque de 50.000 toneladas
de líquido, el denominado Super-Kamiokande. Recientemente se han publicado
nuevos resultados de los experimentos que allí se realizan, donde se
detectan las interacciones de neutrinos contra los átomos del tanque. En
1998, los primeros resultados de este experimento mostraron que los
neutrinos, las partículas más abundantes del Universo, podían además cambiar
de estado, una especie de oscilación mientras viajan por el espacio. Los
nuevos datos confirman esta idea que, además, explica por qué en los
experimentos que se han venido haciendo durante los últimos cuarenta años
siempre se detectaban menos neutrinos provenientes del Sol de los que
teóricamente parecían producirse. Aunque estamos siendo continuamente
atravesados por miles de millones de neutrinos solares, muy pocos son los
que chocan contra la materia, y sólo son algunos de ellos los que pueden
interactuar.

Lo que pasa es que todo esto complica las cosas. Igual que al estudiar la
radiación Beta hace casi un siglo el neutrino apareció para explicar un
misterio, ahora el misterio de los dos tipos de neutrinos, o de la
oscilación entre los tipos conocidos, implica también una contradicción con
los modelos estándar de la física. Por un lado, esto implica que los
neutrinos han de tener masa, algo que parecía deducirse de experimentos
anteriores: y aunque sean muy poco "pesados", esto supone, en conjunto, un
buen aporte de materia a todo el Universo. La otra implicación es que estas
oscilaciones no están bien descritas por la teoría. Los físicos están a la
espera de seguir analizando las escasísimas colisiones de un neutrino contra
la materia, para poder comprender en el fondo qué está pasado.



UN INFORME OFICIAL FRANCÉS RESALTA LOS BENEFICIOS DE LOS TRANSGÉNICOS
Redacción de El Correo
TEMA: Transgénicos
URL: http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg040727/prensa/noticias/Sociedad/200407/27/VIZ-SOC-057.html


(Artículo publicado originalmente en "El Correo")

La Agencia Francesa de la Seguridad Sanitaria de los Alimentos considera que
ciertos cultivos transgénicos resistentes a los ataques de los insectos
tienen «un doble efecto benéfico» sobre la salud, al reducir la exposición
del consumidor a los insecticidas y disminuir la contaminación. «La
introducción de nuevas variedades resistentes a los ataques de insectos
permite disminuir considerablemente la cantidad de tratamiento de
insecticida, en particular en el cultivo del algodón», subraya el organismo
en su informe sobre los productos modificados genéticamente.

Los autores del estudio se pronuncian con claridad sobre el debate en
Francia acerca de la autorización de los ensayos de transgénicos al subrayar
que «no se ha podido atribuir ningún problema sanitario específico» a algún
producto modificado genáticamente que haya llegado a los mercados, «sea de
toxicidad o alergia». Los expertos admiten que «eso no excluye que pueda
haber un riesgo», pero insisten en que, «por ahora, no puede identificarse
de forma precisa, y mucho menos cuantificarse». El informe examina varios
cultivos transgénicos, como el maíz y el algodón antiinsectos, la remolacha
tolerante a un herbicida y el arroz enriquecido con vitamina A.

Greenpeace, por su parte, se congratuló ayer por el hecho de que los grandes
supermercados españoles no vendan productos en cuya etiqueta se especifique
que contengan organismos genéticamente modificados. El colectivo ecologista
ha impulsado una investigación similar en otros seis países europeos y la
conclusión es prácticamente la misma.



FALLECE EL CODESCUBRIDOR DEL CÓDIGO DEL ADN
Redacción La Voz de Galicia
TEMA: Biografías
URL: http://www.lavozdegalicia.es/inicio/noticia.jsp?CAT=126&TEXTO=100000053003


(Artículo publicado originalmente en "La Voz de Galicia")

El codescubridor de la «doble hélice», el código del ácido
desoxirribonucleico (ADN), Francis Crick, murió ayer, miércoles, en San
Diego (EEUU) a los 88 años, según ha informado el instituto científico Salk.

(Agencias)
El británico Crick ganó el Premio Nobel en 1962 por sus trabajos en la
Universidad de Cambridge, junto al estadounidense James Watson, para
descifrar la estructura del ADN, que abrieron la puerta a la genética
moderna.

Según indicó una portavoz del instituto Salk, donde trabajaba el científico,
Crick murió el miércoles de cáncer de colon en el Thornton Hospital de la
Universidad de California en San Diego.

En un comunicado emitido desde su oficina en Nueva York, en los laboratorios
Cold Spring Harbor, Watson indicó que «siempre recordaré a Francis por su
inteligencia extraordinariamente centrada y por las muchas maneras en que me
demostró su bondad e impulsó mi confianza en mí mismo».

«Convivir con él durante dos años en una pequeña habitación de Cambridge fue
verdaderamente un privilegio. Siempre esperaba con anticipación reunirme o
hablar con él, hasta el momento de su muerte. Se le echará muchísimo de
menos», indicó Watson.

Por su parte, el presidente del Instituto Salk, Richard Murphy, afirmó que
Crick, que ocupaba un puesto de profesor emérito y había presidido también
la institución, «será recordado como uno de los científicos más brillantes e
influyentes de todos los tiempos».

Crick, entonces de 36 años, y Watson, de 24, trabajaban en el Laboratorio
Cavendish de la Universidad de Cambridge, en 1953, cuando descubrieron la
«doble hélice», la estructura molecular del ADN.

Un hallazgo que en su día, según confesó Crick, sólo un pequeño grupo de
gente «pensó que podría ser interesante».

En un artículo publicado en la revista «Nature» el 25 de abril de 1953,
Crick y Watson explicaron que el ADN tiene una compleja estructura
helicoidal que «sugiere de inmediato la posibilidad de un mecanismo de copia
para el material genético».

Los genes de un ser humano están formados por ADN, el cual constituye el
código con la información para la síntesis de todas las proteínas
involucradas en su funcionamiento.

Los científicos habían descubierto que la estructura en doble hélice del ADN
resolvía perfectamente la cuestión de la réplica de los genes, previa a la
división celular.

Pero ese hallazgo no llegó sin polémica, pues se «olvidaron» de citar la
información valiosa lograda por una científica del King's College de
Londres, Rosalind Franklin.

Franklin fue quien, mediante técnicas de rayos X, había deducido que las
bases nitrogenadas que formaban parte de la composición del ácido nucleico
debían estar en una estructura helicoidal e incluso había calculado varios
parámetros de la hélice, como la distancia o período de repetición.

Con el tiempo, el descubrimiento se reveló como la base de la genética
moderna y un conocimiento que se emplea en campos tan distintos como la
investigación criminal o la agricultura.

La pareja, cuya relación se describe en el libro «La Doble Hélice» de
Watson, de 1968, recibió el premio Nobel de Medicina en 1962 por su
descubrimiento.



HALLAN UN NÚMERO DISTINTO DE GENES EN 255 REGIONES DEL GENOMA HUMANO
Redacción de El Mundo
TEMA: Genética
URL: http://www.elmundo.es/elmundo/2004/08/02/ciencia/1091459651.html


(Artículo publicado originalmente en "El Mundo")

MADRID.- Científicos canadienses y estadounidenses han descubierto grandes
diferencias en el número de nucleótidos presentes en las cadenas de ADN de
los individuos sanos, lo que podría relacionarse con la predisposición de
ciertos individuos a sufrir determinadas enfermedades, según un artículo de
'Nature Genetics'.
Hasta ahora se pensaba que el 99,9% del ADN de dos individuos era idéntico,
mientras que existía sólo un 0,1% de variación producido por la combinación
de unos 3 millones de nucleótidos dispersos entre los cromosomas de cada
individuo.

Sin embargo, científicos del Hospital de Brigham (en Boston), de la Escuela
de Medicina de Harvard, así como del Hospital Infantil de Toronto han
descubierto 255 regiones del genoma, que representan más del 0,1 por ciento,
en las que se han detectado alteraciones en el número de genes que posee
cada individuo.

Según los investigadores americanos, al menos 14 de estas 255 regiones
corresponden a fragmentos del genoma humano asociados con la manifestación
de determinadas enfermedades.

Así, por ejemplo, una de estas regiones contiene genes de amilasa, un tipo
de gen del que algunas personas tienen 10 copias, mientras que otras poseen
más de 24, algo que "quizás podría estar asociado con la predisposición a
sufrir enfermedades pancreáticas o cáncer", ha explicado Charles Lee, del
Hospital de Brigham.

Según ha aclarado el investigador del Hospital Infantil de Toronto, Stephen
Scherer, durante años se había pensado que la mayoría de las variaciones de
ADN se limitaban a pequeños cambios, por lo que "al analizar nuestros datos
nos quedamos atónitos", sin embargo, comparando "nuestro estudio con el de
los investigadores de Harvard nos dimos cuenta de que habíamos llegado a las
mismas conclusiones".

El descubrimiento de estas variaciones en el número de genes se ha detectado
"sólo en los genomas de individuos sanos", por lo que la mayor o menor
presencia de un determinado gen "podría conducir a diferencias sutiles que
afecten a rasgos físicos o conductuales", e incluso "podría predisponer
hacia futuras enfermedades", ha añadido Scherer.



"AMIGOS DE "EL ESCÉPTICO DIGITAL":

TEMA: Cartas de lectores


Aunque soy un seguidor habitual del boletín, es la primera vez que me dirijo
a ustedes.

En primer lugar para felicitarles por su más que interesante labor, en
segundo para lamentar la escasa difusión del boletín y su mejorable y poco
práctica presentación. Al menos en mi caso lo encontré casi por casualidad.

Aunque no tengo ninguna preparación científica, siempre me he considerado
una persona racional. De chaval, cuando quería comprarme un tebeo buscaba el
capitán Trueno, el Jabato o Pulgarcito, cuando quería una novela algo de Pío
Baroja, o Emilio Salgari, Julio Verne. y cuando quería leer algo "serio"
acudía igual a Von Daniken que a Asimov; a J.J. Benítez o Carl Sagan, Todo
era "ciencia".

Inevitablemente el tiempo y una pizca de razonamiento, fue situando a cada
uno en su verdadero lugar.

Para mí fue casi una sorpresa descubrir ya en la adolescencia que era mucha
la gente que compartía mi manía de cuestionarlo todo, de dudar de lo que no
estaba suficientemente explicado, de incordiar a los charlatanes que poseían
en exclusiva la verdad (curas y monjas inclusive, con los problemas que
acarreaba en aquellos tiempos) y asaetarlos con preguntas impropias. De ser
un "hombre de poca fe", un incrédulo.

Las publicaciones relacionadas con la ciencia a las que por entonces tenia
acceso, eran de un nivel excesivamente alto para mis conocimientos, en
contraste con el elevado número de revistas que trataban de ovnis,
astrología, ciencias ocultas, pseudo-arqueología y demás que invadían
literalmente los kioscos de prensa.

Mas tarde aparecieron las primeras revistas de divulgación para todos los
públicos, Muy Interesante, Conocer, Quo etc., con desigual suerte, ya que en
algunas de ellas seguían mezclando churras con merinas, tratando algunos
temas con una superficialidad preocupante, incluso mezclando artículos y
temas que se podrían catalogar de científicos con otros más propios de la
revista "Mas Allá".

Me encontré por primera vez con "El Escéptico Digital" en casa de un amigo y
desde entonces no he dejado acudir a él como a un bálsamo que me alivia del
bombardeo de memeces con pretensiones de ciencia a que se ve sometido hoy en
día cualquier ciudadano a través de los medios de comunicación. Y lo peor es
que no hay ningún organismo o entidad que obligue a diferenciar la
pseudo-ciencia, las opiniones por disparatadas que sean, de la pura Ciencia
en si, así con mayúsculas. Nada más lejos de mi intención que coartar de
ninguna manera la libertad de expresión, pero igual que en los envases de
los alimentos se exige una información respecto a sus ingredientes,
cualidades nutricionales, aditivos, etc, algunas publicaciones y programas
televisivos y radiofónicos, deberían aclarar en su contenido que las
"pruebas" que inefablemente presentan como científicas no son más que el
efecto de la diarrea mental, y seguramente también digestiva, que le produjo
al autor la cena de la noche anterior (seguramente a base de productos
macro-mega-bióticos, imantados y puestos durante 2 horas bajo una pirámide
de cartón).

Una de las iniciativas que podrían paliar en parte esta situación sería la
creación de unos "premios" a modo de los "Pigasus Awards" que cada año
otorga la James Randi Educational Fundation en los Estados Unidos,
concedidos este año en su categoría 1 "Organismo oficial o Gubernativo que
ha hecho o dicho la mayor tontería relacionada con las pseudo ciencias" al
ministro de sanidad surafricano del Dr. Manto Tshabala-Msimang que defiende
que ".el tratamiento con ajo, hierbas e hígado crudo, es no solamente el más
eficaz tratamiento contra VIH, si no también contra la tuberculosis, y
otras enfermedades mortales, y en todo caso es muy superior a la medicina
occidental". También afirma que el SIDA no es causado por el virus del VIH,
sino por algún tipo de "enfermedad espiritual". Mientras tanto el índice de
contagios en África del sur se ha elevado con 5,4 millones de infectados de
sus 45 millones de personas al 12% de la población total.

En su categoría 2 "Para el charlatán que ha engañado al mayor número de
gente empleando el menor talento posible" lo consiguió un conocido
"profesor", que consiguió vender a través de la televisión grabaciones de
30 minutos (tipo 806) el las que revelaba al incauto los nombres con los que
había vivido en sus anteriores reencarnaciones, y por los que se le
conocería en las futuras.¡¡¡por el módico precio de 700 dólares!!!

A mi ya se me ocurren unos cuantos candidatos (categoría 1 TVE, por "El
mirlo Rojo" o la SER, por la "Alerta OVNI", y en la categoría 2 J.J.Benítez
o Iker Jiménez) La creación y difusión de estos premios dotándolos del
carácter irónico y festivo que tienen los Pigasus Awards, sin duda daría a
los premiados el "lustre" que se merecen sus impecables trayectorias
profesionales.

¿No les parece que podría ser una iniciativa interesante?

Un escéptico y afectuoso saludo.

Francisco Gimeno



ESTADO DE DERECHO Y MUTILACIONES RITUALES

TEMA: Cartas de lectores


(Escrito de denuncia con el ruego de su publicación)
Por José Francisco Sánchez Beltrán (Valencia)

Por encima de las conductas individuales, qué duda cabe que las políticas
culturales, educativas, jurídicas o sanitarias están expuestas, como buena
parte de las obras humanas, a los mejores aciertos pero también a los más
viciados sesgos. Ahora que andamos a vueltas con la mismísima Constitución
Europea que intenta alzarse a costa de no pocos esfuerzos, mi fría
percepción de los acontecimientos no me permite todavía congratularme lo más
mínimo con el renqueante y confuso funcionamiento de Occidente.

Me explico. Desde que mi pobre hijo de seis años fue sometido por la fuerza
a una circuncisión religiosa, el 15 de marzo del 2003 en Valencia, a manos
de personal sanitario pero sin más razón que la de cumplir con los dictados
de un ceremonial ordenado por su madre, no hago sino investigar este
espantoso fenómeno social de mutilaciones rituales de menores que se
practican actualmente de forma habitual en todo el mundo, a plena luz del
día (encubiertas entre nosotros con la coartada de una necesidad
terapéutica).

Así he sabido que, para el caso concreto de los niños, en ninguno de los
países que se tienen por civilizados, ni siquiera en los progresistas
Estados nórdicos de la consciente Europa, está prohibida explícita y
terminantemente esta descomunal aberración de la tortura en serie en nombre
de la tradición más humillante.

De este modo, dejados a un lado por la denominada "discriminación positiva"
para las nenas, todos los niños de familias musulmanas residentes entre
nosotros, son, tarde o temprano, víctimas de aberrantes circuncisiones no
médicas. Aún así, ninguna Comisión Deontológica de profesionales se ha
pronunciado al respecto, ni se ha realizado nunca inspección médica alguna
de los escolares europeos (niñas y niños) en lo que se refiere a impedir
sangrantes casos de mutilación genital. No debe ser diplomáticamente muy
correcto.

No existe tampoco plan político ni institucional alguno que proponga ni
disponga el control y la protección integral de la condición genital natural
de la infancia ¿cómo se puede pavonear nadie entonces de disponer de un
pomposo Programa Daphne con partidas presupuestarias millonarias dedicadas a
charlas, folletos e intercambios culturales al respecto? Como diría Bart
Simpson, uno de los modelos de mi hijo... ¡patético!

¿Europa? ¿cuál de todas? Basta de circuncisiones rituales de menores.
Denunciemos a quienes las perpetran y a todos sus colaboradores y
encubridores, incluidos aquellos que, por indolencia, confusión o tibieza
moral, no se pronuncian al respecto. Propugnemos planes eficaces para
salvaguardar la integridad genital de la infancia como colectivo, no sólo la
de las niñas.



FRAUDE EN LA LUNA. INCREÍBLE.

TEMA: Cartas de lectores


Por Carlos María

Soy suscriptor de "El Escéptico Digital" y también de MailxMail, donde
ofrecen multitud de cursos gratuitos y no gratuitos de todas las temáticas.

Hoy me han sorprendido con el siguiente mensaje de un curso en el apartado
de excelencia:

Enigmas lunares: muchos tienen dudas sobre si el hombre llegó realmente a la
luna hace ya 35 años. Descubre con este curso en qué se basan estas
teorías. El curso se encuentra en
http://www.mailxmail.com/curso/excelencia/enigmaslunares/toc.htm

Es bastante triste. Creo que podríais comentarlo en el boletín ya que como
cualquiera puede crear un "curso" gratuito, pues a la web de MAilxMail le
interesa, quizá alguien se anima a enviarles otro "curso" rebatiendo tanta
chorrada.

Un saludo.

Carlos María.


 

 
   

 
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