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Número: 12 Año: 2005
 


EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
© 2000-2004 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/

Edición 2005 - Número 12


SUMARIO

Editorial
Por: Redacción El Escéptico Digital
Tema:
Editorial
CARTA A UN DEFENSOR DE LA HOMEOPATÍA
Por: Basilio Ruiz Cobo
Tema:
Homeopatía
BRILLANTE Y EQUIVOCADO
Por: Phil Plait
Tema:
Escepticismo
LOS ABAJO FIRMANTES (A CUENTA DE LOS POLVOS DE MELÉNDEZ)
Por: Francisco Javier Corzo Varillas
Tema:
Manifiestos
CARTA AL DIRECTOR, SOBRE EL HORÓSCOPO DE LA INFANTA LEONOR
Por: Javier Armentia
Tema:
Astrología
ESCRITO DE PROTESTA A LOS ORGANIZADORES DE LA V SEMANA DE LA CIENCIA
Por: José Antonio Herranz Romero
Tema:
Carta
LA SANTA HOMEOPATÍA
Por: Miguel Ángel Sabadell
Tema:
Homeopatía
¿LA BIODINÁMICA... EN SERIO?
Por: Jesús Barquín Sanz
Tema:
Pseudociencia
DENUNCIAN A UN CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA POR ENSAYOS ILEGALES CON PERSONAS
Por: Redacción de Canarias Ahora
Tema:
Pseudomedicina
MÁSTER EN HOMEOPATÍA
Por: Javier Armentia
Tema:
Homeopatía
LA AMÉRICA PROFUNDA ARRINCONA A DARWIN
Por: Redacción de El País
Tema:
Creacionismo
CARTAS ASTRALES ESTATUTARIAS
Por: Víctor R. Ruiz
Tema:
Astrología
OTRA DE POLVOS DE MELÉNDEZ Y LODOS DIVERSOS
Por: Teresa González de la Fe
Tema:
Pseudomedicina
EL VATICANO Y EL RAZONAMIENTO CIENTÍFICO
Por: microsiervos.com
Tema:
Religión
SIN CIENCIA NO HAY CULTURA Y OTRAS FRASES PARA PENSAR
Por: Javier Armentia
Tema:
Divulgación científica
UN BIÓLOGO DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA DOCUMENTA UN CASO DE DIVORCIO EN UNA ESPECIE ENDÉMICA DE A
Por: Laguna Noticias
Tema:
Biología
CÉLULAS MADRE, EUTANASIA Y TRATAMIENTOS PARA ENFERMOS TERMINALES, EJES DEL DEBATE DEL V CONGRESO NAC
Por: Universidad de Málaga
Tema:
Medicina
Cartas al director. Número: 12. Año: 2005
Por: Varios autores
Tema:
Cartas de lectores


Editorial
Redacción El Escéptico Digital
TEMA: Editorial

Último mes de 2005, pero no último número del Escéptico Digital del presente año, que se ha retrasado un poco debido a las inclemencias climáticas que han sacudido el archipiélago canario durante la semana pasada y las consecuencias derivadas de las mismas. Lo acontecido en las islas atlánticas durante los últimos días permite llevar a cabo una reflexión acerca de una serie de asuntos de permanente actualidad en el plano científico: por un lado, el problema del cambio climático o, más correctamente, de un cambio climático más acusado y pronunciado a consecuencia de la intervención humana. Por otro, la capacidad de previsión y reacción con la que responder a estas situaciones en las que la naturaleza nos recuerda la fragilidad sobre la que están asentadas nuestras vidas. Cuántas cosas que damos por sentadas desaparecen con el suministro del fluido eléctrico. Y por últim, y a título de curiosidad, resulta como de costumbre revelador que los vendedores de humo de la futurología, la astrología, el tarot y demás jueguecitos de salón de té no predijeran un evento tan importante como el mayor apagón de la historia de España de los últimos treinta años. Qué cosas.

En cuanto a los contenidos del presente número, hay que destacar que de nuevo la sección de inéditos viene más cargada de lo habitual, lo que ha determinado que, nuevamente, la parte dedicada al mundo académico se haya visto sensiblemente reducida. Las temáticas mucho nos tememos que vuelven a ser un poco las de siempre, pero desgraciadamente, hay situaciones que siguen presentes y que no pueden ser dejadas de lado: por un lado, la homeopatía, un tanto revuelta por el artículo de The Lancet y por las iniciativas que, como la del Profesor Riol Cimas, recuerdan a las instituciones públicas, gubernativas y académicas, el mal que hacen al dar cobertura legal y prestigio a una práctica científicamente desacreditada. Por otro, el eterno caso Meléndez-Hevia, que sigue sin aportar pruebas fiables de sus afirmaciones y está derivando cada vez más a posiciones más alejadas -por no decir contrarias- a las que por su condición profesional debería ocupar. Por último, dos temas "clásicos": por un lado, la credulidad astrológica que parece campar por sus respetos en la prensa hispánica, que no tiene empacho en hacer el ridículo haciendo cartas astrales de la princesa Leonor o de un proyecto de estatuto autonómico (¡!) y por último, el regreso del creacionismo a Kansas, ahora que sus adalides vuelven a ocupar posiciones preeminentes en el seno de los consejos escolares. Los mitos, como siempre, se resisten a morir en paz.

Último mes de 2005, pero no último número del Escéptico Digital de este año, decíamos, ya que en unas semanas verá la luz un número especial centrado en el manifiesto por una cultura veraz, organizado por ARP-SAPC, y centrado entre otras cosas, en la proliferación de espacios pseudocientíficos en los medios de comunicación . Si tienen interés, pueden consultar el texto del manifiesto y hacer un seguimiento de las adhesiones en esta dirección: http://escepticos.blogalia.com/historias/34913 No decimos pues aún aquello de "hasta el año que viene".



CARTA A UN DEFENSOR DE LA HOMEOPATÍA
Basilio Ruiz Cobo
TEMA: Homeopatía


Estimado Amigo,

El tratamiento homeopático consiste en la ausencia de tratamiento terapéutico. Te tratan amablemente y te consuelan y te aconsejan que hagas vida sana. Todo muy bonito, e incluso útil a veces. Pero no es ningún tratamiento. Y, lo siento mucho, pero esto que te digo no es impresión personal mia. Está demostrado repetidamente. Y repetidamente se ha encontrado que tratamiento homeopático es exactamente igual a la ausencia de tratamiento.

Pones el ejemplo de tu hijo. Y te entiendo. En un caso así es lógico hacer todo lo posible..., pero, querido Angel, está demostrado que tu hijo se curó sólo. No fueron las pastillitas homeopáticas lo que le curó, como tampoco le hubieran curado rezos a la virgen de Lourdes ni ritos africanos. Le curó su propio organismo. Y hay miles de casos documentados de autocuración. En esto se apoyan los vendedores de remedios mágicos, y los naturistas, y los homeópatas.

Por cierto, el que el niño lleve 4 años sin crisis no implica necesariamente curación, hace falta un periodo más prolongado para afirmar eso y un nº determinado de electroencefalogramas sin actividad patológica. Aún así lo más probable es que esa "curación" se deba a que el niño tenía una forma de convulsiones infantiles que normalmente desaparecen con la edad y que las amigdalitis, otitis y faringitis sean de origen vírico, que es lo más común......pero esto son sólo suposiciones, (plausibles, eso sí)

Dices "a mi hijo le hemos curado muchas amigdalitis, faringitis, otitis, etc., con homeopatía" creo que sería más preciso decir: "Hemos asistido como espectadores a como el sistema inmune de nuestro hijo derrotaba una infección tras otra como era de esperar en estas enfermedades cuando no surgen complicaciones" El día que surja alguna tendrán que recurrir al antibiótico. Los antibóticos esta demostrado que curan, a muchos millones de personas. Hay casos que no, es evidente. La homeopatía está demostrado que no cura. Al menos no más que la ausencia de tratamiento.

Pero, además, andar jugando con el "no tratamiento" o con el tratamiento homeopático, que es equivalente, es muy peligroso. A una conocida casi se le muere su hijo al intentar quitarle una fiebre con un tratamiento homeopático. Al final tuvo que darle un medicamento "normal" para que se le bajara. Y puestos a conocer, yo conozco a una que estuvo tratando un constipado de su hijo con homeopatía hasta que tuvo que ingresarlo en un hospital de lo más alopático con una pneumonía de caballo. Será que el pobre niño no entendió el efecto placebo.

Dices que los niños y los animales no "entienden de efecto placebo" Creo que esto no es correcto. Los bebés reaccionan de forma sorprendente ante cambios en el estado de la madre. En cuanto una madre nerviosa empieza a tranquilizarse, el bebé lo nota. Algo parecido pasa con los animales. Además, el estado de un adulto nos lo cuenta el propio enfermo, en bebés y en animales, los tiene que interpretar el "dueño", otro punto donde puede actuar el efecto placebo.

Y dices finalmente que "detrás de todo esto hay intereses económicos" No sé que quieres decir con "todo esto". El grupo de colegas que hemos escrito esta carta somos mayoritariamente profesores de la ULL. Y te aseguro que ninguno de ellos ha sido empujado, orientado o motivado por ningún interés económico. El interés es más bien el de los homeópatas y los farmecéuticos que ganan dinero vendiendo pastillitas de nada y remedios de ilusión envueltos en lindas palabras.

Creo que es importante que todos nos involucremos en la lucha contra la superstición y el engaño. Quizá sea ésta la labor más importante que pueda hacer un científico. Quizá sea ésta una de las labores que tiene que emprender toda persona culta. Yo al menos así lo entiendo, por lo que no me importa dedicarle un poco de mi tiempo a estos temas.

Que tengas tú también un muy buen dia. Pero no te enfades. No obramos con mala fe. Yo respeto profundamente a las personas. Pero no a sus ideas. Así que puedo pensar que estás equivocado y que es mi deber luchar contra la homeopatía, pero esto no significa que deje de apreciar a las personas que piensan de otra manera.

Un cordial saludo

(Basilio Ruiz Cobo es Profesor Titular de Astrofísica de la Universidad de La Laguna e Investigador del Instituto Astrofísico de Canarias).



BRILLANTE Y EQUIVOCADO
Phil Plait
TEMA: Escepticismo

(Traducción de Alberto Matallanos)

¿Has oído hablar del movimiento "brillante"? Es una idea elaborada por algunos escépticos. El concepto básico es que la mayoría de la gente no entiende en realidad lo que significa ser un escéptico. Piensan que significa alguien que niega todo, un negacionista, un cínico. Recuerda a un erizo, alguien que es... estúpido.

Pero en realidad, significa alguien que pide pruebas de una afirmación. Eso es todo. ¿No es tan terrible, verdad? Pero la palabra está tan tergiversada por otros, la connotación real tan perdida, que muchos escépticos prefieren no seguir usándola. Así que algunos intentaron idear una nueva palabra. Se propusieron muchas, pero ninguna arraigó.

Entonces apareció el término "brillante". Pensaron que sugería una persona alegre, y le asignaron el significado de alguien que posee una visión naturalista del mundo, libre de la superstición.

Encuentro esto irónico, puesto que la gente que tuvo la idea es bastante inteligente, al igual que las personas que lo respaldaron. Pero, de alguna manera, pasaron por alto que esta palabra es realmente mala.

Me reí la primera vez que lo escuché. Supe enseguida que era una elección terrible. En primer lugar, la palabra ya tiene un significado en el contexto del pensamiento. Denota a alguien que es listo, inteligente. Si tú no eres brillante, entonces, bueno… eres corto. Tonto. Es una mala idea llamarse a sí mismo con un nombre que implica de manera intensa que alguien que no esté de acuerdo contigo es un idiota. Divide. El escepticismo florece con el debate, y no ayuda decir que tu oponente es estúpido.

También da la impresión de arrogante. Por supuesto, se supone que no dirías "Soy brillante", sino "Soy un brillante", pero esa sutil diferencia pasa comprensiblemente desapercibida para la mayoría. Los escépticos afrontan una batalla cuesta arriba contra mucha gente que ya les encuentra arrogantes (y muchos escépticos son notablemente anti-religiosos, haciendo también mucho más difícil el debate). Este nombre no ayuda.

Los escépticos quieren que la gente piense críticamente. Un término "nosotros contra ellos" no es incluyente. Puede estar muy bien para arengar a las tropas, pero no es nada bueno para convencer a otros. ¿Por qué va a querer cualquiera que se considere apartidista estar en un grupo que suena elitista?

Pero hay una ironía final que encuentro divertida. El término se ideó como una alternativa a la palabra "escéptico", que tiene malas connotaciones fuera de los círculos escépticos. Y alguien sugirió un término incluso peor, más divisorio. La ironía es que "brillante" fue lo mejor que pudieron concebir. El resto era mucho peor (lee el libro de Michael Shermer, "Science Friction" -Ciencia Fricción-, para ver la lista y para más información sobre este asunto).

La solución es bastante simple, y está delante de nosotros. Lo que necesitamos hacer es recuperar la palabra "escéptico". Los gays lo hicieron con la palabra, bueno, "gay", y también con "lesbiana". Son ciertamente un grupo que ha sufrido al menos tanto como los escépticos.

Cuando doy charlas, uso la palabra y la defino claramente para todos: soy un escéptico, lo que significa que no acepto nada por fe. ¿Quieres que me tome en serio tu idea? Apóyala con hechos. Ésa es la diferencia entre ciencia y fantasía. Yo soy un escéptico. ¿Qué eres tú?

(Phil Plait es astrónomo profesional, y mantiene la página 'Bad Astronomy' (http://www.badastronomy.com/), donde desmonta algunas de las ideas extravagantes surgidas en torno al espacio y la astronomía, tales como la astrología, la teoría del fraude en la llegada a la Luna y las ruinas de civilizaciones en Marte. El artículo original se puede encontrar en su bitácora (http://www.badastronomy.com/bablog/?p=95).)



LOS ABAJO FIRMANTES (A CUENTA DE LOS POLVOS DE MELÉNDEZ)
Francisco Javier Corzo Varillas
TEMA: Manifiestos


Los abajo firmantes, investigadores y miembros de la comunidad universitaria y científica de Canarias, deseamos manifestarnos públicamente sobre el presunto descubrimiento realizado por el Profesor Enrique Meléndez Hevia, miembro del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de La Laguna.

La prudencia aconseja no emitir ninguna opinión sobre la validez de dicho descubrimiento hasta no disponer de información suficiente para ello. Pero las continuas apariciones en los medios de comunicación del Prof. Meléndez hacen necesaria la exposición pública de nuestra postura sobre este tema.

Hay testimonios privados de personas que afirman que, tras seguir las indicaciones del Prof. Meléndez, han conseguido adelgazar significativamente, y han notado mejorías, muy notables incluso, en diversos problemas de salud que padecían previamente. No dudamos de su testimonio, y les felicitamos sinceramente por su mejora.

Pero si se trata de evaluar las posibles aportaciones científicas del Prof. Meléndez los testimonios individuales no son suficientes. Para esa valoración hacen falta datos. Datos que debe proporcionar el Prof. Meléndez, lo que hasta ahora no ha hecho, ya que la única información pública se conoce a través de sus declaraciones a medios de comunicación. Parece ser que el tratamiento consiste en una dieta estricta, carente de hidratos de carbono y acompañada de unos productos "secretos" que, según los diversos análisis extraoficiales realizados, son los aminoácidos glicina y aspártico. Si esto es así, ¿Qué se puede afirmar de este tratamiento? Desde luego, cualquier persona que siga escrupulosamente una dieta estricta, con o sin productos secretos, adelgaza. Y es bien conocido que la pérdida del exceso de peso se traduce en la mejoría de múltiples problemas de salud, incluyendo los problemas asociados a diabetes tipo II. Por consiguiente, hasta aquí no hay absolutamente nada nuevo. El problema reside en valorar si esta dieta específica, con la adición de los antedichos aminoácidos, supone una mejora significativa sobre las dietas existentes, y si además supone la curación del amplio abanico de problemas que, según el Prof. Meléndez, soluciona.

Para poder creer las afirmaciones del Prof. Meléndez es preciso saber la duración y características de la dieta, el número de personas tratadas para cada problema concreto, los criterios de evaluación seguidos para valorar el éxito o el fracaso del tratamiento y los controles experimentales empleados, como mínimo. Se necesita saber la base teórica que justifica una dieta tan radical. Se necesitan conocer esas "matemáticas del metabolismo" descubiertas en 2001 y que, cuatro años más tarde siguen sin ser conocidas y valoradas por la comunidad científica.

En resumen, para evaluar si nos encontramos ante un descubrimiento científico sin precedentes o ante una trivialidad peligrosa es absolutamente preciso disponer de información, que el Prof. Meléndez se niega a presentar amparándose en que está patentando su descubrimiento. Pero esa excusa no es admisible. Para empezar, el Prof. Meléndez debería explicar con claridad qué es lo que quiere patentar exactamente, y para qué, y demostrar que efectivamente lo está haciendo. Hasta ahora se ha limitado a realizar afirmaciones imprecisas. Tan imprecisas que ni siquiera el número de las presuntas patentes coincide en sus diversas declaraciones. Pero es que además no explica qué es lo que pretende patentar ni para qué. No puede patentar la base teórica de su tratamiento, no puede patentar -él mismo lo reconoce- los "productos secretos" y no tiene sentido patentar una dieta. Por último, debería saber que desde el momento en que solicita una patente, ya está protegida su presunta propiedad intelectual, por lo que si efectivamente ha efectuado tal solicitud, podría perfectamente explicar su tratamiento. En resumen, no puede amparase en la excusa de una patente para evitar dar información, previa al menos, que permita saber qué es lo que está haciendo, y con qué resultados, y que permita juzgar los riesgos a que está sometiendo a las personas que en él confían.

Porque mientras sigue sin ser posible la evaluación objetiva de los beneficios y riesgos del tratamiento del Prof. Meléndez, muchas personas se han sometido, bien que voluntariamente, al mismo. La relevancia social de este asunto y las posibles complicaciones que pueden derivarse de un tratamiento ni aprobado ni controlado por autoridad sanitaria alguna, al menos que se sepa, hacen urgente que se aclare su naturaleza. No es admisible que el año 2005 existan en Canarias 7000 cobayas humanos sometidos al arbitrio descontrolado de una persona, por muy científico más o menos prestigioso que ésta sea. Este no es un problema simplemente académico o científico; se trata de la salud de muchas personas que puede estar poniéndose en riesgo innecesario.

Mientras tanto, solo podemos recomendar la máxima precaución a sus posibles pacientes. Recordemos que tanto el Dr. Meléndez Hevia como su hijo el Dr. Meléndez-Morales son biólogos, no médicos ni farmacéuticos y que no están capacitados legalmente para realizar las actividades específicas de unos y otros. Y conviene señalar que la capacitación legal no es solo un reconocimiento burocrático, sino que significa haber adquirido unos conocimientos específicos previos durante muchos años de licenciatura y posterior formación. Ninguno de los dos Dres. Meléndez ha cursado las materias propias de las licenciaturas en Medicina y Cirugía o Farmacia, excepto las que coinciden en su denominación con Biología; tampoco ninguno de los dos se ha especializado profesionalmente en aquellos aspectos de la medicina o de la farmacia que justifiquen su capacitación para proponer tratamiento alguno, o para evaluar los resultados de sus tratamientos o consejos.

Por ello, exhortamos al profesor Meléndez a que exponga públicamente todos sus datos ante la comunidad científica, sin parapetarse en excusas insostenibles, con la seguridad de que serán valorados con rigor y seriedad. En caso contrario, difícilmente puede el Dr. Meléndez esperar de sus colegas más que escepticismo ante sus afirmaciones y una profunda preocupación ante las consecuencias de su comportamiento.



CARTA AL DIRECTOR, SOBRE EL HORÓSCOPO DE LA INFANTA LEONOR
Javier Armentia
TEMA: Astrología


Sr. Director,

He leido que su medio ha incluido, al hilo del reciente nacimiento de la infanta Leonor, una noticia con comentarios sobre lo que la astrología pretende deparar a la niña. Es de todo punto absurdo llenar páginas con algo que no tiene ningún valor, pero que además ofende a cualquier mente mínimamente inteligente. ¿Cree usted realmente que un horóscopo puede decir algo de interés sobre nadie, aunque sea hija de los príncipes de Asturias? ¿Realmente ese es el tipo de noticias que ustedes consideran "periodismo"? Como lector me avergüenza que algo así se reproduzca en cualquier medio de comunicación, dando pábulo a que cualquier despistado pueda pensar que la astrología tiene algún valor o que es algo mínimamente veraz. Porque realmente no lo es, y no es que esto sea una noticia reciente: desde hace cientos de años la humanidad conoce lo bastante del cielo y de sus movimientos como para saber que las consejas astrológicas no tienen ningún sentido. Si le queda la menor duda, le recomiendo que lea las informaciones que resume la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico sobre el tema.

(URL: http://www.arp-sapc.org/articulos/astrologia/astrologia-dossier.html )

Le informo también que en 1976, un manifiesto titulado "Objeciones a la astrología" fue suscrito por casi doscientos científicos, entre ellos veinte premios Nobel, una iniciativa que en 1990, en nuestro país, reunió las firmas de más de doscientos cincuenta científicos. En ese manifiesto se concluía:

"Es claro que esas personas que continúan teniendo fe en la astrología lo hacen a pesar de que no hay ninguna base científica para sus creencias, y sí hay una fuerte evidencia de lo contrario."

¿Queremos realmente contribuir al conocimiento y al análisis crítico del mundo en que vivimos? Desde luego, con la carta natal de la infanta no vamos, precisamente, por ese camino. Es triste ver que se sigue dando crédito al engaño de los astrólogos, como si en este país no pudiéramos dejar de una vez de creernos las más estúpidas supersticiones.

Atentamente,



ESCRITO DE PROTESTA A LOS ORGANIZADORES DE LA V SEMANA DE LA CIENCIA
José Antonio Herranz Romero
TEMA: Carta


Estimados señores:

Leo con estupor la página 123 del programa de actividades de la V Semana de la Ciencia: "mesas redondas y conferencias. Situación actual de la homeopatía. Organiza Laboratorios Boiron".

Temiendo lo peor, una breve consulta a la página Web del organizador confirma mis sospechas: el discurso habitual de los mercaderes de esta creencia.

¿Desde cuándo es ciencia la homeopatía? ¿Qué rigor tienen sus postulados? ¿Dónde están publicados los resultados de los ensayos que puedan demostrar la eficacia de sus productos, más allá del efecto placebo? En definitiva ¿qué requisito cumple para considerarla como ciencia?

El responsable de la inclusión de esta actividad en el programa está contribuyendo muy poco al avance del conocimiento; más bien al contrario: está abriendo peligrosamente una puerta a cierto tipo de prácticas que, si bien están de moda, no tienen más base que supersticiones o creencias. Si hoy, con el aval de la Comunidad de Madrid, El Ministerio de Educación y Ciencia y la Fundación Española de Ciencia y Tecnología, se formaliza como ciencia la homeopatía, mañana, con argumentos parecidos, lo serán la acupuntura o la reflexoterapia. Y más adelante también querrán ser científicos, entre otros, los parapsicólogos, ufólogos o astrólogos.

Piensen en el agravio que puede suponer para los responsables de instituciones científicas serias ver su nombre al mismo nivel que el de aquella dudosa disciplina. ¿Mezclarían también, por ejemplo, observaciones astronómicas con alertas OVNI?

No nos engañemos. Vivimos en un país de gran incultura científica. Mezclar ciencia con magia solo puede crear más confusión, y muchas personas, aprovechando nuestra ignorancia, están dispuestas a enriquecerse vendiendo inútiles productos milagrosos como si fueran "adelantos científicos". ¿Van a colaborar ustedes con ellos?

Les escribo desde la indignación y la tristeza. Es más una súplica que una protesta. Por favor, no pierdan la credibilidad. No conviertan la Semana de la Ciencia en una feria de esoterismo. En sus manos está conseguir que Ciencia sea igual a Conocimiento. No a un batiburrillo de falsas creencias



LA SANTA HOMEOPATÍA
Miguel Ángel Sabadell
TEMA: Homeopatía
URL: http://www.20minutos.es/columna/45131/0/santa/Lancet/placebo/

(Artículo publicado originalmente en el diario 20minutos.es)

07.09.2005 La revista ‘The Lancet’ ha concluido que las fórmulas homeopáticas equivalen al placebo.El «agua bendita de la santa homeopatía». Así la llama un buen amigo médico, Víctor Sanz. Ahora, la revista científica The Lancet ha publicado un estudio comparativo de todos los experimentos sobre la homeopatía realizados con garantías metodológicas. La conclusión: «No hay evidencia convincente de que sea superior al placebo».

Pero más importante es el editorial de la revista, donde dice que, a pesar de 150 años de resultados desfavorables, «cuanto más se diluye la evidencia para la homeopatía, mayor parece su popularidad». Especialmente sangrante es el caso de nuestro país, pues la ley del medicamento permite su comercialización –y agárrense los machos– sin haber probado su efectividad. ¿Por qué no se exigen las mismas pruebas que al resto de los medicamentos?

Los remedios homeopáticos son de risa. Para hacernos una idea: tomen un grano de arroz, tritúrenlo y disuélvanlo en un bol de agua del tamaño del sistema solar. Ahora llenen un vaso con esa disolución y viértanlo en otro bol del mismo tamaño. Repitan esto 100 veces: el vaso final es un potentísimo medicamento homeopático.

¿Qué contiene? Agua y sólo agua. Ya se imaginan por qué los medicamentos homeopáticos no listan su composición química en la caja... En una dilución estándar tendría que beber 29.803 litros para esperar encontrar una molécula de la supuesta medicina. Y, ¿de dónde se sacan que el hígado de pato cura la gripe? Si la sufre y va a un homeópata, le recetará Oscillococcinum, un preparado de un microbio que vive en el hígado del pato de Barbaria. Pero lo mejor es que tal bicho ¡no existe! Vendido a 13 euros las seis dosis, es un preparado tan diluido que no encontrará ni una molécula de foie aunque se tome todas las pastillas que hay sobre la Tierra. Eso sí, cogerá un empacho de sacarosa y lactosa…



¿LA BIODINÁMICA... EN SERIO?
Jesús Barquín Sanz
TEMA: Pseudociencia
URL: http://tinyurl.com/9ru8b

(Artículo publicado originalmente en el suplemento virtual ElMundoVino.com y cedido por cortesía del autor)

Hasta fechas recientes, la llamada biodinámica ha estado en mantillas en España. El ambiente parece estar cambiando: cada vez son más los vinateros que se declaran cercanos a esta doctrina, la distribución de vinos extranjeros –sobre todo, franceses– de elaboradores biodinámicos es creciente, al igual que su aceptación entre los aficionados. En este contexto, aparece la traducción española del libro de Nicolas Joly (Coulée de Serrant), 'El vino del cielo a la tierra'. Los medios de comunicación se hacen eco de todo ello con una actitud que oscila entre la condescendencia y la abierta simpatía; en cambio, casi no se oyen voces críticas, que señalen la parte de pseudociencia que tiene la biodinámica. Este artículo va a contracorriente.

Fue en el año 2001, a raíz de un comentario de Stuart Yaniger dirigido al autor del 'The Skeptic's Dictionary', cuando comencé a interesarme por saber qué es en realidad la biodinámica. Hasta entonces, en las ocasiones en que había leído o escuchado una referencia a ella, había dado por hecho que se trataría sólo de una manera más de referirse a la agricultura ecológica o biológica.

Averigüé a partir de entonces que no es exactamente así, sino que –si bien hay diversas formulaciones y acercamientos, no siempre coincidentes- los defensores de la viticultura biodinámica justifican su especificidad frente a la viticultura meramente ecológica basándose en una serie de rasgos diferenciales que pueden resumirse en uno: la biodinámica va más allá del tratamiento del campo y la vid, es una cosmogonía, una visión del universo intelestelar como un enorme ser vivo del que cada planta (y cada piedra o animal, seres humanos incluidos) son sólo partes. Y, por otra parte, pone sobre la mesa métodos de carácter esotérico que no tienen nada que ver con los de la agricultura biológica.

Uno de estos métodos es el de las dinamizaciones, con raíces en la alquimia medieval. La efectividad de las preparaciones homeopáticas dependería de su 'dinamización' mediante procesos especiales que incluyen el enterramiento de un cuerno de vacuno relleno de estiércol, la reducción de insectos a cenizas y otras prácticas que hacen a algunos referirse a ello como el vudú de la viticultura. El sistema consiste en diluir el producto en proporciones infinitesimales en agua para después someterlo a la llamada dinamización: dar vueltas al recipiente lleno de agua en un sentido para, de pronto, invertir el sentido del giro creando un 'vortex'. De este modo, se supone que las moléculas de agua adquieren las propiedades de las casi inexistentes moléculas del producto que ésta contiene.

La descabellada hipótesis de la memoria del agua es una de las bases de la homeopatía, pseudomedicina cuya popularidad parece dispararse en los últimos años, al mismo tiempo que se publican las más sólidas refutaciones de su supuesta eficacia y se acredita su falta de base científica. La homeopatía, tratándose de viticultura, viene referida al terreno, para lo cual la biodinámica recurre a diluciones infinitesimales de diferentes preparados: de sílice, de estiércol, de cenizas, etcétera. Pues bien, en esta materia, los resultados de los meta-análisis realizados en relación con la homeopatía aplicada a seres humanos como medicina 'alternativa' son concluyentes y permiten descartar cualquier efecto de los métodos homeopáticos que no se deban al efecto placebo. Cuando uno diluye en agua una solución cualquiera hasta llegar al punto en que en el volumen total tan sólo quedan trazas infinitesimales del preparado original, lo que obtiene es, lisa y llanamente, agua. Sin más. La suerte es que el agua, salvo en situaciones catastróficas, no suele causar daño a nadie ni a nada.

Otra de las notas características chocantes de la biodinámica –al menos, de la que predican sus portavoces más conocidos– es su fe en la astrología y signos del zodiaco. En principio, a semejante tema le dedicaríamos una atención inversamente proporcional a la que Nicolas Joly le dispensa en su libro. Joly propina al lector docena y media de páginas sobre el tema repletas de la mezcla de obviedades y fantasía habituales en los charlatanes de la Nueva Era. Eso sí, hay una pretensión que merece la pena detenerse a desmontar.

Me refiero al énfasis que Joly, como Chapoutier y otros vinateros biodinámicos, ponen en que ellos no recurren a la astrología, sino a la astronomía. Pues bien, no es cierto. Según estos defensores de la biodinámica, la astronomía y la astrología se diferencian en que la astrología no ha revisado los cambios en las posiciones relativas de la Tierra frente a los planetas y las constelaciones desde hace 2000 años, de modo que las fechas atribuidas a los signos zodiacales no responderían a la realidad de las cosas. La realidad de la influencia del resto del universo en los fenómenos terráqueos respondería, según ellos, a las posiciones efectivas que en cada momento tienen los astros, y a esto le llaman erróneamente "astronomía". Al final, la cosa parece consistir en que los signos del zodiaco quedan desplazados aproximadamente un mes con respecto a las fechas que aparecen en los periódicos. Y quizá algún otro detalle más, pero confieso que, como al ilustrado Azara, se me desboca la mula cuando se tocan ciertas teclas... así que dejémoslo aquí. Sencillamente, no procede seguir dándole pábulo a barbaridad semejante como que el paso de la Tierra por las "constelaciones" de Capricornio, Aries o la que sea determine el calendario agrícola o ningún otro fenómeno del mundo real.

Por mucho que lo quieran maquillar, en cuestiones como éstas radica el núcleo específico de la biodinámica, que podría definirse, sin caricaturas sino atendiendo a una de sus características diferenciales más conspicuas, como 'arte de hacer crecer las plantas con la ayuda de la astrología'. Quien cree en la biodinámica, cree en el zodiaco y en su influencia en la viticultura. Cuestión de fe...

Más susceptible de discusión rigurosa es el tema de la influencia de la Luna. Aquí, las creencias biodinámicas pueden echar mano de algún –controvertido- estudio científico. Los manidos argumentos de las mareas y de las supuestas prácticas tradicionales de los agricultores valen en todo caso de poco. Lo relevante es que los modelos físico-matemáticos no avalan un efecto significativo sobre la vida en nuestro planeta de la posición relativa de la Luna con respecto al Sol y la Tierra. Y, más importante aún, los estudios estadísticos no son concluyentes al respecto. Cada tanto, se publica algún artículo que documenta un cierto efecto de las fases de la luna sobre los accidentes de tráfico, sobre la evaluación del precio de las acciones bursátiles o sobre crisis en personas con trastornos mentales. A veces, se trata de trabajos elaborados aparentemente con rigor, de modo que no pueden despreciarse sin más. Pero no es menos cierto que los meta-análisis (trabajos basados en la agregación y valoración combinada de los datos publicados en un amplio conjunto de estudios realizados por separado) descartan hasta la fecha en términos globales la influencia de las fases de la luna sobre lo que acontece en la Tierra.

Digamos en todo caso que, si los profetas de la biodinámica aspiran a que sus pretensiones de rigor sean creíbles, podrían comenzar por anotar en sus cuadernos que el ciclo de la Luna es de 29 días, 12 horas y 44 minutos (más algún segundo), y no de 28 días, como por ejemplo repite machaconamente Joly en su libro (págs. 62, 131, 135 de la versión en inglés).

Otra de las notas características de la biodinámica es su 'utilización' de la energía cósmica y los campos radiantes, donde tienen cierto protagonismo los menhires. Según los biodinámicos, hay unos ritmos y fuerzas cósmicas y unas energías misteriosas que a través de mecanismos esotéricos influyen en los seres vivos, plantas incluidas. Las técnicas de cultivo, los productos empleados, los menhires, etc. tienen como objeto canalizar esa energía cósmica para que la vid y el terreno "vibren en armonía con el universo". Una imagen muy plástica, sin duda, pero tiene un problema: ¿de qué energía cósmica se nos habla?, ¿en qué se basan para considerar una realidad lo que no deja de ser una imagen poética?, ¿en la intuición de Rudolf Steiner? Dejando de lado los calificativos poco amables que afloran a los labios cuando uno lee estas cosas, una perspectiva racional ha de limitarse a objetar que no hay ninguna evidencia de que tal cosa exista, y la carga de la prueba, por supuesto, corresponde a quienes la defienden como real, nunca a quienes nos mostramos incrédulos. Mientras tanto, lo lógico es pensar que, si no hay evidencias de ninguna clase, todo apunta a que no es cierto que existan otras "energías cósmicas" diferentes de las que son bien conocidas por la física.

Hay más detalles de la 'locura' biodinámica que no dejan de causar asombro, como la pasión por los arcanos del Antiguo Egipto, la idea de que existió una Edad Dorada para la humanidad antes de que la concepción materialista de la vida se impusiera, lo cual habría tenido lugar, dependiendo del estado de ánimo del interlocutor, por culpa de los griegos antiguos, de los juristas romanos (¡de veras!), al final de la Edad Media o con el advenimiento de la era industrial. O la insistencia ingenua en que hay cuatro fuerzas primigenias que lo controlan todo: tierra, agua, luz y calor.

O la desmesurada importancia que se da a la figura de Rudolf Steiner, un señor que no dedicó un mínimo de interés a poner a prueba y comprobar si sus ensoñaciones agrocósmicas tenían base real. El origen de la biodinámica está en una serie de conferencias pronunciadas en 1924 por un ya anciano Steiner, quien se autodenominaba antropósofo y escribía y conferenciaba con pretensiones de experto sobre arte, medicina, economía, psicología, pedagogía y, al final de su vida, también sobre agricultura.

Fe, ecología y buenos vinos

La biodinámica, como hemos apuntado antes, tiene una parte importante de fe personal y de manera de ver el mundo y de relacionarse con la realidad. Desde ese punto de vista, no procede formular ninguna clase de reproche: cada cual ha de abrazar la creencia que le parezca y hacer lo que el cuerpo le pida o la conciencia le dicte. Incluidos los elaboradores de vino, por supuesto, en la evaluación de cuyos productos poco importará si podaron cuando la Tierra pasaba por Sagitario o por Géminis o si trasegaron en cuarto creciente o menguante. En el fondo, el presente artículo no es tanto una objeción a los vinateros biodinámicos ni a sus vinos, cuanto a la ausencia de espíritu crítico con la que a menudo se trata el tema en los medios de comunicación.

A decir verdad, aunque sea a costa de ir aparentemente en contra de lo que defiendo, mi opinión general acerca de los productores biodinámicos en cuanto a la calidad de sus vinos es buena. Sin ir más lejos, las de Joly, Mark Angeli, Jacky Blot, Huet (no digamos Leroy) están entre mis bodegas favoritas. A poco que se piense, no hay contradicción: aunque las técnicas cósmico-dinámicas no sirvan al cabo para casi nada, tienen la evidente virtud de no perjudicar allí donde no hay un riesgo que combatir, y vienen en todo caso acompañadas de un mimo especial en la elaboración en todas sus fases, al menos entre los verdaderamente enamorados de la viña y el vino.

Asimismo, la parte ecológica del enfoque biodinámico es razonable, por lo que tiene de agricultura orgánica, sostenible y respetuosa del entorno. La agricultura en general y la viticultura en particular están metidas en una espiral de tratamientos químicos que conducen a una situación de difícil salida. La biodinámica surge, en buena parte, como respuesta a este estado de cosas y podría tener indirectamente un efecto favorable con carácter global. En la medida en que asume los principios de la agricultura biológica (respeto de los ciclos vitales de la vid, adecuación de las técnicas a las características del terreno, clima y variedad, recurso a métodos naturales de control de enfermedades y parásitos), contribuye a reducir el recurso a fertilizantes químicos, pesticidas, herbicidas, etcétera. Habrá que ver cuáles son los límites que la realidad va imponiendo a las prácticas ecológicas en la viticultura –cuestión sobre la que no soy optimista en una perspectiva de amplio alcance- pero, sea como sea, el mero hecho de que la denominada biodinámica venga de la mano de una sustancial reducción del empleo de los mencionados productos debe contemplarse con simpatía.

Ahora bien, los mencionados aspectos saludables no bastan, a mi juicio, para salvar la superchería de los aspectos esotéricos y astrológicos de esta fe, en los cuales radica en todo caso la originalidad y la razón última de ser de la biodinámica. Desde ese punto de vista, la biodinámica es una creencia sobrenatural que se sustenta en suposiciones e intuiciones espirituales sin fundamento empírico contrastable.

El dedo, la luna y el rey desnudo

Con lo que retornamos a la idea inicial: se echa de menos una perspectiva más descreída de los medios, un escrutinio más escéptico de los mensajes, a veces confusos, que lanzan los defensores de la biodinámica. Al referirse a este tema 'candente' de los métodos biodinámicos de elaboración del vino, uno de los más conocidos enoperiodistas de nuestro país recurría hace poco a un dicho oriental ("cuando el dedo señala la luna, el idiota mira el dedo") para sugerir torpeza de entendederas entre quienes nos enfrentamos sin ambages a las supercherías biodinámicas: "los escépticos tienden a mirar al dedo", escribía este experto.

Bien, si es preciso quedar como tontos incapaces de ver más allá de lo que nos muestran nuestros ojos, qué le vamos a hacer. Al fin y al cabo, en la clásica historia del rey desnudo -también de origen oriental, si bien su primera versión escrita salió de la pluma de un sobrino de Alfonso X El Sabio- al principio a todo el mundo le invadió una risa nerviosa cuando oyeron al esclavo negro decir en voz alta que el rey no llevaba ropa, y éste le insultó de la peor manera. Mas ya sabemos cómo termina el relato...

Puestos a elegir una historia, los partidarios del pensamiento racional nos quedamos con la que escribió Don Juan Manuel antes que con todos los cuentos de energía cósmica, diluciones infinitesimales y signos del zodiaco que prodiga la biodinámica. En este caso, el esclavo negro (o el niño al que Andersen atribuyó este papel en 'El traje nuevo del emperador') podría apuntar con el dedo hacia los menhires supuestamente dinamizadores y decir: "siga usted así, cuide la tierra y sus viñas, recupere el equilibrio del suelo, dedíquele sus mejores esfuerzos a su trabajo y elabore un vino que nos haga disfrutar; de ahí llegará su recompensa. Pero no venga con la monserga de que ese menhir o las pulverizaciones homeopáticas o el girar de las constelaciones en el firmamento aportan por sí mismos ni siquiera una fracción ínfima de calidad a lo que hay dentro de la botella". Esto último es, sencillamente, una rueda de molino con la que no vamos a comulgar...

(Jesús Barquín Sanz es Director del Instituto de Criminología de la Universidad de Granada)



DENUNCIAN A UN CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA POR ENSAYOS ILEGALES CON PERSONAS
Redacción de Canarias Ahora
TEMA: Pseudomedicina
URL: http://www.canariasahora.com/portada/editar_noticia.asp?idnoticia=69688&idtemageneral=9


(Noticia publicada originalmente en el diario digital "Canarias Ahora")

La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) ha denunciado ante el Ministerio de Sanidad y Consumo las presuntas irregularidades cometidas por el catedrático de la Universidad de La Laguna Enrique Meléndez-Hevia, por la posibilidad de que esté utilizando un producto ilegal, cuya composición se ha negado a aportar, y que viene utilizando experimentalmente en pacientes como cura a enfermedades como la artrosis, la diabetes o la obesidad, según él mismo ha declarado ante los medios de comunicación.

ACN. Santa Cruz de Tenerife

La SEME solicita que el Ministerio de Sanidad "tome las medidas necesarias para realizar controles sobre la actividad de Meléndez", por estimar que los hechos publicados en los medios de comunicación "son inadmisibles y revelan un comportamiento profesional incompatible con la buena praxis profesional".

Concretamente, denuncian que lleve a cabo experimentos con humanos sin que haya constancia clara de sus ensayos, sin conocer los grupos de control, la composición de sus productos, ni las dosis, cuestiones básicas en cualquier ensayo clínico. "En definitiva sus investigaciones, sus resultados y sus actuaciones escapan de toda norma de creación y validación del conocimiento científico", aseveran.

La SEME muestra su sorpresa por la actitud del catedrático, que "podría estar incurriendo en infracciones por emplear un producto ilegal en nuestro país y pese a todo ello se pasea tranquilamente por televisiones y otros territorios mediáticos hablando de los beneficios de sus pastillas milagrosas".

De acuerdo con las citadas informaciones, Meléndez-Hevia suministra un tratamiento consistente en un alimento autorizado por el Ministerio de Sanidad, que, además, se precinta con una etiqueta en la que consta el nombre de un instituto universitario inexistente.

Las personas que participan en su programa renuncian a conocer la composición del principio y a dar a conocer los detalles, contribuyendo supuestamente con una aportación económica voluntaria, en función de sus necesidades, según ha declarado el médico en diversas ocasiones.



MÁSTER EN HOMEOPATÍA
Javier Armentia
TEMA: Homeopatía
URL: http://www.diariodesevilla.com/diariodesevilla/cartas_al_director.asp?idart=1978231&idcat=1169

(Carta publicada en el Diario de Sevilla)

He tenido noticia de que la Universidad de Sevilla imparte un Máster en Homeopatía, durante el bienio 2005-2007. Eso me llena de asombro y confusión, al introducir una pseudociencia como una titulación oficial universitaria de rango superior a la Licenciatura.

¿Acaso es posible promover el conocimiento y la ciencia (funciones que son de la universidad) mediante la homeopatía? Ciertamente no, porque la homeopatía no cura nada, y el efecto terapéutico de la homeopatía no está avalado científicamente.

Pero lo más preocupante es que, como el rector sabe perfectamente, este título tiene carácter oficial. ¿Cómo se puede justificar que un organismo oficial como la Universidad de Sevilla expida un título universitario de Tercer Ciclo en relación con una práctica como la homeopatía?

La homeopatía no es una ciencia sino una creencia y, por lo tanto, carente de cualquier base científica; sencillamente porque no cumple con ninguno de los requisitos que debe tener una disciplina para ser considerada como científica. No es nuestra intención atacar a las creencias, pero exigimos que no traten de mezclarse con la ciencia. Y denunciamos que tal mezcolanza proceda de una administración pública, como en el caso que nos ocupa.

La homeopatía es el mejor ejemplo de que el efecto placebo existe, como consecuencia del particular funcionamiento de nuestro cerebro y de los mecanismos que provocan la autosugestión, pero no existe ningún indicio que demuestre que con unas cantidades infinitesimales de producto (en el mejor de los casos) se puedan obtener los resultados que dice obtener la homeopatía.

Por otro lado hay que reconocer que la homeopatía tiene una gran ventaja: no hace daño a nadie (salvo a la economía del paciente...) siempre que no se abandone el tratamiento convencional. Es muy, pero que muy difícil, sufrir una intoxicación con nada. La homeopatía es, simplemente, la ausencia de tratamiento.

Si desea tener la última información autorizada sobre el particular, le ruego que lea la revista The Lancet del 27 de agosto de 2005, que, sin duda, usted conocerá de sobra por tratarse de una de las más prestigiosas revistas internacionales de Medicina, donde aparecen un artículo editorial, otro de investigación y otros con comentarios sobre la homeopatía, en los que no sale bien parada esta práctica que convirtió en dogma hace más de 200 años Samuel Hahnemann.



LA AMÉRICA PROFUNDA ARRINCONA A DARWIN
Redacción de El País
TEMA: Creacionismo
URL: http://www.elpais.es/articulo/elpporsoc/20051113elpepisoc_2/Tes

(Noticia publicada originalmente en el diario El País)

Desde que el Estado de Tennessee intentó prohibir en 1925 la enseñanza de "cualquier teoría que niegue la historia de la creación divina del hombre descrita en la Biblia y pretenda, en su lugar, enseñar que el hombre ha descendido de los animales inferiores", la derecha religiosa norteamericana lleva 80 años empeñada en erradicar el darwinismo de las escuelas, o al menos ponerlo en pie de igualdad con la teoría alternativa narrada en el Génesis.

El Consejo de Educación de Kansas, un comité de 10 ciudadanos, no puede dictar qué se enseña a los alumnos de las escuelas públicas, pero sí puede exigirles ciertos conocimientos a la hora de pasar los exámenes estatales. Para apreciar la trascendencia de los criterios que aprobó el miércoles, basta repasar las reacciones que suscitaron:

"Es un insulto a la ciencia, a la educación y a la Constitución", afirmó Francisco J. Ayala, biólogo evolutivo y ex presidente de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS), editora de la revista Science. "Es una gran victoria para los alumnos de Kansas que les va a aportar una visión completa para debatir sobre el darwinismo impuesto por los científicos", opuso Casey Luskin, portavoz del Instituto Discovery, el principal lobby promotor de la teoría del diseño inteligente.

Los criterios científicos aprobados en Kansas son los primeros en explicitar dos puntos concretos de la biología evolutiva que los alumnos deberán considerar débiles, o refutables, si quieren pasar sus exámenes estatales. El primer punto -ya reconocido por el propio Darwin hace un siglo y medio- es que el registro fósil no siempre muestra una evolución continua y gradual. El segundo es la dificultad de explicar el origen de la vida a partir de sus componentes químicos.

Son cuestiones muy técnicas, pero el diseño inteligente está triunfando allí donde fracasó el creacionismo precisamente porque se presenta en público como una mera crítica científica a la teoría de la evolución darwiniana, que es uno de los fundamentos de la biología moderna. Pero ese disfraz científico es una estrategia muy bien calculada por los inventores del movimiento.

El profesor de Derecho Phillip Johnson, ya retirado de su puesto en la Universidad de California en Berkeley, y considerado el padre del diseño inteligente, ha definido con toda claridad que la estrategia del movimiento es "introducir en las escuelas y en el mundo académico el tema del diseño inteligente, que en realidad significa la realidad de Dios".

"Así que la cuestión es ¿cómo ganar?", prosigue Johnson. "Hay que sacar la Biblia y el Génesis fuera del debate, y formular los argumentos de modo que suenen aceptables en el mundo académico".

El gran promotor del diseño inteligente es el Instituto Discovery (www.discovery.org), un grupo de presión constituido por cristianos conservadores, con base en Seattle, que cuenta con un presupuesto anual de cuatro millones de dólares para persuadir a la opinión pública, a los gestores de la educación y a los representantes políticos, tanto estatales como federales, de la necesidad de "una total integración de la ley bíblica en nuestras vidas", con particular énfasis en "derribar no sólo el darwinismo, sino también su legado cultural".

El Instituto Discovery se apoya en científicos cristianos como Michael Behe, profesor de bioquímica en la Universidad de Lehigh (Bethlehem, Pensilvania) y autor de La caja negra de Darwin, un libro que pretende inferir la existencia de un "diseñador inteligente" a partir de la complejidad de los sistemas biológicos.

El argumento de Behe puede considerarse una versión moderna de la Teología natural del reverendo británico decimonónico William Paley, que deducía la existencia de Dios de la perfección de diseño que muestran los seres vivos. Darwin conocía a la perfección los argumentos de Paley, y procuró refutarlos uno por uno en su obra capital, El origen de las especies, de 1859.

El Instituto Discovery también ha buscado el apoyo explícito del Vaticano, y con cierto éxito, tal y como ha revelado Lawrence Krauss, jefe del departamento de Física de la Universidad Case Western Reserve, en Ohio.

En un artículo publicado en mayo por The New York Times, Krauss contrapuso la rigidez de los creacionistas norteamericanos con una supuesta tolerancia evolucionista del Vaticano. Dos meses después, el influyente cardenal de Viena, Christoph Schönborn, le respondió en el mismo periódico que el Vaticano sólo puede aceptar una evolución dirigida por algún tipo de propósito o inteligencia superior. Ese mismo mes, Krauss y el ya mencionado Francisco Ayala escribieron al papa Ratzinger pidiéndole que desautorizara a Schönborn, puesto que la postura del cardenal implicaba un rechazo frontal de la teoría de Darwin, y justo unas semanas antes de que el presidente Bush hiciera una declaración de apoyo a la enseñanza del creacionismo.

"El cardenal Schönborn tuvo noticia de mi artículo [de mayo] a través del director de la oficina del Instituto Discovery en Washington", escribe Krauss en el último número de The Skeptical Inquirer. "Y, de hecho, fue la agencia de relaciones públicas del Instituto Discovery la que envió el artículo de Schönborn a The New York Times".

El Papa no ha respondido a la carta de Krauss y Ayala, pero Schönborn afirmó el 2 de octubre durante una homilía en la catedral vienesa de San Esteban: "No veo problema en combinar la fe en el Creador con la teoría de la evolución, siempre que se respeten los límites de una teoría científica". En Kansas ya se respetan.



CARTAS ASTRALES ESTATUTARIAS
Víctor R. Ruiz
TEMA: Astrología
URL: http://rvr.blogalia.com/historias/33370


(Artículo publicado originalmente en la bitácora Cuaderno de Bitácora)

Estos días la política española anda de patas arriba con la aprobación, o no, del nuevo estatuto de autonomía catalán. Tan difícil está la cosa, que según informa Mercè Piqueras en la lista de la Asociación Catalana de Comunicación Científica, el diario La Vanguardia publicó el pasado día 25 sep 2005 un artículo detallando la carta astral de dicho estatuto: La buena estrella del Estatut:

«Después de múltiples traspiés durante el proceso de negociación, el Estatut contará con la protección de los astros el próximo viernes, día en que los 135 di-putados del Parlament votarán la proposición de ley orgánica por la que se establece la nueva norma básica. Libra es el signo de los acuerdos y el 30 de septiembre existe una conjunción Sol-Mercurio-Júpiter-Medio Cielo en Libra que augura la posibilidad de un gran consenso. Sin embargo, la evolución posterior del Estatut no se prevé fácil, sino plagada de obstáculos».

El resto del texto no tiene desperdicio. Dudo mucho que los intereses políticos de, pongamos, el PP y ERC, sean más coincidientes según le de a Júpiter por estar en una constelación o Saturno en otra. No termino de comprender las razones por las que un periódico de la talla de La Vanguardia da crédito a la astrología. Puedo llegar a comprender -que no compartir- la inclusión de horóscopos al lado del crucigrama, como pasatiempo al estilo de las galletas de la suerte chinas. Sin embargo, escapa de mi lógica cómo un artículo de ese estilo se puede publicar en un diario en España, en pleno siglo XXI, sin que nadie se sonroje.

No estaba de acuerdo con la catalogación del objeto transneptuniano 2003 UB313 como planeta, pero no estaría mal dejar en evidencia -otra vez- a la astrología ;)

Les recomiendo la bitácora Mala Ciencia, donde regularmente analizan películas y noticias erróneas desde el punto de vista científico. Y si sabes inglés, no te pierdas la bitácora de Bad Astronomy.



OTRA DE POLVOS DE MELÉNDEZ Y LODOS DIVERSOS
Teresa González de la Fe
TEMA: Pseudomedicina
URL: http://cibern-ethica.blogalia.com/historias/33745


(Artículo publicado originalmente en la bitácora Ethica more cybernetica)

En CanariasAhora.com apareció ayer la noticia de que el catedrático de la Universidad de La Laguna, Enrique Meléndez-Hevia, ha sido denunciado por la Sociedad Española de Medicina Estética SEME, por presuntas irregularidades en la administración de un producto y en la falta de control sobre sus experimentos.

Desde este blog se ha hecho referencia muchas veces al "caso Meléndez", localmente llamado "Meledezgate", por lo que aplaudo la denuncia de la SEME. Aunque sea el problema de la obesidad lo que esté en la base de la actuación de la SEME, la denuncia al menos pone en manos de los tribunales las prácticas aparentemente curanderiles de Meléndez, cosa que no se había atrevido a hacer hasta ahora ninguna otra institución implicada en este asunto o salpicada por él.

En los comentarios de opinión de los lectores que CanariasAhora.com proporciona, uno firmado como Emilio de Fez, salía en defensa de Meléndez aduciendo sus éxitos clínicos, la envidia de sus colegas y lo mal que está el sistema canario de salud, en la creencia de que Meléndez era médico. Reproduzco mi respuesta en la misma sección de comentarios de los lectores:

" Médicos y farsantes: a Emilio de Fez"

"Don Emilio: es probable que hayan muchos envidiosos entre los colegas de Meléndez, pero eso no hace al profesor Meléndez menos sinvergüenza. Para empezar, Meléndez no es médico sino biólogo, por lo que entre sus funciones legales no está el diagnosticar y recetar tratamientos. En segundo lugar, los experimentos científicos que implican a seres humanos tienen que someterse a severas reglas y controles que el profesor Meléndez-Hevia ha ignorado por completo, por lo que ya en su día la Comisión de Ética de la Universidad de La Laguna lo denunció por ello y el rectorado de la universidad lo puso en manos del fiscal, quien -sorprendentemente- no encontró delito. También hay que decir que quien actúa como defensor y asesor jurídico de Meléndez dicen que es el antiguo Fiscal General del Estado, don Eligio Hernández.

Personalmente, felicito a esa sociedad médica por haberse atrevido, al fin, a denunciar las prácticas anticientíficas e ilegales de Meléndez, quien actúa más como un farsante curalotodo y como alguien que se aprovecha de la ignorancia y la desesperación para obtener lucro individual. Los "polvos mágicos" que vende Meléndez -tanto dentro como fuera de la universidad- son un fraude, como han señalado otros catedráticos de biología. Además, Meléndez hace publicidad engañosa cuando aparece por los periódicos, las emisoras de radio y las cadenas de televisión diciendo que sus polvos (los famosos factor 1 y factor 2, que sí se saben en qué consisten) lo curan todo: desde la calvicie a la impotencia, desde el cáncer a la diabetes, desde el reúma a la obesidad. Y cobra por ello en nombre de un instituto universitario de investigación que no existe. Que hasta ahora haya permanecido en la impunidad y haya obtenido grandes beneficios dicen que se debe a que importantes personas de la vida política canaria, que abarcan el arco parlamentario y más allá, son clientes suyos. Lo peor es que muchos enfermos abandonan sus tratamientos movidos por la fe en el poder curativo de Meléndez. He escrito sobre esto otras veces, por si quiere leer más y quiere opinar, pues está en mi blog accesible desde internet.

Los defectos de la medicina y de la práctica sanitaria no hacen buenas las prácticas de Meléndez, quien, insisto, más se parece a los eternos vendedores de remedios "curalotodo" que a los de los científicos a quienes dice pertenecer por su condición de doctor en biología y de catedrático de bioquímica. Hay envidiosos y hay fariseos, eso es evidente. Pero también hay aprovechados. Ya bastantes traficantes de ilusiones y señuelos hay en las televisiones, con tanta tarotista y mánticas diversas que prometen adivinar el futuro, como para que los catedráticos de las universidades se dediquen a hacer lo mismo: a traficar con la ignorancia y la esperanza de seres humanos.

Los links en Ethica more cybernetica: http://cibern-ethica.blogalia.com/historias/22147
http://cibern-ethica.blogalia.com/historias/30899 http://cibern-ethica.blogalia.com/historias/20237

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A esta noticia hay que sumar la aparición, al día siguiente, en el mismo diario digital, de la sección La Guindalera de J.M. Chela dedicada a los polvos de Meléndez, con el título de "Unos polvos famosos". Chela defendía a Meléndez, aludiendo, por un lado, a la envidia de los colegas por sus éxitos, y por otro a que alguien de su confianza (de la de Chela) que es médico, catedrático de medicina y (¡oh casualidad!) "paciente" de Meléndez le había asegurado que "lo de Meléndez era científico". Incluso le habia explicado por qué lo era, pero Chela confesaba no entender y simplemente fiarse del criterio del doctor Alberto, que así se llama y que es persona de gran reputación. De nuevo, contesté en el espacio de opinión reservado a los lectores, con el siguiente texto:

"Unos polvos y unos lodos"

"Me sorprende, señor Chela, este apoyo suyo a Meléndez-Hevia y a sus "polvos mágicos" y que su opinión proceda de las afirmaciones de un cliente, que además es médico. El doctor Alberto habla en ese caso como cliente y no como científico.

Pregunte usted también en el departamento al que pertenece Meléndez-Hevia antes de sumarse tan incondicionalmente a los defensores de sus prácticas. No hay patente alguna, porque no hay nada patentable. Esa fue una de las patrañas de Meléndez para huir hacia adelante y evitar las críticas de la comunidad científica, que le exigía pruebas experimentales de sus afirmaciones sobre el metabolismo. Meléndez no ha publicado una sola línea en las revistas de bioquímica en apoyo de sus "revolucionarias" teorías.

Otra artimaña mediática de Meléndez -hay que señalar que, salvo algunas excepciones, la prensa le ha abierto sus páginas, sus ondas y sus emisoras- es que se presenta a la opinión pública como un revolucionario de la ciencia, un genio incomprendido por la envidia mezquina de sus colegas, una especie de Galileo de la nutrición acosado por los inquisidores de la "ciencia oficial". Los "curalotodos" -y eso es lo que afirma Meléndez de sus "polvos"- son tan viejos como el mundo al igual que lo son los ignorantes, los ingenuos y los desesperados. Con ellos, Meléndez hace "caja": en la universidad -cosa prohibida por la legislación universitaria- y fuera de ella. Hace experimentos sin control sobre seres humanos, cosa que prohiben las leyes y que es el objeto de la denuncia. Meléndez se lucra con la ignorancia y la desesperación de las gentes y ni los políticos, ni los médicos son inmunes a la una y a la otra.

Me alegro de que usted no sea gordo y no "necesite" acudir a Meléndez. No olvide que también cura la calvicie, el reúma, el insomnio, la impotencia, la artrosis, la diabetes y creo que hasta el mal de ojo. Las alergias a la envidia, seguro que también ceden ante la dieta brutal y los polvos de los factores 1 y 2 a 50¤euros el botito. Donde parece fracasar es en la cura a la prepotencia. Ni siquiera la alivia.

Vale que su columna sea de humor. Pero no frivolice, por favor. Dijo el otro día, en La Opinión de Tenerife, Alfonso González Jérez que la sociedad tinerfeña se estaba imbecilizando. Constato que el fenómeno es más grave de lo que señalaba Jérez."

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Me dicen buenos amigos que me he puesto muy valiente. Quizás sea porque este asunto de Meléndez lo veo como un ejemplo paradigmático del grado de anomía que padece la sociedad canaria en estos momentos. También porque como estudiosa de las comunidades científicas me llame la atención este caso, enmarcable dentro de la tipología mertoniana de conductas desviadas en la ciencia. Pero, como le pasa a Javier Corzo, el caso me empieza a dar "pereza". Por eso me alegro de que al fin alguien, aunque sean los afectados por los casos de obesidad que tan bien "cura" Meléndez con el expeditivo tratamiento de dejar de comer, lo ponga en manos de los tribunales. Meléndez ha redescubierto a Atkins y le está robando la clientela de obesos y gorditos a los que entienden estos síntomas como una cuestión de estética y no de salud, cuando parece ser más bien una verdadera pandemia resultado de los hábitos alimenticios imperantes en las sociedades desarrolladas, sancionados y bendecidos por la mayoría de la comunidad científica. Meléndez dice en las ondas que cuenta por miles los que se han curado de sus dolencias gracias a sus métodos, y sus clientes/pacientes abarcan casos distintos a la obesidad o el sobrepeso, pues su fórmula es "curalotodo" y se aplica a todas las "enfermedades degenerativas" según sus afirmaciones. Si es tan eficaz, que se demuestre, que se compruebe con ensayos clínicos con grupos de control y con el resto de cautelas y vigilancias legales y éticas establecidas cuando los experimentos científicos implican sujetos humanos.

Un tema que ha salido en los comentarios es el de la libertad personal de hacer cada uno con su cuerpo lo que le venga bien y comprar los servicios de Meléndez porque les da la real gana. Aunque me temo que mucha gente que piensa así después son los primeros en reclamar a la administración como corresponsable en caso de cualquier desgracia, en principio lo único que se puede añadir es que para "comprar los servicios de Meléndez", la empresa tendrá que estar legalizada y su relación con la universidad bien establecida y aclarada. Y aunque parece que la empresa de Meléndez le está reportando beneficios, su montaje se parece cada vez más a una secta de adeptos que a clientes de un servicio y un producto. Se "cree" en Meléndez o no se cree. Lo único que digo es que, si ese es el caso, que Melendez organice la secta o asociación salutífera de los melendezianos y que la sitúe donde corresponde, con los grupos religiosos, pero que no la mezcle con la universidad ni con la ciencia. Para poderlo hacer, Meléndez hubiese tenido que seguir otros procedimientos y acatar normas que se ha saltado a la torera. De ahí la denuncia de los de medicina estética que ojalá prospere, si los virus de la imbecilización no han llegado también a las esferas del poder judicial.



EL VATICANO Y EL RAZONAMIENTO CIENTÍFICO
microsiervos.com
TEMA: Religión
URL: http://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/vaticano-y-ciencia.html

EL VATICANO Y EL RAZONAMIENTO CIENTÍFICO

(Artículo publicado originalmente en la bitácora Microsiervos)

Pasa con poca frecuencia, pero a veces la iglesia me sorprende positivamente, como en el caso de unas declaraciones del cardenal Paul Poupard, quien dirige en Consejo Potificio para la Cultura, que el pasado jueves dijo que los creyentes deben tener en cuenta lo que la ciencia moderna ofrece, so pena de convertir la religión en un «fundamentalismo».

Estas declaraciones fueron realizadas en el marco de una rueda de prensa acerca de un proyecto que el Vaticano tiene en marcha que se llama «Ciencia, Teología y Búsqueda Ontológica» y que pretende ayudar a acabar con los «prejuicios mutuos» que enfrentan a iglesia y ciencia.

Este proyecto parte de la declaración del Papa Juan Pablo II en 1992 de que la persecución de Galileo por parte de la iglesia fue un error causado por una «trágica incomprensión mutua.»

Para el cardenal Popupard, La lección que ha supuesto el caso Galileo nos impulsa a mantener abierto el diálogo entre las diversas disciplinas, en particular entre la teología y las ciencias naturales, si queremos evitar que en el futuro se repitan episodios similares.

Aunque la ciencia también debe escuchar a la religión: Sabemos a dónde puede llegar el razonamiento científico por si sólo: la bomba atómica y la posibilidad de clonar seres humanos son fruto de la razón que quiere liberarse de cualquier vínculo ético o religioso.

Pero también conocemos los peligros de una religión que cercena sus enlaces con la razón y se convierte en presa del fundamentalismo. Los creyentes tienen la obligación de escuchar lo que la moderna ciencia laica tiene que ofrecer, del mismo modo que pedimos que el conocimiento de la fe sea tenido en cuenta como una voz experta en lo que es la humanidad. También mencionaron específicamente el tema evolución vs. Diseño Inteligente para decir que la teoría de la evolución es claramente algo más que una hipótesis que plantea si algo es cierto o no, pues ofrece pruebas.

A ver si en los Estados Unidos van tomando nota.

(Vía Wired News.)



SIN CIENCIA NO HAY CULTURA Y OTRAS FRASES PARA PENSAR
Javier Armentia
TEMA: Divulgación científica
URL: http://javarm.blogalia.com/historias/34673


(Artículo publicado originalmente en la bitácora Por la boca muere el Pez)

"... y sin cultura no hay ciencia", añadió Lynn Margulis en la charla inaugural del III Congreso sobre Comunicación de la Ciencia, que se abría el pasado 9 de noviembre, Día de Sagan. Una de las muchas frases que personas muy diferentes, algunas relacionadas con la divulgación de la ciencia, otras con el periodismo científico, otras que son investigadores, y otras más que no tenían más relación con la ciencia que ser ciudadanos que encuentran interesante o curiosa la ciencia, han ido dejándonos a todos los que participamos en esta reunión. Se ha hablado de teoría, de práctica, de política y economía, de literatura y arte. Se ha hablado y disfrutado con la gastronomía, hemos vivido el teatro y la física, la biología y la paleontología.

Acabo de llegar de A Coruña, tras felicitar hoy a los premiados con los Prismas de Divulgación, un galardón que cumplía 18 años ya. Mañana El próximo viernes, La Voz de Galicia, vende a precio reducido el libro que ganó el año pasado, y que se va a convertir en el libro de divulgación científica más vendido de España, en un solo día. Las habituales demoras que uno siempre sufre en Barajas me han permitido leer este texto, Equilibrio de tensiones, de José Antonio Bustelo Lutzardo. Se trata de un texto complejo pero apasionante. Poca gente habrá oído hablar de la tensegridad, quizá más hayan oído hablar de las estructuras creadas por Buckminsterfuller, pero desde luego casi nadie había pensado que estructuras naturales como nuestro esqueleto, o el pulmón, o una célula, o el agua líquida, o una proteína, o una supernova son resultado del equilibro entre elementos que se comprimen y elementos que tensionan, que las mayores estructuras de la arquitectura humana tienen que ver con la química de lo más pequeño. Sólo por eso, merece la pena atreverse con este libro. Y más si, como hemos podido disfrutar hoy en la Domus (Casa del Hombre), te invita a hacerlo Marcos Pérez, el responsable de la Casa de las Ciencias, una de las mejores prosas de la literatura científica de este país: nos ha emocionado a todos, incluso al autor.

Ayer presentamos en una rueda de prensa una carta que diversas personas relacionadas con la cultura científica hemos suscrito, urgiendo al gobierno de este país que haga realidad la promesa que el Presidente hizo hace unos meses de llevar a A Coruña el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología. Ayer mismo la Casa de los Peces estaba abarrotada de visitantes, porque en la Semana de la Ciencia y la Tecnología este Aquarium Finisterrae abrió sus puertas gratuitamente a la ciudadanía. Miles de personas dimos vueltas a un tanque con 10.000 litros de agua y más de 2.000 sardinas, la mayor exposición de plata viva que nunca había visto. Ayer comí junto a Almudena Grandes, Fernando Savater, Rosa María Mateo, José Manuel Sánchez Ron, Manuel Toharia, Eulalia López Sedeño, Malén Ruiz de Elvira, José Pardina y un buen montón de amigos que nos congregábamos -invocados por el bruxo de todo esto, Moncho Núñez- convencidos de que la ciencia tiene que tener su voz, su imagen, su necesaria cuota de participación en una sociedad que se reclama libre y democrática. Ayer también pude encontrar que un montón de gente entiende también que hay que defender el pensamiento crítico, desde la escuela a los medios de comunicación. Quienes trabajan comunicando la ciencia están comprometidos con ello, cada vez más. Sabiendo, con todo, que el camino es largo y hay que comprometerse más.

Hemos conocido la labor de periodistas que apostaron hace años por incluir la ciencia en su actividad profesional, luchando por introducirla en los medios de comunicación, tan esquivos a veces. Hemos disfrutado con profesores y maestros que no sucumben ante la tentación de hacer simplemente lo que marca el currículo y dejar que las nuevas generaciones sigan odiando la ciencia, como lo hacen sus padres. Hemos podido comprobar que hay científicos e instituciones científicas que también se dan cuenta de que parte de su trabajo es comunicar la ciencia al público, y comprobado que, en lo que se refiere a los políticos, casi todo está por hacer. Arsuaga presentó el congreso diciendo que no es tanto convencer de que la ciencia es divertida como de constatar que la ciencia es importante, y apostar por ello con uñas y dientes.

El próximo miércoles, en EL CORREO, hablaré más de estos temas; ahora quería, aún recientes las imágenes de tanta cultura-con-ciencia, dejar una apresurada nota.

Por supuesto, pude reencontrarme con buenos amigos, aunque fuera muy poquito tiempo, que siempre sabe a poco el tiempo en que uno disfruta: Martin Pawley, Paleofreak, Vendell, Descalza, Sanantón do Castelo, Wicho... también había un buen trocito de blogosfera allí. Y me dejo gente...

A la vez, se cumplían tres años del hundimiento del Prestige, los curas llenaban de vociferantes las calles de Madrid, y tantas otras cosas sin ciencia y sin cultura...

Todo esto sucedía como broche de oro a un aniversario que es un aniversario para la cultura de este país: los veinte años de la Casa de las Ciencias, ahora crecida y con una familia notable, los Museos Científicos Coruñeses. Felicidades, amigos.



UN BIÓLOGO DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA DOCUMENTA UN CASO DE DIVORCIO EN UNA ESPECIE ENDÉMICA DE A
Laguna Noticias
TEMA: Biología
URL: http://www.ull.es/ullasp/gabprensa/noticia.asp?Not=891

UN BIÓLOGO DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA DOCUMENTA UN CASO DE DIVORCIO EN UNA ESPECIE ENDÉMICA DE AVES

(Noticia publicada originalmente en el diario Laguna Noticias)

La publicación internacional The Wilson Bulletin acaba de publicar un artículo del biólogo de la Universidad de La Laguna Juan Carlos Illera, en el que documenta un caso de divorcio de Tarabilla Canaria o Caldereta (Saxicola dacotiae). Pese a ser un endemismo restringido a la isla de Fuerteventura, es un ave de cuya biología se sabe muy poco.

El cambio de pareja o divorcio durante o entre estaciones reproductoras es un comportamiento ya ampliamente documentado en aves, pero poca información se conoce sobre la fidelidad a la pareja en este género y ninguna con la Caldereta. En el trabajo, Illera estudió 72 parejas de tarabillas durante tres estaciones reproductoras consecutivas (2000-2003). La mayoría de las aves se marcaron con anillas de colores para poder seguirlas con facilidad con la ayuda de prismáticos o telescopio.

En la temporada de cría del 2001-2002 se registró el cambio de pareja (o divorcio) de una hembra después de haber tenido tres polluelos con el macho original. La hembra se instaló en un territorio vecino, el cual estaba previamente ocupado por un macho no emparejado. En la nueva ubicación, la hembra construyó un nuevo nido y puso cuatro huevos, aunque desafortunadamente a los pocos días de eclosionar las crías fueron depredadas (probablemente por un gato asilvestrado).

La baja tasa de divorció documentado en este trabajo (1,4%) sugiere que los cambios no forzados de parejas en la Tarabilla Canaria son raros y ello podría explicarse a la homogeneidad espacial de los factores ambientales de la isla y los costes asociados al cambio de territorio (incremento del riesgo de ser depredado, disminución de la eficiencia en la búsqueda de alimento en territorios nuevos, etc.).



CÉLULAS MADRE, EUTANASIA Y TRATAMIENTOS PARA ENFERMOS TERMINALES, EJES DEL DEBATE DEL V CONGRESO NAC
Universidad de Málaga
TEMA: Medicina
URL: http://www.uma.es/contenido.php?idm=29&clase=p&id=489&tipo=n

CÉLULAS MADRE, EUTANASIA Y TRATAMIENTOS PARA ENFERMOS TERMINALES, EJES DEL DEBATE DEL V CONGRESO NACIONAL DE BIOÉTICA

(Noticia publicada originalmente en la página oficial de la Universidad de Málaga)

Temas de actualidad científica y social como la investigación con células madre, eutanasia y calidad de vida de enfermos terminales darán cuerpo al debate que, del 1 al 3 de diciembre, se fraguará en el V Congreso Nacional de Bioética, celebrado esta edición en la facultad de Medicina de la Universidad de Málaga.

Alrededor de 250 participantes entre alumnos -inscritos 150-, profesionales y académicos se darán cita en el Congreso para escuchar a los 14 ponentes, invitados por su relevancia científica o social; las 35 comunicaciones y los debates de las cinco mesas redondas en las que también se hablará de los dilemas éticos del ámbito profesional.

“Las cuestiones se abordarán desde una perspectiva abierta a todas las corrientes de opinión”, según aseguró el profesor de la UMA y presidente del comité organizador, Joaquín Fernández-Crehuet, en el acto de presentación. Resaltó además que la Universidad es el foro idóneo para la discusión de estos temas puesto que se tratan desde el conocimiento científico.

El decano de la facultad de Medicina, Salvador González Barón, aplaudió la celebración del Congreso y afirmó que la investigación y el avance científico deben abordarse con un adecuado uso de la información sin separarse de los valores del ser humano.

El secretario del Congreso, Enrique Gómez Gracia, también presente, resaltó que las jornadas reúnen y conjugan tanto la parte teórica como la práctica de la Bioética.

La organización ha corrido a cargo de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica en colaboración con el departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la facultad de Medicina de la UMA.



Cartas al director. Número: 12. Año: 2005
Varios autores
TEMA: Cartas de lectores

Esta sección está abierta a todos los lectores que deseen enviarnos sus críticas, sugerencias o comentarios sobre el boletín, los artículos publicados en él, o cualquier otro tema relacionado con la ciencia, el escepticismo y la crítica a la pseudociencia.

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Hoy tenemos una carta que continúa el debate sobre el tema de los derechos de los animales

Estimados amigos:

En el número 10 de EL ESCEPTICO DIGITAL fueron ustedes tan amables de insertar una opinión mía en el 'Buzón del lector', en la que hablaba sobre la tortura a los animales.

Mi intención era sencillamente proponer el tema, por si alguno de ustedes o algún lector quería dar su opinión sobre el tema.

Escribo ahora para recordar algo que pocas personas conocen, por lo que aprecio en mis conversaciones con amistades y conocidos. LOS ANIMALES TIENEN DERECHOS RECONOCIDOS POR LA ONU EN 1978. No es un invento de unos cuantos chiflados que defendemos a los animales.

El problema es que las autoridades no los hacen respetar.Ya que muchos ciudadanos siguen defendiendo las torturas a los animales en nombre de la TRADICIÓN, deberían ser los gobernantes los que regulen por LEY la defensa de estos derechos. Así lo señala la Declaración Universal de los Derechos del Animal en su art.14.

Está muy generalizado el falso prejuicio de que quienes nos preocupamos por los animales, no lo hacemos por el ser humano. También es falsa la idea de que "el hombre es el rey de la creación". Esto no es más que una herencia de la TRADICIÓN JUDEO-CRISTIANA, que tanto daño ha hecho y continúa haciendo, y que lleva a pensar a muchos que somos "dueños del planeta y del resto de seres vivos".

¿SOMOS SERES RACIONALES? En tal caso, SOMOS RESPONSABLES de los daños.

(Les diré sinceramente que observando lo que puede llegar a hacer el ser humano, no pienso que seamos "el animal racional" del planeta, más bien al contrario.Por supuesto hay excepciones.)

Considero conveniente insertar algunos extractos de la Declaración mencionada, espero que sea de interés para quien no la conozca.

Agradezco como siempre su atención y su trabajo.

Amalia . Saludos desde Madrid.

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Y aquí, una carta comentando el artículo de Arturo Bosque "La quiebra de la racionalidad", publicado en el número 11.

Señor director, le dirijo este escrito para la sección de cartas de los lectores, si estima oportuna su publicación:

Señor director, amigos:

Me ha parecido muy interesante el escrito de Arturo Bosque titulado "La quiebra de la racionalidad" publicado en el número 11 de El Escéptico Digital.

El tema tratado nos lo podemos encontrar en numerosas ocasiones los que frecuentamos el debate con los crédulos. La intuición se ha convertido en el recurso de quienes no pueden justificar sus afirmaciones o creencias.

Sin embargo, tal y como lo presenta el señor Bosque, su amigo "Juan" no pretende apelar a la "coartada intuitiva", sino justificar el valor de la intuición.

"Juan" tiene razón al decir que la intuición "como medio de conocimiento, es tan válida como la razón y los sentidos físicos", y también la tiene Bosque al matizar que puede serlo al servir "para plantear hipótesis o trazar líneas de investigación."

Así mismo, Don Arturo acierta, a mi entender, cuando añade que la experimentación del resto del proceso que lleva a considerar la intuición como conocimiento no deben faltar.

Para mí, se debe insistir en ese punto. La intuición no es tal de manera independiente del contenido informativo de la misma. Aún más, es la contrastación de ese contenido el que autoriza llamar intuición a una afirmación, más que el proceso por el que esa "convicción" se adquiere.

Me explico mediante un ejemplo. Tomemos dos afirmaciones sobre la forma de la Tierra. Una dice que la forma es aproximadamente piramidal. La otra que es aproximadamente esférica. Supongamos que ambas han llegado a ser convicciones en las mentes de sus proponentes mediante los mecanismos mentales típicos de la intuición, sin experiencia sensitiva ni producto de argumentaciones razonadas.

Parece evidente que solo puede decirse que cualquiera de ellas aporta conocimiento mediante la comprobación de cuál pueda ser realmente la forma de la Tierra, pues las dos afirmaciones son excluyentes entre si. No basta con la apelación al proceso intuitivo para obtener una legitimación de las afirmaciones.

Pero la cuestión va más allá del hecho de que el contenido de las afirmaciones aportadas por el típico proceso intuitivo deba ser comprobado para poder ser considerado un conocimiento.

Volvamos a las dos afirmaciones:

¿Podemos decir que ambos proponentes han "experimentado una intuición"? No lo parece, ni siquiera tomando el más laxo de los significados que nos ofrece Bosque en su escrito. En realidad, diríamos que es el que propone que la Tierra es esférica el que ha tenido una intuición, pues es el único que, una vez comprobado el contenido de su convicción, ha aportado conocimiento. La convicción según la cual la Tierra es piramidal no solo es errónea, ni siquiera es una intuición.

Este es un aspecto clave en la discusión, a mi entender. Una intuición es un proceso, poco conocido, por medio del cual se obtiene un conocimiento. Pero no toda convicción adquirida por ese medio es una intuición, si no puede comprobarse su contenido.

De esta manera, aquellos que pretenden justificar sus afirmaciones apelando al proceso intuitivo comenten dos errores: obvian la necesidad de comprobación de cualquier afirmación para ser considerada conocimiento, sea cual sea el origen de la "hipótesis" -el famoso contexto de descubrimiento frente al contexto de justificación- y se apropian de un término que no pueden usar en tanto esa comprobación falte. No hay intuición sin "verdad" , la intuición es siempre "cierta" pues aporta conocimiento por definición, y no hay conocimiento sin comprobación.

Josué Belda Martínez.

http://paranormalidades.blogspot.com


 

 
   

 
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