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Número: 1 Año: 2005
 


EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
© 2000-2004 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/

Edición 2005 - Número 1


SUMARIO

Editorial
Por: Redacción El Escéptico Digital
Tema:
Editorial
ENERO 2004. COMUNICADO DE ARP-SAPC SOBRE LA EMISIÓN DEL PROGRAMA "PLANETA ENCANTADO"
Por: ARP-SAPC
Tema:
Comunicados
FEBRERO 2004. UNAS LÍNEAS SOBRE ATLANTIA.
Por: Manuel Toharia
Tema:
Divulgación y periodismo científico
MARZO 2004. LA NASA DEMUESTRA QUE POR LA SUPERFICIE DE MARTE CORRIÓ AGUA.
Por: Olalla Cernuda
Tema:
Ciencia
ABRIL 2004. EL CASTILLO FANTASMA DE ANTENA 3.
Por: Julio Arrieta
Tema:
Magufos - Televisión
MAYO 2004. MANIFIESTO CONTRA LA INTERPRETACIÓN ERRÓNEA DEL FENÓMENO OVNI.
Por: Varios autores
Tema:
Manifiestos
JUNIO 2004. EL CIRCO VOLANTE DE MILENIO 3.
Por: Fernando Frías Sánchez
Tema:
pseudoperiodismo
VERANO 2004. TÓPICOS Y ESTEREOTIPOS SOBRE LOS CIENTÍFICOS EN EL CINE.
Por: Jordi Bozzo Mulet
Tema:
Divulgación científica
OCTUBRE 2004. HAMER DETENIDO, AFORTUNADAMENTE.
Por: Fernando Frías Sánchez
Tema:
Pseudomedicina
NOVIEMBRE 2004. EL MUESLI MÁGICO DEL DOCTOR MELÉNDEZ.
Por: Pau Garcia i Quiles
Tema:
Pseudomedicina
DICIEMBRE 2004. PARAPSICOLOGÍA 'A LA ESPAÑOLA'.
Por: Javier Armentia
Tema:
Caras de Bélmez


Editorial
Redacción El Escéptico Digital
TEMA: Editorial


Retomamos, después de un paréntesis relativamente breve, esta publicación con renovadas energías, bien dispuestos a acompañar a la distinguida concurrencia durante los próximos doce meses que, como de costumbre, estarán llenos de curiosidades y descubrimientos científicos, pero también de las hilarantes ocurrencias de los magufos. Quizá por esta razón, no está de más, antes de abordar contenidos de 2005, echar una mirada atrás y dar una pequeña visión de conjunto de lo que, a nivel de esta revista, ha sido 2004. En el apartado de las pseudociencias, hay que destacar la perenne presencia de lo de siempre y los de siempre. Juan José Benítez o Íker Jiménez han resucitado para las nuevas generaciones viejos y enterrados mitos del maguferío tardofranquista, en la forma de una alerta ovni y los últimos coletazos de un pseudodocumental -el descacharrante "Planeta Encantado"- que alcanzó insospechadas simas de ridículo con la emisión del episodio "Mirlo Rojo". Mención especial merecen las caras de Bélmez, cuyas consecuencias todavía se prolongarán a lo largo del presente año, habida cuenta de la decisión del consistorio local de intentar matar al mensajero que les ha recordado lo que cualquier persona con un mínimo de sentido común ya sabía. Como anécdota curiosa, más casposa que otra cosa, queda la fugaz presencia televisiva del castillo de los freaks fantabulosos, espacio de telerrealidad que batió cotas de surrealismo en las personas (ejem) de sus concursantes. En el plano positivo, el intento de un programa divulgativo, concretado en el proyecto "Atlantia" y que supuso un muy positivo cambio respecto de la burricie beniteciana de "P.E." En resumidas cuentas, un año pródigo en ejemplo de pensamiento y práctica pseudocientíficos, pero frente a los que ha habido, mal que pese a algún que otro agorero,cumplida respuesta y reacción.

Habrá más, mucho más, pero desde aquí sólo podemos ofrecer el compromiso de estar para contarlo.

Feliz año nuevo y prósperos carnavales a la audiencia.

La Redacción de El Escéptico Digital



ENERO 2004. COMUNICADO DE ARP-SAPC SOBRE LA EMISIÓN DEL PROGRAMA "PLANETA ENCANTADO"
ARP-SAPC
TEMA: Comunicados

El 13 de febrero de 1983, el programa de RTVE "La puerta del misterio" emitió un reportaje titulado "Alternativa 3". El documental narraba, con todo lujo de detalles, que ante el riesgo de una catástrofe global las grandes potencias estaban construyendo una gran base en Marte para que sirviera de refugio a las elites mundiales; un proyecto ultrasecreto para el que se empleaba a miles de seres humanos que, tras ser secuestrados, eran utilizados como esclavos en la cara oculta de la Luna. Una revelación terrible, pero probablemente lo más escalofriante del reportaje fue precisamente lo que no se reveló: y es que, si bien el presentador del programa aseguró que se trataba de un reportaje real, en realidad se trataba de una filmación producida por Anglia TV para el 1 de abril de 1977, el día de los inocentes de los países anglosajones.

Cuando se descubrió el engaño -pues engaño era- el programa fue fulminantemente suprimido y su responsable cesado. De hecho, no ha vuelto a producir ningún programa para RTVE.

Sin duda se trató de una reacción ejemplar. RTVE era y sigue siendo un servicio público, una institución del Estado sujeta a unos principios legales y éticos que le impiden servir de plataforma para este tipo de fraudes. Y, sin embargo, más de veinte años después todo parece indicar que hemos asistido a una nueva reedición del engaño de "Alternativa 3", esta vez bajo el título "El Mirlo Rojo" y dentro del programa "Planeta Encantado".

Con "Planeta Encantado", el escritor y novelista Juan José Benítez ofrece cada semana una ración de sus pintorescas teorías sobre los misterios, reales e imaginarios, que constituyen el universo peculiar de este ufólogo. En cada episodio Benítez hace pasar sus "investigaciones" por serios desafíos a los conocimientos científicos ya establecidos, hasta tal punto que más de trescientas personas, muchas de ellas arqueólogos, historiadores, astrónomos o físicos, han suscrito un manifiesto en el que se pide la retirada del programa o, cuanto menos, que se emita con la previa advertencia de que su contenido responde sólo a la imaginación de su autor, cuyas conclusiones no solamente no cuentan con aval científico alguno, sino que con frecuencia han sido total y absolutamente refutadas. Hasta ahora, RTVE ha dado la callada por respuesta a este manifiesto, quizá porque Benítez ha jugado con maestría con la ambigüedad, cuidándose muy bien de presentar sus afirmaciones como poco más que "su opinión".

Pero la situación cambió radicalmente con "El Mirlo Rojo", el episodio emitido el pasado 11 de enero. El argumento de "El Mirlo Rojo" es una historia ya muy conocida entre los creyentes en la ufología: que la NASA, en sus viajes a la Luna, encontró ruinas que evidenciaban la existencia de civilizaciones extraterrestres, y procedió a su destrucción para ocultar al gran público tan sensacional hallazgo. La eficacia con que la agencia espacial norteamericana, con la colaboración de los servicios secretos, destruyó toda prueba del descubrimiento fue tan grande que hasta la fecha la única evidencia sobre estos hechos se encontraba en las declaraciones de ufólogos, "contactados" y supuestos ex espías que llevan años gritando a los cuatro vientos lo mucho que peligra su vida por hacernos partícipes de tan escalofriante secreto.

Hasta la fecha. Porque lo que nos ofreció J. J. Benítez en "El Mirlo Rojo" fue precisamente eso: una prueba irrefutable de la existencia de las ruinas lunares. Con el rótulo de "imágenes inéditas", el programa emitió una apasionante filmación de varios minutos de duración en la que pueden apreciarse los paseos que los astronautas del Apollo XI realizaron por dichas ruinas, describiéndolas con todo lujo de detalles. Una revelación, en fin, de tal magnitud que podría haber sacudido los cimientos de los conocimientos científicos generalmente admitidos. Una revelación que J. J. Benítez promete ampliar en un futuro "si sigue vivo", como indicó a una sin duda aterrorizada audiencia.

Desde su creación, la asociación ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico ha alertado repetidamente del peligro que supone para nuestra sociedad el avance de la irracionalidad. La mayoría de las personas carecen de la preparación, la información o el sentido crítico necesarios para poner en duda las afirmaciones que escuchan en este tipo de programas, y estas carencias, unidas a su buena fe, las hace especialmente vulnerables frente a los engaños. Las majaderías más inverosímiles dichas por ufólogos, astrólogos, sanadores o "investigadores de lo paranormal" son aceptadas sin la menor vacilación o, cuanto menos, puestas en pie de igualdad con la información que proviene de la ciencia y la investigación rigurosa, y la consecuencia inevitable es que muchas personas acaban siendo víctimas de curanderos, adivinadores, videntes y demás vendedores de milagros. Y si en muchos casos el perjuicio de estas pobres víctimas de la credulidad es solo económico y moral, son también muchas las ocasiones en las que al ponerse en manos de estos farsantes arriesgan su estabilidad emocional, su salud e incluso su vida.

La televisión, como reflejo de nuestra sociedad, no es inmune a este mal, y es frecuente encontrarnos con reportajes dedicados a terapias "alternativas" de lo más extravagante, entrevistas a "misteriólogos" que nos presentan toda clase de disparates, o incluso la presencia de adivinadores, echadores de cartas, astrólogos y brujos, que amenizan muchos programas con sus estrafalarias predicciones. En general, todo esto no pasa de ser un mero divertimento, e incluso en los programas que algunas cadenas de TV han dedicado o dedican a lo paranormal hay pocas posibilidades de engaño: todo el mundo tiene derecho a creer en lo que quiera, aunque sea en tonterías, y no hay por qué negar a nadie la posibilidad de hablar públicamente de esas tonterías.

"Planeta Encantado", sin embargo, ha supuesto un paso más. Su emisión en "La Primera" de RTVE, su formato de documental, sus cuidados montaje, ambientación y estructura... todo parece dedicado a buscar el equívoco, a aparentar una seriedad y un rigor que está muy lejos de tener. Una ambigüedad que es además fomentada por la propia RTVE, que presenta el programa diciendo que "Juan José Benítez presenta y dirige esta nueva serie documental donde se interroga sobre aquellos enigmas que encierran apasionantes misterios para la ciencia". Y consecuentemente, hasta ahora domingo a domingo J. J. Benítez nos ha obsequiado con todo tipo de afirmaciones sobre "enigmas" que, si bien para la ciencia ya no lo son, tras el tamiz de "Planeta Encantado" probablemente lo sean para muchos espectadores. Al fin y al cabo, un enigma no solo es algo cuya explicación real no se conoce; también es aquello cuya explicación real deja de conocerse, y quien haya visto el programa con un poco de sentido crítico habrá observado que ese es precisamente su objetivo: sustituir las explicaciones científicas, rigurosas y racionales, por afirmaciones extravagantes, disparatadas y a veces incluso ridículas.

Esta fue la línea de "El Mirlo Rojo": en lugar de mostrarnos la realidad, J. J. Benítez prefirió contarnos una de esas historias sobre conspiraciones judeomasónico-alienígenas que tanto gustan en la ufología. Sería muy sencillo rebatir el cuento; tanto como las "imágenes inéditas" que lo documentaban, y que no resisten el más mínimo análisis: el lugar donde supuestamente se filmaron se encontraba a más de 45 Km. del verdadero lugar de alunizaje del Apollo XI, los astronautas no llevaban cámara de vídeo (recordemos que hablamos de 1969) o cine, y en todo caso la duración de la filmación supera con creces la de los cartuchos de película cinematográfica; los movimientos tanto de la cámara como de los astronautas resultan patéticos, y hasta los trajes de estos aparecen deshinchados, a pesar de que la nula presión atmosférica lunar los inflaba de tal manera que resultaron ser un verdadero problema para la NASA. Y, en fin, podríamos seguir, pero no es preciso: la chapuza es tan evidente que incluso muchos seguidores de J. J. Benítez han lamentado en diversos foros de Internet el "error" de haber emitido una filmación tan claramente fraudulenta, y alguien, presentándose como responsable de documentación de "Planeta Encantado", ha tenido que aclarar que se trataba tan solo de una "representación" o "dramatización". Advertencia que, de haberse realizado antes de la emisión del programa, hubiese tenido alguna validez como disculpa, pero que en estas circunstancias sólo puede entenderse como una forma de intentar salvar la escasa credibilidad que puede quedarle a la serie.

En vista de lo sucedido, desde ARP-SAPC hacemos una nueva llamada a la sensatez de RTVE. Las razones para no haber emitido "Planeta Encantado" son muchas: su contenido y su formato, deliberadamente ambiguo, no parecen encajar en la labor de un ente público cuyos principios rectores, como indica la Ley del Estatuto de la Radio y Televisión, son "la objetividad, veracidad e imparcialidad de las informaciones". Episodio tras episodio, el programa ha dado muestras de no respetar esta exigencia.

Pero lo sucedido el pasado domingo ha llegado aún más lejos. Si hasta ahora podría haberse disculpado la emisión de un programa de este tipo apelando a la libertad de expresión o a que tan solo expone las opiniones de sus responsables, la inclusión en "El Mirlo Rojo" de una filmación presentada como real pero que tan solo es una "representación" o "dramatización" excede esos límites. La emisión de una obra de ficción como si fuese real, con ánimo de avalar con "pruebas" esas opiniones no está amparada por la libertad de expresión: se trata ni más ni menos que de un engaño al espectador.

Por lo tanto, desde nuestra asociación solicitamos a RTVE que realice las investigaciones necesarias para comprobar la veracidad o no de las imágenes emitidas y, en caso de resultar una "dramatización" presentada como una filmación real, proceda a la inmediata supresión de la emisión de "Planeta Encantado". Igualmente solicitamos que se informe de esta circunstancia a los espectadores que hayan podido resultar engañados por el reportaje, emitiendo la oportuna nota aclaratoria y de rectificación el mismo día y a la misma hora en que estaba prevista la emisión del próximo episodio de la serie.

Hasta ahora, todo indica que nos encontramos ante un nuevo caso "Alternativa 3", un nuevo engaño. Y creemos sinceramente que RTVE no puede ni debe ser cómplice de ese engaño.



FEBRERO 2004. UNAS LÍNEAS SOBRE ATLANTIA.
Manuel Toharia
TEMA: Divulgación y periodismo científico

Los domingos, al filo de la medianoche, podíamos "deleitarnos" hasta ahora en la Primera Cadena de TVE con un programa humorístico, pero con poca gracia en realidad, sobre el planeta encantado o algo así. Toma su relevo, a la misma hora y en la misma cadena, un programa divulgativo llamado ATLANTIA. No se asuste el escéptico, y ya escarmentado, lector: a pesar de su título, que recuerda la mitología griega y las fábulas en torno al continente atlántico supuestamente floreciente y luego desaparecido, se trata de un programa que nada tiene que ver con los mitos, las fantasías o los delirios encantados de uno u otro cuño.


La idea que plasma ATLANTIA, casi tan vieja como la televisión, consiste en emitir una peli y luego charlar sobre ella. En este caso, se trata de un documental sobre tema científico o de interés general, aunque siempre abordado desde la óptica racionalista, en torno al cual charlarán un grupo de invitados moderados por el responsable. Sólo que aquí, para que la longitud del documental no aburra, lo que hemos hecho -se me olvidaba decir que este programa lo dirige quien estas líneas firma, y lo hace como parte de su trabajo de director del Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia- es fragmentarlo en cuatro o cinco episodios de unos diez minutos, entreverados por otros tantos bloques de tertulia, también de unos diez minutos cada uno de ellos, con los invitados. Éstos no son personajes del mundo de la ciencia -el documental ya ofrece suficiente información al respecto, con imágenes de la mejor calidad posible- sino personas que saben del tema tanto como cualquier telespectador medio; o sea, en general más bien poco. Pero son personas famosas del mundo de la cultura y la comunicación: cine, teatro, música, artes plásticas, radio y televisión, literatura, gastronomía... Intentamos recuperar el valor de las antiguas tertulias de café, pero centrados en el tema que aborda el fragmento de documental que se acaba de ver.


Quizá se reproduzcan en voz alta muchos de los comentarios o dudas que suscite en los telespectadores la filmación ofrecida. Ojalá...

Aun así, por la hora, más bien tardía y en domingo, y por ser la Primera Cadena, que no goza del prestigio "cultural" -y forzosamente minoritario- de la segunda Cadena, s e trata de un reto arriesgado. Pero hay que decir, porque es de justicia, que la idea ha partido d e la propia TVE, que se ha asociado al Museo de las Ciencias de Valencia para elaborar conjuntamente el programa.

¿Qué pretendemos? Sencillamente, aproximarnos a cuestiones de interés para casi todos -desde si estamos solos en el Universo hasta las nuevas formas de alimentarnos, pasando por la biodiversidad amenazada, la conquista espacial, los avances y riesgos de la genética, y así sucesivamente-, exponiendo el tema gracias a los mejores documentales que hemos podido encontrar, de la propia TVE, de la BBC, del National Geographic... Y planteando, en la tertulia, todo aquello que le sugieran dichas imágenes a los invitados.

Moderado todo el conjunto por este servidor, que intentará en todo caso no perder nunca la senda del raciocinio y el escepticismo. Todos esperamos, a pesar de las dificultades que el empeño sin duda ofrece, que la cosa salga bien y que ATLANTIA tenga una larga vida en la Primera de TVE. La televisión estatal ha hecho un muy serio esfuerzo que merece recompensa.


NOTA. Manuel Toharia es físico y director del Museo de las Ciencias "Príncipe Felipe" de Valencia



MARZO 2004. LA NASA DEMUESTRA QUE POR LA SUPERFICIE DE MARTE CORRIÓ AGUA.
Olalla Cernuda
TEMA: Ciencia
URL: http://www.elmundo.es/elmundo/2004/03/02/ciencia/1078254820.html

(Artículo publicado originalmente en "El Mundo")

Eran las 04.23 horas en Marte (poco más de las 20.00 horas en España del martes) cuando la NASA anunciaba su más importante descubrimiento de los últimos años. "Por Marte un día corrió agua líquida". Las pruebas están en el Meridiani Planitia, el lugar donde el pasado mes de enero amartizó el robot ‘Opportunity’. Allí, los científicos han encontrado marcas en algunas rocas que les permiten aseverar con certeza que, un día, ese cráter estuvo sumergido por agua. Mucha agua.

La rueda de prensa convocada a bombo y platillo por la NASA ha sido para desvelar la pregunta “no del millón, de los 26 millones de dólares”, como bromeaban algunos responsables de la agencia espacial estadounidense. Los científicos de la NASA han podido comprobar, gracias a las diversas pruebas realizadas por el robot explorador en las dos últimas semanas, que lo que hoy es un gigantesco y desertizado cráter un día fue un lago del tamaño de los Grandes Lagos estadounidenses. “El agua se fue evaporando con el paso del tiempo, pero ha dejado huellas en las rocas muy claras”, aseguraron.


La prueba de que el planeta rojo fue húmedo en algún momento de su existencia no es nueva, aunque sí es la primera vez que los científicos tienen pruebas físicas, materiales, de sus descubrimientos. Las sondas Mars Odissey (de la NASA) y Mars Express (de la Agencia Espacial Europea) ya habían mostrado indicios de que no sólo en Marte podía haber hielo en los polos, sino que los gigantescos cañones que se pueden observar desde la atmósfera fueron creados por ríos o mares que ya estarían hoy secos.


Pero ahora la NASA tiene las pruebas en su mano. “Estas rocas (las que han encontrado en el fondo del cráter) están formadas por diferentes estratos, y muestran pruebas irrefutables de que han estado en contacto con mucho agua en el pasado geológico”, a seguró durante la rueda de prensa Steve Squyres, uno de los principales científicos de la misión.


Cuando amartizó el Opportunity, los científicos se mostraron entusiasmados al ver las primeras imágenes enviadas por el robot, puesto que mostraban un suelo rocoso en el fondo del cráter con muchísimas posibilidades para su investigación.


“Durante las dos últimas semanas, hemos desplegado todos nuestros instrumentos y hemos analizado hasta la extenuación todas las pruebas. Hoy hemos completado el puzzle: esas rocas estuvieron completamente hundidas en el agua”, afirmó.


Según la Agencia Espacial estadounidense, es "la mejor evidencia" que se ha encontrado hasta ahora de que hubo vida en el 'planeta rojo'. "Este es el tipo de lugar que habría permitido la existencia de vida, aunque eso no prueba que la vida estuvo presente", dijo.


Para el estudio de las rocas marcianas, el Opportunity ha usado los mismos instrumentos que habría utilizado un geólogo en caso. Gracias al espectrómetro de rayos X han podido analizar los elementos químicos de las rocas, y eso ha permitido a la NASA encontrar unas altas concentraciones de sulfuros en el lecho rocoso, que sólo podría ser posible por la actuación de moléculas de agua.


Con otro de los instrumentos, el espectrómetro Moessbauer, la NASA ha detectado un mineral derivado del sulfato de hierro conocido como jarosita. Por el conocimiento que los geólogos tienen de las rocas terrestres, estas pruebas han permitido determinar que las piedras analizadas en Marte “han estado expuestas durante mucho tiempo a los efectos del agua”.


Los ‘otros’ descubrimientos de agua


Desde hace 30 años, los científicos estadounidenses y europeos pelean por ver quién es el primero que logra detectar rastros de vida o, en su defecto, agua en el planeta rojo. El primero en hacerlo, aunque de forma indirecta, fue la sonda de la NASA Mars Odissey, que en el año 2002 tomó imágenes desde la atmósfera del planeta rojo que hicieron pensar a los científicos que, por las enormes cráteres y cañones, hubo en un lejano día catastróficas inundaciones. La Odissey además demostró que había grandes cantidades de hidrógeno en el polo Sur de Marte, indicio incontestable de la presencia de agua. Pero esta presencia no pudo ser demostrada a través de fotografías hasta el pasado mes de enero.


Entonces, la sonda espacial de la ESA Mars Express envió unas imágenes que demostraban la existencia de agua congelada y dióxido de carbono helado en el polo sur del planeta rojo. Las fotografías que probaban estos descubrimientos fueron tomadas unos días antes desde la sonda, que orbita el planeta rojo a una altura de 2.000 kilómetros.


Ahora, ya no son sólo indicios lo que tiene la NASA, sino pruebas materiales de que las rocas que hoy están en el suelo marciano han sufrido los efectos de la acción prolongada del agua. Si de ahí se puede derivar que hubo algún tipo de vida en el planeta rojo, está por ver.



ABRIL 2004. EL CASTILLO FANTASMA DE ANTENA 3.
Julio Arrieta
TEMA: Magufos - Televisión

La pasada noche del martes, 6 de abril, tuve la desdicha de contemplar una edición de 'El castillo de las mentes prodigiosas', el último 'intimity show ' ideado por la factoría Gestmusic y emitido por Antena 3 en horario nocturno de privilegio.


Cuando se empezó a hablar de este programa el punto de partida parecía interesante. Promocionado como «experimento sociocientífico», se trataba de someter a una serie de dotados -entiéndase en el sentido metapsíquico del término- a una serie de desafíos que pondrían a prueba sus supuestos poderes, todo ello bajo la atenta mirada de un tribunal. Por supuesto, el resultado no tiene nada que ver con todo eso. 'El castillo...' es una vuelta de tuerca más al modelo de 'Gran Hermano', con dos extras: uno, el escenario es bastante más hortera; dos, los tipos que discuten, gritan, comen, beben (mucho) y se meten mano son brujos. El crítico de televisión José Javier Esparza acertó de pleno al explicar que «lo más llamativo de 'El castillo de las mentes prodigiosas' es el irónico talante del título: en este programa no hay castillos, no hay prodigios y, por lo que se va viendo, tampoco hay mentes. De momento, lo que hemos podido aprender es que Paco Porras cura las hemorroides a lengüetazos, y con eso está dicho todo».


La otra noche también pudimos aprender, de la mano del mismo arúspice, que los celtas fecundaban la tierra con un ritual de magia simpática consistente en copular con el suelo, junto a un dolmen. Por lo demás, los prodigios brillan por su ausencia, aunque sí que es algo paranormal que semejante circo de tres pistas resulte asombrosamente aburrido.


Las pruebas consisten en la continua escenificación de todo tipo de rituales majaretas que harían enrojecer de vergüenza a sujetos como Eliphas Levi o Papus. Difícilmente semejantes exhibiciones podrían servir en modo alguno para comprobar nada, así que se deduce que el «experimento sociocientífico» es una broma para darle exotismo al zurriburri, que organizan los taumaturgos del castillo de palo, un día sí y otro también. Aquellos que creen que este programa es útil de algún modo, al poner en evidencia el sinsentido de las mancias que practican sus concursantes, pecan de inocencia. Pitonisas como Lola y ocultistas como Porras se ponen en evidencia ellos solos todo el rato, y en ello reside buena parte de su popularidad. Lola, por ejemplo, llegó a la primera división televisiva en 'Crónicas marcianas' gracias a sus continuas apariciones en los programas de zapeo, que recogían sus celebradas meteduras de pata en el espacio que tenía en una televisión local. ¿Quién no recuerda aquellos enfados con la gente que le tomaba el pelo por teléfono? ¿Aquel «te vi a ponéh doh velah negrah, bazura», que la llevó a la fama y la convirtió en un icono 'freaky-trash-pop '? Este tipo de personajes viven de ser puestos en evidencia constantemente, y 'El castillo...' es el altavoz ideal para sus andanzas, además de suponer la importación de nuevos monstruos de la cosa basurera como Leevon Kennedy, el divino Otelma y el conde Luconi, próximas fuentes de inspiración para el 'marciano' Carlos Latre, a buen seguro.


Sobre la presencia del astrofísico y escéptico Javier Armentia en el tribunal que debe juzgar las supuestas facultades de los castellanos prodigiosos, poco puedo decir. A mi juicio, su presencia en el espacio no tiene sentido, si dejamos a un lado el marcado gusto por la diversión del interesado. Sin embargo, no creo que sea bueno para su prestancia como divulgador y personaje público con cierto peso el compartir cátedra y sastre con Aramís Fuster, el padre Apeles, Sebastián D'Arbó y Gabriel Carrión. No acabo de entender cómo encaja un escéptico como él en un colegio cuya misión es dilucidar qué brujos son eficaces y cuáles no.


En el programa del miércoles pasado, Armentia estuvo eclipsado todo el rato por el padre Apeles, muy puesto en estas lides, por Carrión y por D'Arbó. A la hora de nominar, casi su única intervención, el director del Planetario de Pamplona aprovechó para indicar que a él le molestan especialmente los ocultistas que juegan con la salud de la gente y recordó que Porras afirmó en su día que era capaz de curar el SIDA. El aludido lo negó de inmediato, pero no fue necesario, porque los argumentos de Armentia desaparecieron bajo el peso de la frase de la noche: «Toca Lola, toca». Leevon Kennedy pedía a la pitonisa que tanteara sus pechos para comprobar su autenticidad inmaculada de silicona. Esto es el núcleo de 'El castillo de las mentes prodigiosas'. Evidentemente, la capacidad de Armentia como divulgador y como científico no se ve mermada por intervenir en este programa. Pero su prestancia queda algo abollada. Cuando uno rompe un plato, le llaman rompeplatos. Si lo hace en la tele, se transforma de cara al público en el Atila de las vajillas.


Por suerte, la prodigiosa fortaleza se ha pegado un batacazo con la audiencia. El hecho de que el programa no haya remontado a pesar de la desaparición de su directo rival 'Gran Hermano VIP' es un buen indicio de la sensatez general.



MAYO 2004. MANIFIESTO CONTRA LA INTERPRETACIÓN ERRÓNEA DEL FENÓMENO OVNI.
Varios autores
TEMA: Manifiestos

Carta Abierta.


Presidencia de la República. Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados. Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología Secretaría de Educación Pública. Secretaría de la Defensa Nacional. A los medios de comunicación.


Al Público General.


En vista de los sucesos publicados en los medios de comunicación a partir de pasado lunes 10 de mayo de 2004, respecto a la observación de un fenómeno lumínico por parte de elementos de la Fuerza Aérea Mexicana, la comunidad científica mexicana representada en este manifiesto (astrónomos, científicos, divulgadores, y representantes de planetarios, museos de ciencias, instituciones de investigación científica y asociaciones astronómicas) declaramos lo siguiente.


La postura de la ciencia es clara a favor de la probable existencia de civilizaciones extraterrestres fuera de la Tierra, pues todas las probabilidades apuntan hacia este sentido. Sin embargo, hasta la fecha no existen pruebas contundentes de su manifestación o su presencia en nuestro mundo.


OVNI es una abreviatura de "Objeto Volador No Identificado", siendo ésta una simple definición técnica de cualquier fenómeno o evento aún no esclarecido sobre nuestros cielos. Más de medio siglo la ciencia ha participado de manera multidisciplinaria en su investigación explicando y/o formulando diversas hipótesis sobre su origen con diverso grado de éxito.


Que la mayoría de las manifestaciones del fenómeno reciben una explicación satisfactoria, siendo aquella que postula su origen en artefactos extraterrestres la que carece de evidencias concluyentes.


Por otro lado, la comunidad científica mexicana desea expresar un severo extrañamiento hacia la Secretaria de la Defensa Nacional por el cuestionable criterio con el cual decidió entregar material de manera exclusiva a un grupo muy reducido de personas. Esta determinación de parte de la SEDENA hizo a un lado a incontables instituciones de investigación en nuestro País que pudieron realizar un trabajo más certero, ético y serio de lo acontecido.


Lamentamos que el general Clemente Ricardo Vega García, Secretario de la Defensa Nacional, según declaraciones a los medios, desconozca la existencia de científicos de primera talla en las disciplinas de astronomía, meteorología, ciencias nucleares, y otras ciencias útiles. El hecho de que la Defensa Nacional ignorara a qué instituciones y con qué disciplinas científicas podría contar para esta situación nos causa inquietud sobre las metodologías que se pudieran tomar en otro tipo de eventos.


Solicitamos que de manera inmediata, los materiales, videos, información técnica y grabaciones del acontecimiento sean puestos a disposición de las instituciones científicas mexicanas para su estudio. Es triste que se haya proporcionado dicho material a personalidades ajenas a la ciencia mexicana, mientras que a los miembros del Instituto de Astronomía y de Ciencias Nucleares de la UNAM se les haya negado bajo el pretexto de que "era material clasificado". ¿Acaso la SEDENA ignoraba el uso que daría el señor Jaime Maussán a este video? ¿Y si este "material clasificado" se ha divulgado, no se ha incurrido en un grave delito?


Que no es posible que la comunidad científica mexicana se comprometa a presentar una explicación acertada del video mientras no se proporcione todo el material para su investigación. La única opinión que se puede divulgar al público y medios de comunicación son hipótesis que deberán ser puestas a prueba en el momento en que se tenga acceso irrestricto al material y a la entrevista a los testigos del evento.


La comunidad científica mexicana desea externar que cualquier probable explicación expresada hasta la fecha en los medios de comunicación debe tomarse sólo en el terreno de la especulación y la hipótesis científica. El método científico no compromete a los investigadores a emitir un juicio definitivo en un margen reducido de tiempo. El estudio de muchos fenómenos de nuestro universo han implicado la observación e investigación de muchas generaciones de científicos, de igual manera el presente evento deberá se estudiado a detalle sin acotamientos de tiempo y mediante la emisión y posterior verificación de hipótesis que lo puedan explicar.


Que el evento testificado por personal de la Fuerza Aérea Mexicana podría tratarse de un fenómeno atmosférico relativamente nuevo para la ciencia y poco investigado relacionado con el "rayo bola" o "centella". El "rayo bola" es producto de la ionización de gases de nuestra atmósfera. Este material en estado de plasma presenta muchas de las características descritas por el personal militar: se desplaza horizontalmente, es visible en diversas longitudes de onda -invisibles y visibles -, al igual que deja su huella intermitente en el radar. El "rayo bola" tiende a aproximarse al fuselaje de los aviones, pues su naturaleza procura descargar su carga Eléctrica, sin que ello implique ningún "movimiento inteligente" como algunas personas han expresado.


Antes de que se genere un debate respecto a esta hipótesis, es importante aclarar que hasta el día de hoy la meteorología no había contado con observaciones completas del "rayo bola" o "centella" en las altitudes en que fue observado por elementos de la SEDENA, de modo que no esperamos que su origen, propiedades, duración y conducta sean necesariamente semejantes a aquellas centellas observadas y estudiadas a menor altitud.


La información recabada por la Fuerza Aérea Mexicana podría dar lugar a un parte aguas en la investigación de la física de la atmósfera pues nunca se había obtenido evidencia tan contundente de este fenómeno a las altitudes en que fue filmado. De confirmarse la tendencia, México se convertirá en pionero en el estudio y comprensión de esta faceta de la física atmosférica.


La comunidad científica y sus divulgadores queremos convocar a los medios de comunicación a una relación más cercana y sana, de manera tal que se pueda tener a la ciudadanía oportunamente informada con el profesionalismo, seriedad y calidad que solamente se puede lograr con la colaboración conjunta de prensa y ciencia. Por ello, los abajo firmantes nos ponemos a disposición de los medios para las aclaraciones y participación que consideren adecuada.


Finalmente convocamos a toda la ciudadanía mexicana a acercarse a los planetarios, observatorios públicos, museos de ciencias y acudir a eventos de divulgación científica que las instituciones y sociedades astronómicas desarrollan para mantenerse informados de los principales acontecimientos científicos. Ello siempre será el mejor antídoto contra las declaraciones sensacionalistas de la pseudociencia.


¡Apoya este manifiesto! Para enviar apoyos: Antonio Sánchez Ibarra. Área de Astronomía / DIF-US / Universidad de Sonora. Coordinador: asanchezENcosmos.astro.uson.mx


COMENTARIOS AL MANIFIESTO Por Javier Armentia:


Respecto del primer punto, me da la sensación de que tiene un redactado un tanto demasiado "optimista", por así decirlo. La postura de la ciencia con respecto "a la existencia de civilizaciones extraterrestres fuera de la Tierra" es cualquier cosa menos "clara a favor de la probable existencia..." como se dice. No hay tal postura: en mi modesta opinión, no puede haber más postura que reconocer que, mientras no se tengan datos, que aporten pruebas o evidencias a favor de algo así, o en su contra, poco más se puede decir que "no lo sabemos, ni sabemos de nada que lo apoye, aunque tampoco sabemos de nada que lo impida".


Por supuesto, en lo referente a que "no existen pruebas contundentes de su manifestación o presencia en nuestro mundo", no puedo estar en mayor desacuerdo. Porque simplemente no existe una sola prueba. Ni circunstancial. Y aunque sé que la ausencia de la prueba no es prueba de la ausencia, la redacción empleada parece indicar algo que desde luego no es cierto. Lo que sabemos, una vez más hay que darse cuenta de ello, es que nunca se ha aportado ni una sola prueba que necesite de una hipótesis así para explicar algo. Hablar por lo tanto de la "presencia en nuestro mundo" simplemente no viene a cuento.


Por lo demás, estoy con los firmantes del manifiesto: a mí me parece vergonzosa la forma en que se ha actuado, la menos eficiente, la que más desprecia al interés por conocer la verdad del asunto, la más populista y la que más puede ser aprovechada por los enemigos de la ciencia. Estoy también con ellos en que no se puede afirmar nada mientras no se tengan los datos y se hagan los pertinentes análisis, y por ello me da la sensación que la referencia explícita a los "rayos en bola" es prescindible y además puede inducir a pensar que esa "teoría" tiene una mayor posibilidad que otras. Lo que no está demostrado no debería aparecer en un manifiesto así.


Y, nunca es suficiente, la llamada a que la gente se acerque a la ciencia (y la ciencia a la gente, no lo olvidemos, que no es menos necesario) es siempre conmovedora. Y desde aquí siempre la defendemos y apoyaremos.



JUNIO 2004. EL CIRCO VOLANTE DE MILENIO 3.
Fernando Frías Sánchez
TEMA: pseudoperiodismo

Para triunfar en la vida hay dos fórmulas: ser absolutamente innovador, o convertirse en imitador de quienes han tenido éxito. Ambas fórmulas son arriesgadas: puede que las innovaciones no funcionen, y es posible se acabe rechazando al imitador al que se le ve demasiado el plumero. Pero todo consiste en saber con qué público nos las tenemos que ver: en un ambiente culto la innovación de calidad puede tener éxito, sin duda. Y en un panorama como el que nos ofrece el fabuloso mundo del Circo Paranormal probablemente no haya el suficiente sentido crítico como para que se rechace al imitador.


Y éste último es, probablemente, el secreto del éxito de Iker Jiménez: la imitación. ¿Para qué arriesgarse a inventar nuevos métodos si su público acepta mansamente los de siempre? ¿Para qué intentar salir de la mediocridad reinante en la investigación de lo paranormal si los aficionados a los misterios buscan precisamente esa mediocridad? ¿Para qué innovar, si se puede triunfar imitando? Así que, para su última iniciativa, en lugar de estrujarse las neuronas ha tirado de archivo y ha dado con una más de esas novedosas fórmulas del éxito: la Alertas Ovni.


Para quienes, como un servidor, van peinando canas (bueno, para ser exactos, yo peinaría canas si tuviese pelo, pero eso no hace al caso) eso de las Alertas Ovni les sonará a conocido. Su auge se produjo allá en los años setenta y ochenta, cuando el inefable Antonio José Alés convocaba a los aficionados de todo el mundo mundial a escudriñar atentamente los cielos en busca de platillos voladores. Y los encontraban, por supuesto: cuando se reúnen tantos individuos que reúnen la doble condición de creyentes en marcianos y, por lo general, ignorantes en cuestiones astronómicas, meteorológicas o incluso en los horarios de los vuelos regulares de las líneas aéreas, es inevitable que la aparición de alguna lucecita poco familiar en el cielo se convierta por arte de fe en una flota de ganimedianos dispuestos a darnos un espectáculo de acrobacias aéreas.


Lo cual no quiere decir que las Alertas Ovni fuesen un fracaso, ni mucho menos. Por un lado, en efecto permitieron avistar muchos ovnis: para los inocentes testigos, el avión de Palma de Mallorca, el satélite pasando por el cielo o Júpiter visto en una de esas noches en las que parece brillar más que con fuerza, con insolencia, eran indudablemente objetos voladores no identificados. Y para los más espabilados, para quienes sí que eran capaces de identificar el vuelo de Iberia, la trayectoria del Skylab o la identidad del gigante gaseoso, supuso un abrir de ojos: nada como escuchar a un afamado investigador de lo paranormal explicando que en realidad aquellas luces, a pesar de todo, eran platillos volantes, para darse cuenta de que le están tomando el pelo a uno...


Pero todo pasa, y aquella moda también. El interés por los ovnis fue sustituido poco a poco por el gusto por las supuestas filosofías orientales, las terapias alternativas, las creencias "new age" y mil y una majaderías que en el fondo son bastante similares a la fe platillista, pero que al menos no exigían pasar una noche al raso mirando para arriba a ver si se aparecía algún marciano. Las Alertas fueron languideciendo y pasaron a ser una actividad marginal. Una antigualla.


Pero hete aquí que se nos aparece Iker desde su programa de radio "Milenio 3" y decide resucitar el invento. ¡Y de qué modo! La Alerta del próximo 25 de junio no es una Alerta, es una MacroAlerta con toda la parafernalia y el esplendor que exigen los nuevos "tiempos". Como explica en su página web (http://www.ikerjimenez.com/) con su prosa y, sobre todo, su ortografía inimitables, la Alerta va a ser una especie de espectáculo multimedia de última tecnología, con no sé cuantos trillones de watios de luz y sonido repartidos entre el camión de los "40 principales", las proyecciones de vídeo, toda clase de conexiones digitales a Internet y "un sinfín de sorpresas".


Y puede que las haya, sí. Luis Alfonso Gámez, desde su bitácora "Magonia" (http://magonia.blogspot.com/) ha convocado un concurso de creación de ovnis con los que amenizar la "noche mágica" de Iker. Una iniciativa divertida y que sin duda tendrá éxito, aunque en la lista de correo que coordina el concurso estén presentes varios ufólogos aficionados y que, es de suponer, estarán preparados para ir corriendo a sus jefes a darles el chivatazo de lo que allí se cueza. Pero no hay problema: si la ufología española ha sido capaz de identificar como un aterrizaje ovni al avistamiento de una tienda de campaña con un señor dentro (a la sazón, un cura) y cuenta como un genuino encuentro en la Tercera Fase el hallazgo de un humanoide que resultó ser un globito de feria (con la vera efigie del Ratón Mickey, para más señas), no cabe duda de que muchos de los globos, luces estroboscópicas y demás parafernalia de los participantes en el concurso colarán. Y que, más aún, quedarán inscritos para siempre en los anales del fenómeno ovni.


Porque da igual: la Alerta de Iker Jiménez será un éxito. De hecho ya lo es, incluso antes de haberse celebrado. Al fin y al cabo, el triunfo de Iker y de los demás mercachifles de lo paranormal no está en poder presentar en rueda de prensa a una pareja de venusianos, o demostrar científicamente la telepatía, o en plantarse en el Museo de Historia Natural con un Yeti metido en una jaula. Ni lo pueden hacer, ni lo esperan, ni les conviene (porque si un misterio se aclara, deja de ser vendible como misterio). Nada de eso. Su triunfo consiste en seguir abriendo brecha en la racionalidad, en ir extendiendo poco a poco la superstición, la ignorancia y la memez. En seguir ganando público para el Circo de lo Paranormal.


Y eso ya lo tienen garantizado. Para esta Alerta, Iker Jiménez cuenta con la colaboración de la Cadena SER, esa poderosa emisora de radio que con programas como Milenio 3 demuestra todas las semanas que la veracidad y el rigor no son una actitud, sino una simple cuestión de imagen. Entre los lugares donde se celebrarán las Alertas, Iker relaciona nada menos que al Museo de las Ciencias de Cuenca, participación que si no fuera por lo tópico de la frase podríamos comparar con eso de meter la zorra a cuidar de las gallinas. Y la anunciada cobertura de medios de comunicación supuestamente serios, algunos incluso públicos, proporciona suficiente propaganda como para garantizar que algún pardillo más se enrole en las huestes de lo irracional.


Y ya ven: todo eso, simplemente resucitando un invento más rancio que el tebeo. Así que la pregunta es qué nueva estupidez rescatará Iker de su particular "Túnel del Tiempo". ¿Nos hablará de las Caras de Bélmez? ¿Sacará a colación las patéticas Piedras de Ica?


La solución, la próxima semana en su programa de humor favorito: el Circo Volante de Misterio 3. En la SER. Que, ya saben, "informa".



VERANO 2004. TÓPICOS Y ESTEREOTIPOS SOBRE LOS CIENTÍFICOS EN EL CINE.
Jordi Bozzo Mulet
TEMA: Divulgación científica

Todo el mundo es consciente de que la Ciencia afecta directamente a muchísimos aspectos de la vida cotidiana de las personas, y sin embargo la realidad de la Ciencia y de quienes actúan en su nombre, los científicos, resultan ser grandes desconocidos para el público. La imagen que de los científicos se tiene está habitualmente basada en tópicos y estereotipos, casi siempre falsos, que a menudo han sido divulgados y popularizados por el cine, al que poco le importa deformar la realidad si el resultado redunda en favor de la espectacularidad y deslumbre del espectador. A falta de más información de la que obtienen a través de la pantalla, el público acaba creyendo reales estos estereotipos que con frecuencia ofrecen una imagen de los científicos y sus investigaciones que no es precisamente positiva. En consecuencia, cuando los científicos deben afrontar su relación con el público profano, obtienen recelo y reprobación en lugar de confianza y ánimo.


Probablemente, los propios científicos sean un poco culpables de esta situación por no saber acercarse adecuadamente y más a menudo a la gente de la calle, aunque la verdad sea dicha, bastantes problemas tienen ya en encontrar la financiación para llevar adelante sus investigaciones como para considerar prioritaria la cuestión de cuidar su imagen ante la opinión pública. Para ilustrar de alguna manera estas ideas falsas o estereotipos que marcan a los científicos, propongo una serie de ejemplos, junto con argumentos que los desmienten y aclaran. Advierto que no soy un auténtico cinéfilo y mi visionado de películas es por ende limitado, por lo que pido disculpas si omito filmes que ofrecerían también ejemplos válidos.


Los científicos trabajan solos


Resulta sorprendente lo arraigada que está esta idea entre el publico, que ha sido profusamente difundida por el cine. Aunque quizá esté superada la imagen del científico esquivo que trabaja sobre malvados proyectos en lugares apartados e insospechados, como fuera el Dr. Frankenstein u otros científicos locos del cine de serie "B", no es menos cierto que entre mucha gente sigue persistiendo la imagen del científico que lleva a cabo avanzadísimas investigaciones completamente en solitario, aún en modernos laboratorios, sin colaboración alguna, o a lo sumo con un "ayudante". Véase si no, en películas como "La mosca" los increíbles experimentos que realiza completamente solito el científico protagonista Dr. Brundle, o incluso en "Blade Runner", donde vemos como un genetista de alto nivel trabaja completamente solo en su laboratorio, como si de un taller artesanal se tratara. Más ejemplos: en "Star Trek: Generations" el inventor del Motor de Curvatura -el descubrimiento científico más importante de la humanidad- lo realiza un solo científico, que para peor catadura lo caracterizan de alcohólico y pedante. En la misma serie de "Star Trek" el androide Data, que representa ser el mayor prodigio de la robòtica, también fue creado por una sola persona, el Dr. Soong. También resulta poco creíble que HAL, el superordenador de la película "2001 una odisea en el espacio", fuera programado por un único programador, el Dr. Chandra. En la película "El día de Mañana", ésta más moderna, resulta que es únicamente un científico quien se percata del peligro del cambio climático inminente que se avecina, siendo por ello objeto de burla generalizada (este tema de la mofa sobre el científico discordante se trata más ampliamente en el siguiente apartado de este artículo). En definitiva los ejemplos de científicos que responden al estereotipo de espíritu solitario son muchísimos. Cerraremos la lista citando también al Dr. Emmet Brown de "Regreso al futuro", inventor del fantástico Generador de Fluzo que permite viajar en el tiempo.


La idea del científico individual, que podría haber sido válida en los siglos XVIII o XIX, es hoy en día impensable por inviable. La investigación científica actual, por mínimo que sea su nivel, requiere de especialización y tecnología, con lo que resulta evidente que para avanzar provechosamente en la investigación se hace del todo imprescindible la intervención de equipos de científicos, e incluso exigiendo la colaboración entre científicos de diferentes disciplinas. Es más, la investigación científica actual ha devenido un fenómeno global, hecho que se potenciará en el futuro hasta límites insospechados. Los científicos saben que el progreso de la Ciencia no puede verse obstaculizado por las fronteras, y por ello los científicos de todo el mundo han acordado utilizar una sola lengua, el inglés, gracias a lo cual los equipos de investigadores de todos los países están en constante comunicación, reuniéndose en congresos, intercambiando ideas y cooperando en proyectos pero también compitiendo y retándose continuamente, siempre en beneficio del avance del conocimiento. En este aspecto, la comunidad científica avanza por encima de políticas y prejuicios.


Es posible que esta idea del científico que trabaja solo se haya visto favorecida entre el público profano por el hecho de que cuando científicos de renombre presentan sus trabajos en público, parecen ser ellos los responsables únicos y exclusivos de la investigación que divulgan, cuando en realidad son sólo la cabeza visible del equipo que llevan detrás. También cabría considerar la tendencia que suelen tener los medios de comunicación y las personas en general a personalizar y centralizar en un solo individuo cualquier responsabilidad de acción, éxito o fracaso. En cualquier caso, convendría que empezara a arraigar entre el público la idea de la investigación científica como ejemplo de labor de equipo, por encima de individualidades.


Los científicos desprecian a sus colegas que proponen teorías extravagantes


El cine ha divulgado a menudo la imagen del científico que es objeto de chanza por parte de sus de sus colegas al proponer ideas o teorías poco o nada convencionales, a menudo con el agravante de sufrir escarnio y humillación pública. Vean si no cómo dejan en ridículo al arqueólogo de "Stargate" o al Profesor Brainard de "Un sabio en las nubes", abandonados al ridículo por sus teorías o supuestos inventos "imposibles". Eso sí, al final siempre resultan tener la razón y salen triunfantes. Los charlatanes han sacado buen provecho de este estereotipo del científico cuando intentan colar sus invenciones como "teorías revolucionarias rechazadas por la ortodoxia científica". Debe quedar absolutamente claro que jamás un científico se burlará de las propuestas de un colega rival. Para un profesional de la Ciencia no es difícil distinguir una teoría innovadora u original de simples majaderías, por más extraña que ésta sea. Es bien conocida la frase del premio Nobel Niels Bohr dirigida a un joven físico: "Su teoría es descabellada, pero no lo suficiente para ser cierta". Sobran los comentarios. Me viene asimismo a la memoria el caso del astrofísico Sir Fred Hoyle, que alcanzó gran prestigio al desarrollar el modelo de reacciones termonucleares en las estrellas. Pues bien, con posterioridad, Fred Hoyle se atrevió a desafiar a la Cosmología mayormente aceptada al proponer un modelo alternativo al Big Bang en el que la materia se crea continuamente. Asimismo y en otro campo científico, Hoyle se erigió en defensor de la panspermia, postulando que los cometas y otros cuerpos helados del sistema solar son portadores y difusores de organismos vivos, en clara oposición a los modelos aceptados entre astrónomos y biólogos, que otorgan a estos astros tan sólo un papel de portadores de moléculas orgánicas. Aun siendo extravagantes y no aceptadas por la inmensa mayoría de especialistas, las teorías de Fred Hoyle son tratadas con el mayor respeto.


Los científicos hacen sus descubrimientos como producto de la inspiración o la genialidad


No es cierto, o no exactamente como se piensa. Este estereotipo tiene mucho que ver con el del científico solitario, y es normal que en el cine resulte más atractivo presentar historias de científicos genios que de científicos "currantes", pero la realidad es que los casos de inspiración y de idea genial se dan sólo excepcionalmente en la Ciencia actual. La elaboración de una teoría científica o el descubrimiento de algo nuevo es fruto del trabajo constante, y no sólo de una sola persona o del equipo de investigadores, sino también de los centenares o miles de científicos que trabajan y han trabajado durante años en el mismo campo, en todo el mundo. Podríamos compararlo a la construcción de un inmenso rompecabezas o "puzzle", en el que hay que buscar, encontrar y ensamblar las piezas. El conocimiento del Universo lo construyen poco a poco miles de equipos de científicos en todo el mundo aportando el resultado de sus investigaciones, valiosas por pequeñas que sean, que constituyen las piezas del rompecabezas de la Ciencia. También hace falta conjuntar las piezas, tarea que no es fácil, y a veces alguien consigue ensamblar algunas que ponen de relieve un aspecto clave del rompecabezas, lo que diríamos una "Teoría" o "Descubrimiento" importante, pero está claro que el trabajo previo, oscuro y casi anónimo, de quien ha aportado las piezas previas, es tan decisivo como el propio ensamblaje.


Naturalmente, la inspiración y la intuición que guía el camino a seguir influye en el resultado final, pero inspiración sin trabajo y estudio previo no produce resultados positivos. El concepto de "idea genial" puede llegar, pero lo hará tras una labor tenaz, muchos fracasos y decepciones, revisión del trabajo hecho, vuelta a empezar, y tras no pocas "falsas inspiraciones". Incluso Newton, quizá el más grande genio de la Ciencia que la humanidad ha concebido, afirmó honestamente que "Si he llegado tan alto, es porque he ido sobre hombros de gigantes", haciendo referencia a su Teoría de la Gravitación, que no hubiera sido posible sin los trabajos de ilustres predecesores como Kepler, Tycho o Copérnico.


Este falso concepto de que la inspiración produce los descubrimientos científicos, es la causa de que personas sin la formación adecuada se atrevan a postular las más absurdas teorías, creyéndose haber recibido una "inspiración" o "iluminación". Estos personajes son rechazados por la comunidad científica sin detenerse a prestarles más atención, y por ello se enfurecen y claman a la opinión pública sobre la cerrazón y cuán obtusos son los "científicos oficiales", que se niegan a admitir la "evidencia" que ellos solos han "descubierto". Se hacen pasar ante el público por modernos Galileos, humillados ante la Inquisición de la "ciencia oficial", cuando en realidad, Ciencia sólo hay una, y fue precisamente Galileo quien sentó las bases del llamado Método Científico moderno, el cual ellos ahora ignoran, consciente o inconscientemente. El método científico no es más que la aplicación del sentido común en la obtención del conocimiento: observar, experimentar, medir escrupulosamente, analizar de manera objetiva, y sacar conclusiones de acuerdo con lo observado. Realmente no es fácil para el profano distinguir al charlatán del auténtico científico; el charlatán lo sabe, y se aprovecha de ello, algunos de manera maliciosa y otros por su propia ignorancia.


Los científicos creen en sus teorías como actos de fe


Relacionado con el punto anterior, existe una concepción claramente errónea sobre el modo en que se conciben las hipótesis y teorías científicas, de manera que la creencia en ellas parece ser un acto de fe. El hecho de que un científico hable normalmente de "creer" o "no creer" en una teoría, puede parecer a una persona ajena a los entresijos del mundo de la Ciencia que las teorías científicas se elaboran a base de especulaciones y suposiciones. Bien lejos de la realidad, como ya se ha dicho, una teoría se elabora en base a la observación, experimentación y deducción, y el avance del conocimiento permite que nuevos datos la redefinan o le den un nuevo enfoque. Normalmente, hasta que no se tienen suficientes conocimientos que expliquen un hecho observable, puede existir controversia entre diferentes teorías que intenten explicarlo, y entre los científicos partidarios y detractores de las mismas, pero se trata sólo de un fenómeno temporal, hasta que nuevos descubrimientos favorezcan una u otra versión y las discusiones desaparezcan.


A este respecto y retomando el tema cinéfilo, resulta patético y científicamente vergonzoso el papelón que le toca representar a Jodie Foster al final de la película "Contact", en la cual encarna a la científico protagonista que, después de vivir una experiencia extraña en el aparato teletransportador, acaba suplicando y llorando ante sus colegas que le crean ante el escepticismo que despierta la descripción de su experiencia. Jamás un científico habría reaccionado de tal modo ridículo, sino que consciente de la dificultad de probar lo sucedido, se habría puesto inmediatamente a investigar el fenómeno. Desconozco si en la novela homónima de Carl Sagan, en la cual está parcialmente basada la película, sucede algo similar.


Por otro lado, esta mala interpretación sobre la "creencia" en teorías científicas es aprovechada por los charlatanes, e incluso organizaciones con peso social, para equiparar "teorías" acientíficas a teorías establecidas siguiendo la metodología científica. Un ejemplo claro y muy grave lo encontramos en el auge del llamado Creacionismo en los EEUU, teoría que defiende que la creación del mundo tuvo lugar en tiempos bíblicos, es decir, hace unos pocos miles de años. En algunos estados el Creacionismo ha logrado equipararse legalmente a la Teoría de la Evolución, sin más base que el pretender que el creer en una o en otra se debe a un acto de fe. Una mayor cultura científica de las personas permitiría que casos como este nunca llegaran a suceder. Los científicos son unos irresponsables.


Es éste otro tópico ridículo potenciado por el cine hasta la saciedad. Véase, por ejemplo, en "El enigma de otro mundo" o su versión actualizada "La cosa", y también en "Parque Jurásico", cómo los científicos son unos inconscientes, cuales niños que no saben del "peligro" que conlleva manipular algo tan delicado como es su propia investigación. La negligencia de los científicos queda en evidencia cuando las consecuencias de su investigación, siempre nefastas, se les escapan de las manos y hay que sacarles del apuro. Se considera a los científicos inteligentes pero a la vez negligentes, a los que las personas de la calle deben vigilar para que no cometan locuras. Estos detalles pueden percibirse claramente en la opinión pública, observando como todo el mundo se atreve a criticar a los científicos, del daño que causan, de la insensatez de sus acciones. La ignorancia sobre la realidad de la Ciencia y los científicos genera un "miedo a lo desconocido" que provoca que hallazgos que deben repercutir en el bien de la humanidad sean mirados con desconfianza, como por ejemplo pueden ser, por estar de actualidad, la clonación o la manipulación genética. Es habitual escuchar como gente completamente lega se atreve a despotricar contra el trabajo de los científicos e incluso al propio médico, llegando al caso de aleccionarle sobre cómo debe realizar su trabajo. Resulta, además, chocante porque la actitud ante otros profesionales es completamente distinta. Nadie osa dar lecciones al mecánico que nos repara el coche o al técnico que nos arregla la televisión ya que sabemos, aunque sea mínimamente, lo complejos que son los aparatos y lo mucho que hay que saber para conocerlos y repararlos. Sin embargo, como la mayoría de personas no posee un ápice de cultura científica, no son capaces de valorar el disparate que cometen cuando reprochan a un científico la validez de su trabajo. Naturalmente que el científico en su trabajo no es inmune a la comisión de errores, olvidos e incluso de fraude, pero el trabajo de un profesional científico sólo puede rebatirlo otro científico utilizando sus mismas armas, es decir, datos de su investigación. De hecho, la competencia entre los equipos de investigadores existe como en cualquier otro ámbito profesional, y es dura. Es parte del trabajo del científico el poner en evidencia los errores cometidos por otros, y ello constituye una de las pautas clave para el avance de la Ciencia. Seria deseable que la sociedad contemplara al científico como un profesional más y perdiera así sus recelos. Un científico obtiene prestigio a través de la publicación de libros


Aspecto éste más sutil pero no menos decisivo, que evidencia el desconocimiento del mundo científico por parte de los profanos. También aquí el cine aporta su granito de arena en no ofrecer una imagen real de la divulgación del conocimiento científico, pero en este caso, mas bien por desconocimiento que intencionadamente. Véase por ejemplo "Parque Jurásico" o "La Esfera", en que los científicos protagonistas son conocidos por otros científicos porque han leído sus libros. La realidad es distinta. Un científico se da a conocer y obtiene su prestigio a través de la publicación de artículos en revistas científicas, y la publicación de libros viene por añadidura, cuando se tiene ya una reputación. Pero lo cierto es que muy poca gente profana sabe lo que son las revistas científicas. Se trata de publicaciones a las que los científicos envían el resultado de sus investigaciones, en las que los trabajos son sometidos a una revisión y valoración por parte de especialistas que determinarán la trascendencia, validez y calidad del trabajo presentado, siendo en consecuencia aceptado o rechazado para su publicación. Podemos citar como revistas de máximo prestigio la norteamericana Science o la europea Nature, ambas de ámbito multidisciplinar. En ellas, sólo los trabajos de relevancia científica extrema serán aceptados para publicar, tras pasar un escrupuloso proceso de revisión. Sin duda la suprema satisfacción de un científico es ver algún día publicadas sus investigaciones en sus páginas, pero si no es así, tampoco son la única opción válida, ya que existen multitud de publicaciones más especializadas que son también prestigiosas en sus propias disciplinas, por poner unos pocos ejemplos, citaremos Lancet, Cell, Physical Review Letters, Astronomy & Astrophysics, y un largo etcétera. Estas publicaciones no están normalmente al alcance del público en general, ya que se adquieren por suscripción, o bien se pueden consultar en bibliotecas especializadas. Sin embargo, existen otras publicaciones de amplia difusión que se hacen eco de las investigaciones científicas más relevantes aparecidas en esas revistas, como son por ejemplo, en el aspecto multidisciplinar, "Scientific American" y "La Recherche", o sus versiones traducidas a diversos idiomas (en castellano, "Investigación y Ciencia" y "Mundo Científico", respectivamente).


Tras conocer la realidad de lo que son las publicaciones científicas, cabe decir que en la publicación de libros no existe proceso de revisión y selección, quedando a merced de la honestidad del autor la veracidad de los contenidos publicados. Queda pues patente que cualquier charlatán puede publicar libros de pseudociencia si es capaz de convencer al editor de turno. Por ello, es habitual que los charlatanes pseudocientíficos presuman de "curriculum" de libros escritos en vez de artículos publicados en revistas científicas de prestigio.


Los científicos se reservan el conocimiento para ellos mismos


Típico estereotipo del científico en el cine, y absolutamente falso, al menos como suele imaginar la gente. Retomamos el ejemplo del Dr. Frankenstein, y también se da el caso en "La isla del Dr. Moreau", en el Dr. Xavier de "El hombre de rayos X en los ojos", y un largo etc. Como el del artista, el trabajo del científico no tiene sentido si no es dado a conocer, y cuanto más impacto y repercusión tenga, mayor es la satisfacción obtenida. Obviamente, si un científico no publica sus trabajos, es imposible que alcance ningún prestigio y si no tiene una mínima reputación ante la comunidad científica, nunca llegará a tener credibilidad. Un científico siempre aspira a que el resultado de sus investigaciones sean la referencia para sus colegas, y si llega a serlo para las futuras generaciones de científicos, el logro es máximo.


Es cierto, sin embargo, que buena parte de la investigación científica está financiada por la empresa privada, por lo que existen claras motivaciones económicas que determinan la orientación de las investigaciones en esos casos. Es posible y de hecho ocurre, que en ellas se destaquen los resultados favorables cuando se publican, y se minimicen o silencien los resultados desfavorables. Pero la Ciencia es la misma para todos y la competencia entre las propias empresas existe y es implacable. Lo que a unos les puede interesar ocultar, a otros les interesará poner en evidencia. No obstante, entre la gente siempre afloran rumores sobre acuerdos más o menos secretos entre multinacionales, o incluso estados, para no revelar conocimientos por intereses comunes que suelen ser económicos. Es imposible a priori desmentir la existencia de tales pactos, aunque por su complejidad intrínseca y la gran cantidad de personas que resultarían implicadas, científicos y no científicos, los hace realmente improbables, o al menos para garantizar la confidencialidad a medio y largo plazo de los mismos. Consideración aparte merece la investigación que pueda llevar a cabo la industria militar de los estados poderosos del mundo, ya que está concebida en ese sentido, el secreto, tomando las medidas necesarias para garantizarlo.


En definitiva y como conclusión, podemos aseverar que a pesar de que la mayoría de las personas sigue con interés el avance de la Ciencia y en cierto modo admira a los científicos que desarrollan las investigaciones que permiten ese avance, existe un gran desconocimiento del científico profesional y su trabajo. El papel del cine ha favorecido y sigue favoreciendo los citados estereotipos del científico y aunque sería deseable que ello se subsanara en el futuro, no parece que las perspectivas sean favorables. Se aprecia cada vez más una espantosa falta de documentación científica, y también cultural, en la presentación de las películas. Se prima la espectacularidad en detrimento de la coherencia y la sensatez, aunque con ello se digan barbaridades, se falsee la realidad y se encasille en estereotipos a colectivos como los científicos. Quizá se realice un paso decisivo en este sentido cuando la cultura científica forme parte de la cultura real, ya que desgraciadamente, hoy día la palabra Cultura sigue siendo sinónimo de cultura de letras.


NOTA. Jordi Bozzo es Doctor en Biología, investigador en la Fundació Clínic del Hospital Clínic de Barcelona, redactor en la editorial científico-médica Prous Science, miembro de Aster Agrupación Astronómica de Barcelona, entidad de la que ha sido presidente y es profesor de Exobiología



OCTUBRE 2004. HAMER DETENIDO, AFORTUNADAMENTE.
Fernando Frías Sánchez
TEMA: Pseudomedicina

La semana pasada la policía española, en cumplimiento de una "Euroorden", procedió a la detención de Gerard Ryke Hamer para ponerlo a disposición de las autoridades francesas.


Dicho así, no parece gran cosa como noticia. Todos los días la policía detiene a delincuentes españoles o extranjeros, y en la inmensa mayoría de los casos apenas merecen una mención en la sección de sucesos; mucho menos una noticia destacada o, como en este caso, un artículo en un boletín digital de difusión del pensamiento crítico. Pero es que Gerard Ryke Hamer no es un delincuente cualquiera: es nada menos que el fundador de un nuevo paradigma pseudomédico: la denominada (por Hamer y sus seguidores) "Nueva Medicina".


El doctor Hamer... bueno, corrijamos: el señor Hamer. Lo de "doctor", correspondiente a su titulación como médico, pero en 1986 fue inhabilitado por un tribunal por dedicarse a prácticas pseudomédicas y poner en peligro la vida de sus pacientes. Uno de los muchos episodios judiciales que salpican la trayectoria de este charlatán que ahora parece encaminarse a pasar una larga temporada alojado en régimen de pensión completa por cuenta del Estado francés.


El señor Hamer, decíamos, siguió una carrera profesional poco relevante hasta que a finales de los años 70 una serie de acontecimientos digna del guión del culebrón más cutre trastocó su vida. Todo comenzó en 1978: en el transcurso de una fiesta a bordo de un yate, el príncipe Amadeo de Saboya no tuvo otra ocurrencia que disparar un rifle de cazar elefantes. No parece que apuntase a nadie en concreto, pero el proyectil, tras uno o dos rebotes, fue a impactar en uno de los hijos de Hamer, Dirk, que se encontraba en otro barco. Dirk Hamer, que entonces tenía 19 años, murió cuatro meses después a consecuencia de las heridas sufridas. Y esta tragedia no se quedó sola: poco tiempo después, el todavía doctor Hamer era diagnosticado de un cáncer de testículos, enfermedad a la que siguió la de su esposa, a la que se le detectó un cáncer de pecho.


Según sus seguidores, aquella serie de incidentes fue lo que desencadenó la intuición genial que llevó a Gerard Hamer a desarrollar sus teorías. Según los más bondadosos de sus críticos, lo que desencadenó fue su definitivo desequilibrio psíquico. Sea como fuere, en 1981 el doctor Hamer presentó públicamente su "Ley de Hierro del cáncer", calificada como "piedra angular de la Nueva Medicina".


La "Ley de Hierro" postula que el cáncer tiene su origen en un conflicto psíquico o emocional que Hamer, en honor a su hijo, bautizó como "DHS" o "Síndrome Dirk Hamer". El "DHS", localizado en el cerebro, provocaría como respuesta del organismo un cáncer o una "enfermedad relacionada con el cáncer". A partir de esta hipótesis, Hamer desarrolló otras cuatro "leyes biológicas" igual o aún más disparatadas. Así, la "Segunda Ley Biológica" establece que lo que conocemos como enfermedades no son tales, sino fases en la evolución del proceso desencadenado por el "DHS": una primera fase se correspondería al daño fisiológico provocado por el "DHS", y se manifestaría como una "enfermedad fría" (es decir, alguna de las enfermedades en las que los pacientes presentan hipotermia, especialmente en las extremidades), para a continuación desencadenarse lo que la medicina identifica (erróneamente, según Hamer) como "enfermedad caliente", en la que los pacientes manifiestan temperatura alta en manos y pies e incluso fiebre, y que en realidad sería simplemente la fase en la que el organismo cura los daños causados por el "DHS". Una curación que, sorprendentemente, se realiza mediante la benéfica labor de los microbios, dirigidos por el cerebro. Otras "Leyes" nos hablan de la supuesta correlación entre la naturaleza del "DHS" y el lugar del cerebro donde se implanta con el tipo de cáncer, o establecen que en realidad las enfermedades son simplemente procesos biológicos saludables mediante los cuales el organismo reacciona frente al dichoso "DHS".


Naturalmente, partiendo de estas premisas Hamer y sus seguidores no se limitan a afirmar que para curar el cáncer lo que hay que tratar es el "DHS" : dado que las enfermedades en sí son procesos saludables, cualquier intento de curarlas sería en realidad perjudicial. La causa de que fallezcan tantos enfermos de cáncer, según Hamer, no es la evolución del cáncer, sino los tratamientos aplicados por la "medicina convencional", que por tanto deben evitarse a toda costa.


Hamer y sus seguidores aseguran que sus ideas han sido empíricamente comprobadas y validadas por numerosos estudios (aunque, por supuesto, nunca citan ninguno verificable). Sin embargo, la práctica totalidad de la profesión médica las considera un completo disparate y se resiste a aplicarlas. ¿Por qué? Pues nada menos que porque existe una gran conspiración para acabar con la Humanidad. Según Hamer y sus seguidores, los judíos (dirigidos, curiosamente, por el Papa) han conseguido matar a más de dos mil millones de personas con sus tratamientos a base de morfina, quimioterapia y radiaciones. Los astutos judíos aplican la "Nueva Medicina" a sus propios correligionarios en hospitales de Tel a Viv, pero en el resto del mundo, proclaman los seguidores de Hamer, emplean terapias "convencionales" con el objetivo de liquidar al resto de la Humanidad.


Con semejantes afirmaciones, no es extraño que las doctrinas de Hamer hayan encontrado eco en sectores tan dispares -o quizá no tan dispares- como la "New Age" y los movimientos neonazis. Elogios a la doctrina de Hamer pueden encontrarse en publicaciones dedicadas a la astrología (que serviría para diagnosticar la naturaleza del "DHS") y las "terapias alternativas" (que muchas veces también intentan establecer una relación entre la enfermedad y los estados anímicos), pero también en revistas y libros de grupos neonazis y ultraderechistas. Las tesis de Hamer son citadas por los "disidentes" del SIDA como apoyo a su tesis de que la enfermedad no tiene su causa en el VIH (dado que para Hamer los "microbios" no son agentes de una enfermedad, sino medios que el cerebro emplea para la curación del cuerpo), y las revistas de lo paranormal se deshacen en elogios hacia sus visiones "alternativas" y su "rebeldía contra el establishment científico y la medicina oficial".


Y sus pacientes, mientras tanto, corren el riesgo de morir. El caso más famoso en que se vio implicado Hamer fue el de Olivia Pilhar, una niña a la que se le detectó un cáncer cuando tenía seis años. Olivia empezó a ser tratada con quimioterapia, pero sus padres, convencidos por el doctor Hamer, se negaron a que prosiguiera el tratamiento y la confiaron a los "cuidados" del charlatán. Ante el riesgo de muerte de la pequeña, los responsables del hospital solicitaron una orden judicial para que prosiguiera el tratamiento médico, pero durante el proceso los padres de Olivia se la trajeron a España, donde siguió siendo "tratada" por un seguidor de Hamer. Afortunadamente, la intervención de numerosos médicos austríacos y la intercesión del propio Presidente de la República lograron repatriar a la niña. Cuando Olivia ingresó de nuevo en el hospital, el enorme tumor canceroso pesaba ya varios kilos. Por suerte, un enérgico tratamiento de quimioterapia consiguió salvar su vida.


Sin embargo, el caso de Olivia fue una excepción. La inmensa mayoría de los pacientes tratados con la "Nueva Medicina" acaban falleciendo víctimas del cáncer, el SIDA y las restantes enfermedades que Hamer y sus secuaces se niegan a tratar. Empezando por la propia esposa de Hamer, que falleció a consecuencia de su cáncer de pecho en 1985. Esta circunstancia ha provocado que en varios países del mundo se hayan abierto procesos judiciales contra Hamer y sus seguidores; especialmente en Francia, donde la UNADFI (Unión Nacional de Defensa de las Familias y del Individuo, una importante asociación dedicada a la lucha contra las sectas destructivas) ha ejercitado la acusación particular en varios juicios por ejercicio ilegal de la medicina y negligencia profesional con resultado de muerte. La "Euroorden" a consecuencia de la cual Hamer fue detenido la semana pasada tiene su origen precisamente en uno de esos procedimientos, en el cual Hamer fue condenado a tres años de prisión por complicidad en el ejercicio ilegal de la medicina. Hamer ha cumplido ya condenas de prisión en Alemania, y probablemente le esperen otras en Francia, Bélgica y otros países en los que tiene pendientes numerosos juicios, que no se han celebrado porque el charlatán se negaba a salir de España alegando, irónicamente, "problemas de salud".


Además de los juicios penales, Hamer y sus seguidores han sido objeto de la atención de los Colegios e instituciones médicas de medio mundo, que por una vez han dejado de lado su tradicional benevolencia hacia las terapias "alternativas" dada la peligrosidad de la "Nueva Medicina". Las inhabilitaciones a seguidores del doctor Hamer se cuentan por decenas. En España, el caso más conocido es el de Vicente Herrera y Adell, inhabilitado por el Colegio de Médicos de Barcelona a causa de haber aplicado el "método Hamer" a una paciente que, naturalmente, falleció víctima de cáncer.


La noticia de la detención de Hamer ha causado una oleada de comentarios en diversos medios. En algunos casos han sido de indignación: los seguidores de Hamer, evidentemente, han protestado por lo que consideran una reacción de los poderes establecidos y de la "medicina oficial" contra un pensador heterodoxo y revolucionario. Pero la mayoría simplemente han manifestado su incredulidad: ¿por qué, con tanto charlatán suelto, la emprenden contra el "pobre" "doctor" Hamer?


Quizá la mejor respuesta la podemos encontrar en el informe que sobre la "Nueva Medicina" elaboró el Grupo Suizo de Estudios sobre Métodos Complementarios y Alternativos para el Cáncer:


"Consideramos que el método promovido por Hamer es peligroso, especialmente porque induce a los pacientes a una falsa sensación de seguridad que hace que prescindan de otros tratamientos efectivos. En tanto en cuanto Hamer siga sin presentar ninguna evidencia convincente en apoyo de sus hipótesis, y mientras la eficacia de la "Nueva Medicina" siga sin demostrarse científicamente, debemos rechazar enérgicamente este método. En muchos aspectos, la teoría de la "Nueva Medicina" contradice los hallazgos de la medicina científica, no sólo en términos de la etiología y diagnosis del cáncer, sino también en cuanto al desarrollo y el tratamiento de la enfermedad."



NOVIEMBRE 2004. EL MUESLI MÁGICO DEL DOCTOR MELÉNDEZ.
Pau Garcia i Quiles
TEMA: Pseudomedicina

QUÉ NOS PROMETEN


Esta semana un socio de ARP-SAPC de las Islas Canarias nos advertía con espanto de que allí parece estar fraguándose un nuevo timo.


El catedrático Enrique Meléndez Hevia, profesor del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de La Laguna, dice haber descubierto un remedio para muchas de las enfermedades más graves que nos azotan: artrosis, diabetes, obesidad y varias enfermedades degenerativas más. ¿Es esto posible?


QUÉ Y A QUIÉN TENEMOS AQUÍ


Primero, veamos quien es el catedrático Meléndez Hevia. Su trayectoria profesional e investigadora hasta 1999 no se puede calificar de brillante, sino de muy brillante: es autor de manuales de Biología y Bioquímica usados en varias universidades, ha publicado numerosos artículos, se le cita en libros de texto de Bioquímica en EEUU, etc. No se trata de un cualquiera, ni de un iluminado, sino de una persona con una formación científica sólida. Sin embargo, no debemos dejarnos llevar por la falacia de autoridad. ¿En qué consisten los planteamientos del catedrático Meléndez Hevia? Según sus propias palabras "el metabolismo humano, y por tanto cada una de sus células, funcionan según una fórmula matemática" (que él ha descubierto) y "un fallo en esta fórmula es la causa de las enfermedades". ¿Cuál es el remedio, pues? "Descubrir en qué puntos del metabolismo se encuentra el error y, por tanto, dónde actuar". En su investigación le ayuda el Doctor David Meléndez Morales, su hijo, y asegura que todo lo han hecho "con lápiz y papel: hemos descubierto los teoremas [matemáticos] del metabolismo".


Simplificando, el catedrático Meléndez Hevia dice que "las enfermedades degenerativas se producen, fundamentalmente, por dos aspectos: por exceso de cierto tipo de alimentos o por falta de esos alimentos". Así pues, ¿cuál es el "tratamiento" propuesto por Meléndez Hevia? "Lo que les doy [a los clientes] no es un medicamento sino un alimento que está autorizado por el Ministerio de Sanidad y, además, para el consumo alimenticio humano". Empleamos la palabra "clientes" porque Meléndez Hevia, al no ser médico, se resiste a referirse a ellos como "pacientes", aunque alguna vez se le ha escapado la palabra en televisión (concede numerosas entrevistas). Hay que destacar que los clientes no saben cuál es la composición de ese "alimento", y que no se les vende, sino que se les da a cambio de un "donativo para la investigación".


¿RESULTADOS?


Dejando de lado que no ha publicado los resultados de sus investigaciones en ningún lado, que no ha experimentado con animales y que no ha pedido autorizaciones para llevar a cabo sus experimentos en humanos, ¿qué nos indica que ha tenido éxito su tratamiento?


Meléndez Hevia dice haber hecho pruebas con 700 voluntarios que, previamente, firman un consentimiento. Según nuestras informaciones, el consentimiento no tiene validez alguna, puesto que no se les ha dicho la composición ni la dosis de lo que toman, aunque Meléndez Hevia dice que "al no usar medicamentos, no tengo por que pedir ningún tipo de autorización más que a los propios pacientes que, voluntariamente, participan en el experimento". En cualquier caso, el éxito -según él- es rotundo: el 100% de los casos han tenido éxito.


Resumiendo, Meléndez Hevia dice haber logrado curar, con un mismo "remedio", a enfermos de enfermedades muy diversas y muy graves. Dice que las enfermedades se deben a desequilibrios en la dieta y que se pueden solucionar con productos al alcance de cualquiera, sin receta médica.


PERO, ¿HAY ALGO DE CIERTO?


Y ahora la opinión de un escéptico.


¡Ojalá sea cierto! En ese caso, felicitaré efusivamente al catedrático Meléndez Hevia y a todo su equipo, porque habrán logrado lo que la medicina no ha logrado en muchos años.


Sin embargo, los planteamientos de Meléndez Hevia suenan peligrosamente parecidos a los de los locos del new age.


Da a entender que "no hay enfermedades, sino enfermos" (¿no les parece idéntico a lo que dice la homeopatía?)


No ha publicado resultados en ningún sitio. No tenemos ninguna información, ni grupos de control, ni nada de nada. Sólo su palabra.


Se queja de que el establishment científico le ha puesto toda clase de trabas y de que los empresarios no quieren comercializar su producto por miedo a represalias (curioso, porque cuando unos laboratorios farmacéuticos crean un nuevo medicamento, sucede justo lo contrario: están desesperados por comercializarlo para ganar dinero a espuertas).


Lo del "donativo para la investigación" recuerda sobremanera a "la voluntad" de los curanderos.


Con tanta maravilla junta, esto se parece a los anuncios de cereales de dieta o los de las barritas de muesli que se ven en televisión, que prometen el oro y el moro. ¿Ha descubierto Meléndez Hevia el maná de los dioses?


Sinceramente, me cuesta creer. "I want to belive", decía Fox Mulder en Expediente X. Y añado yo "pero denme pruebas que me permitan creer, por favor".


ASPECTOS LEGALES


Por otra parte, uno siente curiosidad por saber qué han hecho las autoridades, el Colegio Oficial de Biólogos, el Colegio Oficial de Médicos, la Universidad de La Laguna.


¿No tienen fuertes controles los laboratorios farmacéuticos en sus experimentos? ¿Es posible que alguien experimente con humanos sin pedir autorización al Ministerio de Sanidad y que no pase nada?


Pues parece que sí.


La Universidad puso en manos de la Fiscalía el asunto.


La Fiscalía abrió diligencias y las cerró por no apreciar delito penal (ojo, eso no significa que todo sea correcto: podría haber, por ejemplo, un ilícito civil).


El Colegio Oficial de Biólogos de Canarias (COBCAN) publicó un artículo en la sección Tribuna Libre del diario "El Dia" en el que defendía a Meléndez Hevia (hay quien dice que por motivos personales, más que profesionales), pero que más bien se enfocaba a una defensa corporativista de la profesión, exponiendo los motivos por los cuales un biólogo está perfectamente capacitado para experimentar con humanos. Dicen que ellos no aprecian mala praxis en la forma de actuar de Meléndez Hevia. Disculpen a este pobre ignorante, pero yo sí la aprecio: ni grupos de control, ni composición, ni dosis, ni nada de nada es conocido.


El Colegio Oficial de Médicos avisó de que la dieta recomendada por el catedrático Meléndez Hevia puede ser peligrosa (se cree que es una dieta tipo Atkins), pero nada más: se lavaron las manos.


Del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de La Laguna tampoco se sabe nada oficialmente, aunque hay rumores de un escrito bastante descafeinado.


Según la información que nos proporcionaba este socio de ARP-SAPC, los motivos por los que el doctor Meléndez esta gozando de total impunidad son dobles. De un lado, hay muchos estómagos agradecidos -recordemos que Meléndez Hevia es un catedrático de renombre internacional por sus investigaciones anteriores- que no quieren ver modificado su estatus (típico en las universidades, donde la endogamia prima). De otro lado, parece que Meléndez Hevia está "tratando" a varios importantes políticos canarios.


En fin, uno se pregunta qué sucede en las Islas Canarias. Echando mano de la memoria, esto parece un dejà vú del asunto del BioBac (ver EED edición 2002, números 8 y 9; EED edición 2003 número 1): operaron en la impunidad absoluta y al final se les "cerró el chiringuito" no porque estuvieran engañando a sus pacientes, sino porque la preparación del compuesto se estaba haciendo sin garantías sanitarias.


A pesar de todo, todavía hay esperanza. Cualquier cosa es posible en la Ley. Recuerden que a Al Capone le encerraron por no pagar los impuestos.


Para terminar, es importante destacar que Meléndez Hevia quiere patentar su "alimento". Con la patente obligatoriamente se haría publica su composición y, quizá, el tratamiento, lo cual nos permitiría tener más información sobre todo esto. Deseándolo estamos (sinceramente).


Referencias:
[1] El Día http://80.81.104.134/2004-07-30/vivir/vivir4.htm
[2] Ciudad Universitaria http://www.ciudad-universitaria.com/es/noticias.php?ver=4481
[3] Artículo en "El País" el 13 de mayo de 2001
[4] El Escéptico Digital, 2002-8 http://digital.el-esceptico.org/numero.php?numero=8&anno=2002
[5] El Escéptico Digital, 2002-9 http://digital.el-esceptico.org/numero.php?numero=9&anno=2002
[6] El Escéptico Digital, 2003-1 http://digital.el-esceptico.org/numero.php?numero=1&anno=2003



DICIEMBRE 2004. PARAPSICOLOGÍA 'A LA ESPAÑOLA'.
Javier Armentia
TEMA: Caras de Bélmez

Los fenómenos paranormales más genuinamente españoles siguen siendo parte de la historia negra del franquismo: las caras de Bélmez de la Moraleda (Jaén). Desde 1971, el mito y una compleja red de intereses han permitido que aún hoy este pequeño pueblo siga siendo visitado por quienes buscan encontrar la prueba de los poderes de la mente, aunque sea en unas manchas en el cemento. No merece la pena analizar en profundidad un tema que, debido principalmente a que ha pasado mucho tiempo y casi exclusivamente se han escrito estupideces sobre el mismo, ha creado más un mito que otra cosa. ¿Quién y cómo hizo las caras? A estas alturas, los autores posiblemente superan la decena, porque estos mitos se alimentan de sus propios creyentes, pero sobre todo de los aprovechados que quieren a toda costa conseguir exclusivas increíbles para hacerse un nombre en las revistas paranormales.


Se demostró hace mucho que las primeras caras tenían sales de plata como pigmento; se podía entender que en otras, la propia humedad había creado formas que "parecen" caras: el fenómeno perceptivo conocido como pareidolia. Hubo pseudoinvestigadores que encontraron pasados turbulentos en la historia de esa casa y las cercanas (uno se pregunta cómo podría ser de otra manera: si se tiene un edificio suficientemente antiguo, lo difícil sería encontrarse que en su historia nunca ha pasado nada, ni una muerte medianamente rara, ni una discusión... todo vale, además).


También hubo equipos de televisión, notarios que certificaron imposibles, caras menos mentadas de Francisco Franco y la Preysler, y sobre todo muchísimas generaciones de aventureros pseudocientíficos, intentos de obtener dinero con la popularidad del fenómeno, con la venta de las exclusivas o los derechos de visita y... desgraciadamente, muy poca ciencia. La dueña y propietaria inicial de las fraudulentas caras, María, murió. Y eso no hizo sino disparar la especulación económica interesada por parte de los vendedores de misterios: ahora hacen aparecer nuevas caras en otra casa, quizá porque la original ha alcanzado un desorbitado precio. Mientras tanto, claro, el ayuntamiento se frota las manos sabiendo que tienen atracción turística para muchos años.


 

 
   

 
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