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LUIS R. GONZÁLEZ MANSO: "LAS ABDUCCIONES EN SÍ MISMAS TIENEN MÁS DE
Redacción El Escéptico Digital

Entrevista al autor de Las abducciones ¡vaya timo!

¿Cómo surge la idea de dedicar un libro al fenómeno de las abducciones?

Llevo más de treinta años dedicado al estudio del fenómeno OVNI y las
abducciones, naturalmente, me llamaron la atención desde el primer día.
Ya no se trataba de luces en el cielo que podrían deberse a confusiones
o malentendidos, se trataba de testigos que aseguraban haber pasado
minutos (incluso horas) a bordo de naves extraterrestres. Si era cierto,
era fascinante. Y si era falso, resulta aún más fascinante: ¿cómo puede
la gente engañar y/o autoengañarse de tal forma?

Después de acceder a la abundantísima literatura anglosajona sobre el
tema, pronto empecé a encontrar contradicciones y problemas en los
casos. Muchos de ellos aparecen mencionados en los diversos artículos
que he escrito en estos años, fundamentalmente en el boletín de la
Fundación Anomalía (www.anomalia.org). “Cuadernos de Ufología”.

Pero echaba en falta poder ofrecer al interesado una visión de conjunto,
y al surgir la posibilidad de hacerlo en esa colección de libros
escépticos que publica Laetoli bajo el epígrafe (algo desafortunado en
este caso concreto) de ¡Vaya Timo!, no lo dudé ni un momento.


¿Cómo abordas el tema en tu libro?

Mencionaba antes que el título de la colección es algo desafortunado en
este caso porque las abducciones en sí mismas tienen más de mito que de
timo. Otra cosa es que, al calor de ellas, hayan aparecido muchos
timadores tanto de cara al público en general como, lo que es más mucho
grave, de cara a los propios testigos que acaban convirtiéndose en
víctimas de tales desaprensivos.

Mi libro se estructura en torno a cuatro pilares fundamentales:

Primero, una visión cronológico-histórica del fenómeno de las
abducciones, haciendo especial hincapié en el contexto cultural y
sociológico de cada momento.

Segundo, un retrato (estimo que imparcial pero incisivo) de los
principales protagonistas de la historia que no son tanto los abducidos,
como los supuestos himbestigadores que los convencen de tales ideas.

Tercero, un análisis critico, serio y detallado de las evidencias
presentadas para defender la realidad del fenómeno y su origen
extraterrestre, mostrando sus carencias.

Y por último, una exposición de las distintas hipótesis explicativas
propuestas, insistiendo en las aportaciones de la Psicología y la
Sociología experimentales que ofrecen actualmente pistas suficientes
sobre por donde irá la respuesta definitiva al enigma, pues aunque los
escépticos quizá se conformen con explicaciones plausibles,
personalmente creo que quedan muchos detalles por fijar, aunque los
rasgos generales de la explicación psico-sociológica estén claros..


¿Van necesariamente de la mano el fenómeno de las abducciones y el de
los avistamientos de pretendidas naves extraterrestres?

Sí... en sus inicios. Las abducciones eran el paso inevitable en el
programa de reconocimiento alienígena: primero, empezaron por observar
nuestra civilización a distancia, luego pasaron a sobrevuelos a escasa
altura, aterrizajes, tomas de muestras minerales y vegetales, captura
y/o mutilación de animales, y finalmente (como no podía ser de otra
manera) de especimenes humanos. Lo realmente curioso era que,
considerando el carácter pretendidamente furtivo de todas estas
actuaciones (en lugar del tópico aterrizaje ante la Casa Blanca), los
extraterrestres devolviesen a esos humanos capturados tras su examen, y
ni siquiera se acordaban siempre de “borrarles” la memoria de lo
ocurrido o lo hacían de forma imperfecta.

Sin embargo, este tipo de incidentes donde el testigo tenía que recordar
al menos haber visto un ovni, limitaba considerablemente el número de
denuncias. La situación dio un vuelco cuando un pintor estadounidense
metido a ufólogo, Budd Hopkins, descubrió que bastaba con síntomas tan
imprecisos y generalistas como volar en sueños o tener alguna cicatriz
inexplicada, para considerarse un abducido en potencia. La utilización
de la hipnosis y la personalidad carismática de los ufólogos hacía el
resto, y las historias (cada vez más complejas y alucinantes) llegaron
en aluvión.

Por tanto, incluso desde un punto de vista escéptico (a la hora de
buscar explicaciones) habría que distinguir entre los llamados
“visitantes de dormitorio” y las abducciones con visión de ovni. Las
primeras están ya perfectamente explicadas con la propuesta de la
parálisis nocturna; el caso de las segundas es más complejo y no existe
una única explicación generalizable; se puede hablar de fraudes pero
casi nunca por parte del propio testigo o, al menos, casi nunca por mero
afán crematístico o de notoriedad. De todas formas, en ambas variantes
juega un papel clave el papel iatrogénico tanto de los supuestos
himbestigadores como de los mal llamados grupos de autoayuda.

En el mundo de las pseudociencias puede comprobarse que hay fenómenos
permanentes, fenómenos recurrentes y apariciones puntuales ¿dentro de
cual englobarías a las abducciones?

Resulta difícil. Inicialmente, las abducciones eran sucesos esporádicos
y únicos (se pensaba que nadie era abducido dos veces). Luego empezaron
a conocerse abducciones múltiples y algunos investigadores como David
Jacobs han trabajado con testigos que llegaban a ser abducidos hasta
cien veces en un año. Y otros ufologos aseguran que las abducciones se
dan en familia, siendo abducidos abuelos, padres e hijos, como parte de
un metódico programa que dura varias vidas. Lo único que podemos
verificar como escépticos es que, cuando el fenómeno de las abducciones
se cuela en la mente de un testigo predispuesto, cualquier incidente
anómalo de su vida es incorporado como evidencia.


Hace unas semanas se anunció la próxima aparición de una segunda
película basada en la serie televisiva "Expediente-X" ¿En qué medida
crees que el fenómeno en torno a esa serie ha podido potenciar la
pervivencia o renacimiento de este mito?

Más bien diría que esa serie ha contribuido a la degradación del mito.
La reiteración semanal de los distintos aspectos del mito ha colmado el
interés de la audiencia y tras el clímax alcanzado con el fin del
milenio, la pervivencia del mito se ha visto muy afectada. De todas
formas, con este tipo de fenómenos no es de descartar nuevos repuntes.

Resulta innegable la influencia de los medios de comunicación social en
la extensión de la epidemia abduccionista. Mi amigo Martin Kottmeyer
(entre otros) ha conseguido encontrar precedentes literarios o fílmicos
para todos los aspectos del fenómeno, desde los detalles aparentemente
más extraños hasta los grandes temas de fondo (como el supuesto Plan de
Hibridación alienígena).


Para terminar ¿Qué quieres decir para animar a la audiencia a que lean
tu libro?

La audiencia escéptica encontrará en mi libro información sobre el mito
y argumentos para rebatirlo. Pero a mi me gustaría más llegar a los
creyentes. Ya que tanto defienden la necesidad de una mente abierta,
porque no atreverse a leer (fíjate que ni siquiera digo comprar) mi
libro y comprobar por sí mismos si nuestras argumentaciones son tan
injustas como pretenden los voceros del misterio.

Y para todos aquellos que se encuentren en la tierra de enmedio entre
estos dos campos enfrentados, les aseguro una lectura fascinante y
esperó que entretenida, donde encontrarán detalles que seguramente nunca
sospecharon.

 
   

 
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