Volver

Volver



Buscar por números

Búsquedas

 

Espiritismo
 


FANTASMAS. ¿Y SI LOS OTROS NO EXISTEN?
Agencias
URL: La Vanguardia http://www.lavanguardia.es/

FANTASMAS. ¿Y SI LOS OTROS NO EXISTEN?
Por: Manuel Díaz Prieto

El cine siempre ha estado poblado de fantasmas y, últimamente, los ha vuelto a poner de moda con películas como "Los otros" o "El sexto sentido". Pero, al margen de modas, los científicos insisten en que no han encontrado la más mínima prueba de su existencia

Una de las últimas apariciones de un fantasma recogida por la prensa española se produjo el pasado mes de agosto en el museo de la catedral de Mondoñedo (Lugo). Una turista peruana sufrió un sofoco en la sala dedicada a fray Antonio Guevara al ver a dos monjes espectrales cruzando por el despacho del obispo. Tras recuperarse, Julián López, el joven guía de 17 años, le explicó a la visionaria que hacía más de 40 años que en el lugar no habitaban monjes, tras lo cual, "la señora rompió a llorar y salió a toda prisa del museo".

Un niño que formaba parte de la visita aseguró que también los había visto. Y una vecina del pueblo, Leonor Justo, no dudó en atribuir las fantasmagóricas apariciones: "Corresponden a Pardo de Cela y su hijo, porque dicen que les cortaron la cabeza y que nunca aparecieron los cadáveres". Leonor Justo no duda de que allí, entre los muros medievales, "hay algo". No todos piensan igual, el librero Manuel Alvite niega tal posibilidad: "Para creer tengo que tocar".

¿Qué piensa usted?, ¿cree que realmente existen los fantasmas? Cualquiera que haga una rápida encuesta en su entorno topará fácilmente con escalofriantes historias de presencias o señales del más allá, pues los fantasmas se encuentran confortablemente instalados en nuestras creencias. No resulta extraño que en su tesis "Investigación sobre personalidad y creencia en fenómenos paranormales", la psicóloga Lilian Velasco mostrase que en una población universitaria, el 34% de los hombres y el 35% de las mujeres han tenido la sensación de que alguna persona o fuerza está a su alrededor aunque no vean a nadie.

Ya desde sus inicios, el cine ha convertido este filón en todo un género. Y durante los últimos tiempos, asistimos a un aluvión de filmes que se hacen eco de este fenómeno. Películas como "El sexto sentido" o "Los otros" llenan las salas con protagonistas venidos del más allá, mientras Internet ofrece incontables páginas dedicadas al tema, desde aquellas que aconsejan cómo fotografiarlos ("no beber alcohol durante la investigación", recomiendan) hasta las webcam cazafantasmas conectadas las 24 horas del día en lugares propicios, a la espera de que aparezca alguno.

Frente a esta exuberancia de fantasmas (término de origen griego que significa espectro, visión quimérica), resulta paradójica la escasez de voces escépticas respecto a su existencia. Quizás se deba a lo que ya apuntó Isaac Asimov en "La mente errabunda": "Muchos científicos vacilan en atacar los diversos géneros de insensateces que circulan por la sociedad actual por temor a hacer mal papel y parecer dogmáticos y de mente cerrada. Por ello, tienden a mantenerse callados frente a las fantasías astrológicas, los cuentos de hadas de las pirámides, los mitos como el triángulo de las Bermudas, la manía de los ovnis, las fábulas de Velikovski, el disparate creacionista y todo lo demás".

Sin embargo, existe una corriente de pensamiento escéptico en el mundo científico que arranca con Pirrón de Elis, en la Grecia clásica, pero que se constituye en movimiento cuando, hace tres décadas, el filósofo Paul Kurtz creó el Comité para la Investigación Científica de lo Paranormal, del que forman parte el mismo Asimov y Carl Sagan. En España surgen colectivos similares como Alternativa Racional a las Pseudociencias (ARP) que, según sus estatutos "impulsan el desarrollo del pensamiento crítico, la educación científica y el uso de la razón". Esta asociación promueve la investigación crítica de las afirmaciones paranormales y pseudocientíficas desde un punto de vista científico y racional, divulgando la información sobre los resultados de estas investigaciones entre la comunidad científica y el público en general.

Carlos J. Álvarez, profesor de Psicología Cognitiva de la Universidad de La Laguna se muestra así de contundente: "No existe la más mínima evidencia científica de la existencia de poderes, fuerzas o fenómenos paranormales o sobrenaturales como los fantasmas o espíritus. La explicación a este tipo de experiencias anómalas se encuentra más dentro de nosotros que en el mundo externo".

Para el doctor Álvarez éste sería una de los inconvenientes de tener un cerebro rápido, eficaz y muy adaptativo. Pues el pensamiento mágico ha estado presente en toda la historia del ser humano. La creencia en dioses, demonios, fantasmas y fuerzas del más allá probablemente tenga su origen en múltiples factores, apunta el psicólogo, tales como la falta de control sobre las fuerzas de la naturaleza y su dificultad de predecirlas, la conciencia de la propia muerte, el deseo de comunicarnos con los desaparecidos y la necesidad de conocer y entender el universo.

"Muchas experiencias paranormales tienen su fundamento en la forma de funcionar de nuestra percepción, nuestra memoria y nuestros procesos cognitivos en general, además de en ciertas características de personalidad. Las ilusiones perceptivas y las alucinaciones son más comunes de lo que solemos pensar. Nuestra memoria es reconstructiva, con lo cual una experiencia recordada, con el paso del tiempo, puede ser muy diferente a como realmente sucedió. Por otro lado, la influencia de nuestras creencias y expectativas en cómo percibimos el mundo es innegable, a parte de ser un fenómeno investigado y bien establecido por la psicología. Si creemos en fantasmas, las posibilidades de ‘ver’ uno son infinitamente mayores que si no creemos en ellos, sobre todo ante estímulos ambiguos."

No hay pruebas

Pero a medida que ha ido avanzando la comprensión racional y científica del cosmos, de la naturaleza y de nosotros mismos, muchas de las explicaciones sobrenaturales han ido retrocediendo y desapareciendo. Investigadores de todas las ramas de la ciencia han estudiado y estudian las afirmaciones del ocultismo desde una perspectiva neutral y escéptica y sus conclusión es que, en el caso concreto de los fantasmas, no existe ninguna prueba contundente de que existan. Y respecto a los supuestos médiums y a la práctica del espiritismo, son muchos los casos de fraudes y simples trucos de ilusionismo estudiados y documentados desde hace más de 150 años.

El ingeniero nuclear Ferran Tarrasa, profesor asociado de la UPC, sintió curiosidad por el estudio de estos fenómenos: "Me llamaba la atención la escasa base científica sobre la que se sustentaban, pero también su popularidad. Y las últimas películas no hacen más que abundar en los típicos lugares comunes del espiritismo que comenzó a mediados del siglo XIX con las hermanas Fox".

Desde los tiempos más remotos han existido personas que han afirmado poderse comunicar con los muertos; sin embargo -explica este erudito ingeniero- el espiritismo moderno se remonta a mediados del siglo pasado, cuando una serie de ruidos extraños empezaron a manifestarse en una casa de Hydesville, Nueva York. Corría el año 1848, cuando en el hogar de las hermanas Fox, de 6 y 8 años, empezaron a escucharse una serie de ruidos en respuesta a preguntas formuladas en voz alta. Entre estas preguntas se contaban algunas como: ¿Eres acaso un espíritu? Si es así da tres golpes. Y se oían tres golpes. Sólo muchos años después las hermanas Fox confesaron que aquello no era más que un juego infantil y que el ruido lo producía una de ellas chasqueando los dedos de los pies.

"Durante esta primera época del espiritismo -explica Tarrasa- las demostraciones de los médiums, las personas que afirmaban comunicarse con los difuntos, fueron evolucionando y haciéndose cada vez más complejas, a medida que un cierto sector de la sociedad se sentía cada vez más atraído hacia estos fenómenos." El repertorio de efectos se amplió con materializaciones de ectoplasma y de pequeños objetos, movimiento y levitación de objetos, generación de música procedente del más allá, aparición de rostros o de manos luminosas que flotaban (se supone que de los mismísimos difuntos), e incluso, en ocasiones, la levitación del propio médium. "Bajo estas condiciones tan laxas y permisivas, ¿quién no podría producir fenómenos maravillosos?", se pregunta el ingeniero, antes de recordar que el mismísimo Harry Houdinni dedicó gran parte de sus energías a desenmascarar a un sinnúmero de médiums, que abusando de la confianza y credulidad de sus clientes falsificaban todas las supuestas manifestaciones espiritistas. Su experiencia la resumió en una frase: "Cualquiera puede hablar con los muertos, lo que pasa es que los muertos no contestan".

Miguel Ángel Sabadell se define cono una fan de las películas de terror, pero está convencido de que el actual auge de este género se debe a una moda, como pudo ser la de las catástrofes. Doctor en Física, Sabadell ha publicado "Hablando con fantasmas" (Temas de Hoy). En esta obra repasa todo el devenir reciente del espiritismo, desde el inocente juego de las niñas Fox hasta las ansias de unos por confirmar que existe vida tras la muerte y de otros por hacer dinero con todo ello. "La investigación psíquica adolece hoy, como en sus primeras épocas, de problemas importantes de difícil solución: escasa metodología, nula base teórica, contradicción con los principios sólidamente asentados en física, química o biología, ausencia de fenómenos netamente parapsicológicos en otras ciencias". Males que este físico que había dado clase en la universidad de Zaragoza antes de dedicarse al asesoramiento científico achaca no sólo al espiritismo, sino a toda la gama de pseudociencias imaginables. "No nos interesa la respuesta correcta sino la que nos reconforta", es su conclusión.

Un científico de reconocido prestigio, Josep Comas Solà (1868-1937), que fue fundador y director del Observatori Fabra, realizó numerosas experiencias con la médium Carmen Domínguez a petición de un círculo espiritista barcelonés, que pretendía de esta forma autorefrendarse, dado su prestigio. Sus investigaciones las reflejó en la obra "El espiritismo ante la ciencia", subtitulado "Estudio crítico de la mediumnidad". Comas Solà no considera que el origen de estos fenómenos sean los espíritus descarnados, como pretende la doctrina espiritista, sino algunos fenómenos físicos poco conocidos. "El espiritismo -escribió- tal como se concibe por sus adeptos, y considerado en conjunto, no puede de ninguna manera ser hoy aceptado por la ciencia. En otros términos; está por demostrar que los difuntos, hayan tenido jamás participación alguna en los hechos bien observados."

Alejandro Amenábar, el conocido director de cine, ha huido de hacer una interpretación moral de su película, pero nos aproxima a su visión al relatar la experiencia personal que lo llevó a filmar "Los otros": "La primera vez que recuerdo haber sentido un escalofrío con el cine fue realmente en un sueño, que no deja de ser una experiencia cinematográfica. En él, una presencia de la que sólo oía aullidos avanzaba por el pasillo de mi casa en dirección al salón, donde yo la esperaba, acurrucado en el sofá. Yo no tendría más de cinco años y cuando pienso en ello pienso en el hecho de que mi niñez siempre estuvo asociada al miedo, miedo a la oscuridad, a las puertas entreabiertas, a los armarios, y en general, a todo lo que pudiera ocultar a alguien o algo".

Mientras, en las tascas de Mondoñedo, continúa el debate sobre qué eran en realidad aquellos dos monjes espectrales, aunque parece que gana adeptos la creencia popular que verbaliza el agricultor Manolo Feijó: "Yo no creo en esas cosas, pero estoy seguro de que existen".

 
   

 
© 2002 - ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico