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EL MUESLI MÁGICO DEL DOCTOR MELÉNDEZ
Pau Garcia i Quiles
QUÉ NOS PROMETEN
Esta semana un socio de ARP-SAPC de las Islas Canarias nos advertía con
espanto de que allí parece estar fraguándose un nuevo timo.
El catedrático Enrique Meléndez Hevia, profesor del Departamento de
Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de La Laguna, dice haber
descubierto un remedio para muchas de las enfermedades más graves que nos
azotan: artrosis, diabetes, obesidad y varias enfermedades degenerativas
más. ¿Es esto posible?
QUÉ Y A QUIÉN TENEMOS AQUÍ
Primero, veamos quien es el catedrático Meléndez Hevia. Su trayectoria
profesional e investigadora hasta 1999 no se puede calificar de brillante,
sino de muy brillante: es autor de manuales de Biología y Bioquímica usados
en varias universidades, ha publicado numerosos artículos, se le cita en
libros de texto de Bioquímica en EEUU, etc. No se trata de un cualquiera, ni
de un iluminado, sino de una persona con una formación científica sólida.
Sin embargo, no debemos dejarnos llevar por la falacia de autoridad. ¿En qué
consisten los planteamientos del catedrático Meléndez Hevia? Según sus
propias palabras "el metabolismo humano, y por tanto cada una de sus
células, funcionan según una fórmula matemática" (que él ha descubierto) y
"un fallo en esta fórmula es la causa de las enfermedades". ¿Cuál es el
remedio, pues? "Descubrir en qué puntos del metabolismo se encuentra el
error y, por tanto, dónde actuar". En su investigación le ayuda el Doctor
David Meléndez Morales, su hijo, y asegura que todo lo han hecho "con lápiz
y papel: hemos descubierto los teoremas [matemáticos] del metabolismo".
Simplificando, el catedrático Meléndez Hevia dice que "las enfermedades
degenerativas se producen, fundamentalmente, por dos aspectos: por exceso de
cierto tipo de alimentos o por falta de esos alimentos". Así pues, ¿cuál es
el "tratamiento" propuesto por Meléndez Hevia? "Lo que les doy [a los
clientes] no es un medicamento sino un alimento que está autorizado por el
Ministerio de Sanidad y, además, para el consumo alimenticio humano".
Empleamos la palabra "clientes" porque Meléndez Hevia, al no ser médico, se
resiste a referirse a ellos como "pacientes", aunque alguna vez se le ha
escapado la palabra en televisión (concede numerosas entrevistas). Hay que
destacar que los clientes no saben cuál es la composición de ese "alimento",
y que no se les vende, sino que se les da a cambio de un "donativo para la
investigación".
¿RESULTADOS?
Dejando de lado que no ha publicado los resultados de sus investigaciones en
ningún lado, que no ha experimentado con animales y que no ha pedido
autorizaciones para llevar a cabo sus experimentos en humanos, ¿qué nos
indica que ha tenido éxito su tratamiento?
Meléndez Hevia dice haber hecho pruebas con 700 voluntarios que,
previamente, firman un consentimiento. Según nuestras informaciones, el
consentimiento no tiene validez alguna, puesto que no se les ha dicho la
composición ni la dosis de lo que toman, aunque Meléndez Hevia dice que "al
no usar medicamentos, no tengo por que pedir ningún tipo de autorización más
que a los propios pacientes que, voluntariamente, participan en el
experimento". En cualquier caso, el éxito -según él- es rotundo: el 100% de
los casos han tenido éxito.
Resumiendo, Meléndez Hevia dice haber logrado curar, con un mismo "remedio",
a enfermos de enfermedades muy diversas y muy graves. Dice que las
enfermedades se deben a desequilibrios en la dieta y que se pueden
solucionar con productos al alcance de cualquiera, sin receta médica.
PERO, ¿HAY ALGO DE CIERTO?
Y ahora la opinión de un escéptico.
¡Ojalá sea cierto! En ese caso, felicitaré efusivamente al catedrático
Meléndez Hevia y a todo su equipo, porque habrán logrado lo que la medicina
no ha logrado en muchos años.
Sin embargo, los planteamientos de Meléndez Hevia suenan peligrosamente
parecidos a los de los locos del new age.
Da a entender que "no hay enfermedades, sino enfermos" (¿no les parece
idéntico a lo que dice la homeopatía?)
No ha publicado resultados en ningún sitio. No tenemos ninguna información,
ni grupos de control, ni nada de nada. Sólo su palabra.
Se queja de que el establishment científico le ha puesto toda clase de
trabas y de que los empresarios no quieren comercializar su producto por
miedo a represalias (curioso, porque cuando unos laboratorios farmacéuticos
crean un nuevo medicamento, sucede justo lo contrario: están desesperados
por comercializarlo para ganar dinero a espuertas).
Lo del "donativo para la investigación" recuerda sobremanera a "la voluntad"
de los curanderos.
Con tanta maravilla junta, esto se parece a los anuncios de cereales de
dieta o los de las barritas de muesli que se ven en televisión, que prometen
el oro y el moro. ¿Ha descubierto Meléndez Hevia el maná de los dioses?
Sinceramente, me cuesta creer. "I want to belive", decía Fox Mulder en
Expediente X. Y añado yo "pero denme pruebas que me permitan creer, por
favor".
ASPECTOS LEGALES
Por otra parte, uno siente curiosidad por saber qué han hecho las
autoridades, el Colegio Oficial de Biólogos, el Colegio Oficial de Médicos,
la Universidad de La Laguna.
¿No tienen fuertes controles los laboratorios farmacéuticos en sus
experimentos? ¿Es posible que alguien experimente con humanos sin pedir
autorización al Ministerio de Sanidad y que no pase nada?
Pues parece que sí.
La Universidad puso en manos de la Fiscalía el asunto.
La Fiscalía abrió diligencias y las cerró por no apreciar delito penal (ojo,
eso no significa que todo sea correcto: podría haber, por ejemplo, un
ilícito civil).
El Colegio Oficial de Biólogos de Canarias (COBCAN) publicó un artículo en
la sección Tribuna Libre del diario "El Dia" en el que defendía a Meléndez
Hevia (hay quien dice que por motivos personales, más que profesionales),
pero que más bien se enfocaba a una defensa corporativista de la profesión,
exponiendo los motivos por los cuales un biólogo está perfectamente
capacitado para experimentar con humanos. Dicen que ellos no aprecian mala
praxis en la forma de actuar de Meléndez Hevia. Disculpen a este pobre
ignorante, pero yo sí la aprecio: ni grupos de control, ni composición, ni
dosis, ni nada de nada es conocido.
El Colegio Oficial de Médicos avisó de que la dieta recomendada por el
catedrático Meléndez Hevia puede ser peligrosa (se cree que es una dieta
tipo Atkins), pero nada más: se lavaron las manos.
Del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de La
Laguna tampoco se sabe nada oficialmente, aunque hay rumores de un escrito
bastante descafeinado.
Según la información que nos proporcionaba este socio de ARP-SAPC, los
motivos por los que el doctor Meléndez esta gozando de total impunidad son
dobles. De un lado, hay muchos estómagos agradecidos -recordemos que
Meléndez Hevia es un catedrático de renombre internacional por sus
investigaciones anteriores- que no quieren ver modificado su estatus (típico
en las universidades, donde la endogamia prima). De otro lado, parece que
Meléndez Hevia está "tratando" a varios importantes políticos canarios.
En fin, uno se pregunta qué sucede en las Islas Canarias. Echando mano de la
memoria, esto parece un dejà vú del asunto del BioBac (ver EED edición 2002,
números 8 y 9; EED edición 2003 número 1): operaron en la impunidad absoluta
y al final se les "cerró el chiringuito" no porque estuvieran engañando a
sus pacientes, sino porque la preparación del compuesto se estaba haciendo
sin garantías sanitarias.
A pesar de todo, todavía hay esperanza. Cualquier cosa es posible en la Ley.
Recuerden que a Al Capone le encerraron por no pagar los impuestos.
Para terminar, es importante destacar que Meléndez Hevia quiere patentar su
"alimento". Con la patente obligatoriamente se haría publica su composición
y, quizá, el tratamiento, lo cual nos permitiría tener más información sobre
todo esto. Deseándolo estamos (sinceramente).
Referencias:
[1] El Día http://80.81.104.134/2004-07-30/vivir/vivir4.htm
[2] Ciudad Universitaria
(http://www.ciudad-universitaria.com/es/noticias.php?ver=4481)
[3] Artículo en "El País" el 13 de mayo de 2001
[4] El Escéptico Digital, 2002-8
(http://digital.el-esceptico.org/numero.php?numero=8&anno=2002)
[5] El Escéptico Digital, 2002-9
(http://digital.el-esceptico.org/numero.php?numero=9&anno=2002)
[6] El Escéptico Digital, 2003-1
(http://digital.el-esceptico.org/numero.php?numero=1&anno=2003)
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