|
EL PROYECTO ESPAÑOL 'DON QUIJOTE', SELECCIONADO POR LA ESA PARA PROTEGER
Redacción de El Mundo
URL:
http://www.elmundo.es/elmundo/2004/07/14/ciencia/1089835826.html
(Artículo publicado originalmente en "El Mundo")
MADRID.- Dos naves bautizadas como 'Hidalgo' y 'Sancho' son las "lanzas" del
proyecto 'Don Quijote' que ha diseñado la empresa aeroespacial española
Deimos, una misión "barata", de sólo 160 millones de euros, que ha sido la
elegida por la Agencia Espacial Europea (ESA) para defender a la Tierra de
los asteroides.
El director general de Deimos, Miguel Belló-Mora, explicó que aunque la suya
es la idea elegida por la ESA en su programa de estudio de grandes
meteoritos (NEOS) ahora deben conseguir la financiación precisa para
desarrollarla y llevarla a cabo.
El proyecto tiene como socios a Deimos, principal contratista, Astrium GmbH,
las universidades de Pisa, París y Berna, a la Fundación de Vigilancia
Espacial de Roma (SpaceGuard Foundation) y a la empresa IPGP.
'Don Quijote' pasó una primera criba de ideas hace ya dos años, cuando
quedaron semifinalistas 20 proyectos, y hace un año "pasó a finales" con
otras seis iniciativas, de las que tres eran de observación y otras tres de
encuentro (rendezvous) con los asteroides.
El pasado fin de semana la ESA, en una reunión celebrada en Roma, optó por
el liderado por la empresa española.
'Hidalgo' colisiona, 'Sancho' observa
'Don Quijote' es una misión de encuentro con el "enemigo" y las naves tienen
el objetivo de "deflactar", es decir, desviar, la trayectoria de los
asteroides para evitar que colisionen con la Tierra.
Según explicó Belló-Mora, la idea consiste en colisionar a 'Hidalgo' contra
un asteroide, mientras su escudero 'Sancho' se mantiene "a una prudente
distancia" y observa qué ocurre antes, durante y después del impacto.
"Queremos hacer una pequeña deflexión, de 50 micras por segundo, para
obligar al meteorito a cambiar de órbita", añadió.
Para el éxito del proyecto es vital que el punto de impacto sea calculado
con precisión, ya que si el nuevo impulso no se aplica en línea con el
centro de gravedad del asteroide y lo más perpendicular posible a la
trayectoria, quizá sólo se logre un movimiento de giro a la roca, sin
apartarla de su inicial rumbo.
Una idea asequible
Belló-Mora cree que han ganado el concurso por tratarse de una idea
asequible en comparación, por ejemplo, de lo que ha costado cada una de las
naves de la NASA a Marte, "más de mil millones de euros".
Aunque reconoció que es "bastante improbable" que ninguno mayor de 10 metros
colisione en los próximos cientos de años con la Tierra, aseguró que es muy
importante "estar preparado".
Recordó que uno de 100 metros de diámetro provocaría un efecto similar al de
la mayor explosión nuclear registrada en la Tierra; uno de 1 kilómetro haría
que desapareciese un continente; y uno de 10 kilómetros sería igual al que
provocó la desaparición de los dinosaurios.
"La posibilidad de que uno de 10 kilómetros colisione con la Tierra sólo se
produce cada decenas de millones de años", reconoció Belló-Mora.
|