Volver

Volver



Buscar por números

Búsquedas

 

Escepticismo
 


DESCUBRA LOS SIETE ERRORES
José Luis Calvo Buey

Todos Vds. conocen el juego de los siete errores, ese de los dos dibujos aparentemente iguales pero que ocultan pequeñas diferencias que hay que saber localizar. El periódico barcelonés La Vanguardia, con la inestimable colaboración de Javier Sierra (director de la revista Más Allá de la Ciencia), parece haberse propuesto renovar este entretenimiento. Así pues, con fecha 14 de febrero de 2.001 - festividad de San Valentín - publicó en el espacio “La Contra” una entrevista que más parece propia de la festividad de los Santos Inocentes que del día de los enamorados.
Aconsejamos al lector que practique sus conocimientos históricos para localizar, no los siete dado que son bastantes más, sino todos las afirmaciones equivocadas que pueda realizadas por el Sr. Sierra. Después de cada error del director de Más Allá de la Ciencia explicaremos el por qué constituye una equivocación.
Esperamos que este pasatiempo sea de su agrado.

Pregunta.- ¿Qué busca usted?
Respuesta.- Explicaciones a algunos enigmas del pasado.
P.- Pero no es historiador.
R.- Pero me apena que los historiadores miren para otro lado cuando algo no encaja en sus esquemas.

Primer error./ Si un hecho no encaja en los esquemas de un historiador, éste tiene tres caminos posibles (salvo que quiera ser considerado como un historiador fraudulento). Negar la historicidad del hecho explicando el porqué, evaluar la posibilidad de que el hecho no resulte tan extraño a su esquema histórico como pudiera parecer o cambiar el esquema previo por ser erróneo. Como cualquier estudiante de Historia (algo que evidentemente el Sr. Sierra no es) sabe, los cambios de esquemas históricos son el pan nuestro de cada día. Por ejemplo, la aplicación de la datación por C-14 de los restos asociados al megalitismo supuso una revolución en el conocimiento de este periodo. No sólo no miró nadie para otro lado sino que el Sr. Renfrew que la llevó a cabo [1] está considerado como uno de los mejores arqueólogos de la actualidad.

P.- ¿Algo como qué, por ejemplo?
R.- ¿Sabía que el emplazamiento de las primeras catedrales góticas en Francia reproduce en tierra la posición de las estrellas de la constelación de Virgo en el cielo? Virgo: la Virgen. Y a ella se consagran esas catedrales.

Segundo error./ La primera catedral gótica francesa no está dedicada a la Virgen sino a Saint-Étienne (San Esteban). Se trata de la catedral de Sens proyectada en torno a 1.140 y terminada antes de 1.160. Por cierto, salvo que el mapa de Francia que estoy consultando esté muy equivocado las catedrales de Sens, Senlis, Noyon, Laon, Soissons y París, las ahora inexistentes catedrales góticas de Cambray y Arras (destruidas durante la Revolución Francesa pero poco posteriores a éstas) y las de Poitiers, Angers y Le Mans no forman ningún dibujo semejante al de la constelación de Virgo.
Esta idea procede, aunque el Sr. Sierra no lo dice en esta entrevista, de la obra "El enigma de la Catedral de Chartres" de Louis Charpentier [2] Basta con comparar el mapa que se incluye en dicho libro para comprobar que el autor ha suprimido alguna de las primeras catedrales góticas en beneficio de otras posteriores. Por ejemplo, la Catedral de Amiens (que sí aparece en el plano) es posterior a todas las anteriormente citadas y no aparecen por ningún lado las de Senlis, Noyon, Soissons, Cambray, Arrás, Poitiers, Angers y Le Mans). Por otro lado, la teoría de Charpentier de que la elección de lugares para la construcción de estos edificios se realiza de acuerdo con un secreto templario es absurda puesto que, sencillamente, las catedrales góticas suelen edificarse en el solar que ocupaba la catedral románica. Éste es el caso de, por ejemplo, Chartres y París.

P.- Qué bonito. ¿Casualidad o cálculo?
R.- No creo en casualidades. Esas catedrales se construyen tras el regreso a Francia de los primeros caballeros templarios desde Jerusalén, desde el templo de Salomón, donde vivían. Algún conocimiento se trajeron de ahí.

Tercer error./ Entre los conocimientos que se trajeron los Templarios de Jerusalén no figuraba el de construir las primeras catedrales góticas. ¿Por qué? Sencillamente, porque el Gótico no surge como una revolución sino como una evolución de formas pre-existentes en lo que hoy son Francia e Inglaterra. Hagamos un poco de historia. La Orden de los Caballeros del Temple, surge en Jerusalén (entonces bajo dominio cristiano como consecuencia de su conquista en la I Cruzada) en 1.118. El gran regreso a Europa (a Chipre, para mayor precisión) de los Templarios tuvo lugar en 1.187 cuando Saladino recupera para los musulmanes la ciudad de Jerusalén. Para entonces ya existían catedrales góticas. Supongamos, sin embargo, que los Templarios hubieran transmitido sus supuestas enseñanzas ocultas durante alguna de las visitas que efectuaron a su país de origen (varios de los primeros caballeros procedían de lo que hoy es Francia). Por ejemplo, la que efectuaron en 1.127-1.128 para asistir al concilio de Troyes en el que, por orden papal, se les dotó de una Regla. ¿Es esto posible? Tampoco porque para entonces en pequeñas iglesias como las de Morienval (hacia 1.122), Creuilly y Bury (hacia 1.125) ya aparecen elementos arquitectónicos propios del arte gótico que eclosionará en iglesias como Saint-Germer-sur-Fly y Saint-Maclon de Pontoise, en torno a 1.130-35. Los Templarios, para entonces habían regresado a Jerusalén aunque al ir aumentando la importancia de la Orden fueron estableciéndose también en diversos países, entre ellos Francia; pero el gran desarrollo de la Orden del Temple no tuvo lugar hasta fechas posteriores al 29 de marzo de 1.139 (publicación de la bula de Inocencio II "Omne datum optimum" que les concedía grandes privilegios). Por ejemplo, la Iglesia del Temple en París (destruida como consecuencia de la Revolución Francesa) no se empezó a construir hasta fechas próximas a 1.148.

Es muy poco lo que sabemos de los primeros arquitectos de catedrales góticas, pero ese poco conocimiento niega la idea de unos monjes-soldados iniciados en ocultos saberes. Por ejemplo, la catedral inglesa de Canterbury (una de las primeras del mundo puesto que se inició en 1.175) fue proyectada por un francés, Guillermo de Sens (recuérdese que Sens es la primera catedral gótica francesa). ¿Fueron dirigidas ambas obras por una misma persona? Es posible, puesto que presentan numerosas coincidencias estilísticas (especialmente en el Coro) y Guillermo debió de tener algún tipo de prestigio previo para conseguir convencer a los canónigos de la conveniencia de realizar una nueva catedral en vez de limitarse a reconstruir la antigua que se había incendiado. Sea como fuere, sí sabemos algunas cosas de este Guillermo de Sens, entre otras cosas que era muy hábil como carpintero y cantero (oficios manuales que eran ajenos a la nobleza que constituyó las primeras clases dirigentes templarias). Esto nos hace pensar más en un laico perteneciente a una cuadrilla de constructores ambulantes que en un clérigo. Otro tanto puede decirse de Villard de Honnecourt que trabajó en Cambrai y Laon [3]
También sabemos que en la Catedral de Amiens trabajaron dos personas de apellido Cormont y que eran padre e hijo. Los templarios estaban obligados a la castidad.

Por otra parte, en esta vieja teoría del origen templario del arte gótico se suelen olvidar dos cosas, la primera es que difícilmente pudieron aprender los Templarios una geometría avanzada o unas técnicas de construcción extraordinarias del estudio de las ruinas del Templo de Salomón en el que no se emplearon dichos conocimientos, y que los Caballeros del Temple construyeron iglesias románicas, como, por ejemplo, Santa Coloma de Almendiego en Guadalajara (aunque no haya constancia documental de que la edificaran los Caballeros del Temple, su cruz de ocho puntas está muy presente en la decoración del templo).

Como vemos, la leyenda de la identificación entre Templarios y arte gótico no sólo no presenta pruebas sino que las existentes la niegan.

P.- ¿Qué conocimiento?
R.- En el templo de Salomón los hebreos custodiaron objetos de Moisés, fragmentos de una antiquísima sabiduría egipcia...

Cuarto error./ Cuando los Templarios se establecen en lo que fue el Templo de Salomón, de éste no quedaba absolutamente nada, ni de la edificación ni de su interior. No es sólo que el Templo fuera destruido y saqueado en el 70 d. de C. por el ejército romano, es que ese edificio era el que había sido construido por Herodes, ya que el original había sido derruido, a su vez, por Nabucodonosor en el 586 A. de C. Entre medias de ambos, el Templo fue reconstruido por Zorobabel y Josué y saqueado por Antíoco Epifanes . Si a esto le unimos las sucesivas construcciones y destrucciones de edificios sufridas por Jerusalén desde los tiempos de Tito hasta la llegada de los Caballeros del Temple, nos daremos cuenta de lo sumamente improbable que es esta leyenda. Tanto es así que la Iglesia del Temple de París, presentaba originalmente una planta circular con cúpula central pese a que pretendía estar hecha a semejanza del Templo de Salomón (uno de sus visitantes, Sauval, asegura de ella que está: "...faite à la semblance du Temple de Jérusalem"). ¿Por qué esta supuesta semejanza cuando el Templo de Salomón tenía planta rectangular? Pues por la sencilla razón de que durante siglos, se confundió la Mezquita de Omar (edificada en el solar del Templo en 691 D. de C. inspirándose en la Iglesia del Santo Sepulcro) y que presenta una cúpula inserta en una planta octogonal con el propio Templo de Salomón. Si a alguien le parece increíble este error, hay que recordar que la planta central ya había sido empleada en la Capilla Palatina de Aquisgrán, de la que aseguraba Alcuino que estaba: "Construida totalmente según los principios que el mismo rey sabio Salomón había aplicado a la construcción de su Templo." Así mismo se conservan ejemplares de grabados cristianos de Jerusalén en los que figura la inscripción Templum Salomonis sobre la Mezquita de Omar. [4]

Supongamos que pese a esta equivocación y a las sucesivas destrucciones de Jerusalén, los Caballeros del Temple durante su estancia en Tierra Santa pudieran haber encontrado algo escondido en el lugar en el que un día se levantó el Templo de Jerusalén. ¿Qué pudo ser ese algo que transmitiera un gran conocimiento? Aunque el Sr. Sierra no lo dice, la opinión es que se trataba ni más ni menos que del Arca de la Alianza. Concedamos por un momento que pueda ser posible que los Caballeros del Temple encontraran un objeto de esa importancia y lo mantuvieran en secreto (algo que, de momento, ya parece sumamente improbable en un periodo histórico en que cada iglesia pretendía poseer reliquias aún más impresionantes que las de la iglesia vecina). ¿Es posible? Difícilmente. No conocemos con precisión el paradero final del Arca. Sospechosamente la Biblia guarda silencio sobre el tema. Durante un tiempo es el objeto más preciado del judaísmo y después, sencillamente, deja de hablarse de ella. Es posible que se refiera a este asunto la siguiente cita bíblica sobre el reinado de Ajaz de Judá: "Ajaz tomó la plata y el oro que había en el templo del Señor y en el tesoro del palacio real, y lo envió como presente al rey de Asiria." (2 Reyes, 16 8) [5] En cualquier caso, en la detallada descripción de la destrucción del templo por los ejércitos de Nabucodonosor no se cita para nada al Arca. Sí se informa de la destrucción (entre otros objetos) de las columnas y del Mar de Bronce (2 Reyes, 25 8-18 y 2 Crónicas 17-19) lo que hace pensar que ya no se encontraba allí. Otra versión de esta desaparición se cuenta en 2 Macabeos 2, 4-8 según la cual el Arca habría sido ocultada por el profeta Jeremías en una cueva del monte desde el que Moisés contempló la Tierra Prometida. Pese a ello, supongamos que efectivamente los Templarios encontraron el Arca, ¿les hubiera revelado la solución de grandes misterios sobre edificación? Rotundamente, no. Recordemos que el propio Salomón (que tenía acceso al Arca) tuvo que recurrir a la ayuda de artesanos fenicios para construir el Templo. Si prescindimos de leyendas sin fundamento histórico alguno, el Arca no es más que un estuche precioso (por cierto, sospechosamente parecido a los cofres egipcios como el encontrado en la tumba del faraón Tutankhamon) para guardar las lápidas de piedra en las que estaban grabadas los Diez Mandamientos. Sus supuestos poderes mágicos quedan en entredicho si observamos que pese a poseerlo, los israelitas fueron derrotados en numerosas ocasiones.

Otros estudiosos que proponen esta relación entre el conocimiento de los Caballeros Templarios y el encuentro de "algo" en el solar del Templo adoptan otras teorías en principio más plausibles. Lo que hallaron sería un libro o una serie de inscripciones que les habría revelado misterios sobre matemáticas, geometría o de divina proporción. Parece más plausible, pero es igualmente improbable. ¿Por qué? Conservamos una buena descripción del Templo original en La Biblia en 1 Reyes 6. Nos enteramos así de que el Templo tenía unas medidas que convertidas a las actuales daría (aproximadamente) unos 30 metros de largo por 10 de ancho y 15 de altura (proporción 6:2:3). Tenía una división tripartita con un atrio (Ulam) de 10 metros de largo por 5 de ancho (proporción 2:1), el santo (Hekal) con unas medidas de 20 metros de longitud por 10 de ancho y 15 de altura (proporción 4:2:3) y el santa sactorum (Debir) con unas medidas de 10 metros de longitud por 10 metros de anchura y 10 metros de altura (proporción 2:2:2). La base sería rectangular para el Ulam y el Hekal y cuadrada para el Debir. Tenemos también cuatro proporciones para elegir (6:2:3) (2:1) (4:2:3) y (2:2:2). Si Salomón hubiera tenido otros conocimientos distintos no hubiera dejado de emplearlos en su obra arquitectónica culminante. Las Catedrales góticas emplean proporciones no coincidentes entre sí ni con las citadas del Templo de Salomón.

Sobre la posibilidad de que hubieran encontrado algo que les hubiera permitido acceder a grandes conocimientos de construcción, no estará de más el recordar que pese a su inmensa fama, el Templo de Salomón no era un prodigio arquitectónico. De hecho, en 1.957 se encontró en Hasor un templo fenicio del S XIII A. de C. (por tanto algo anterior al de Jerusalén). Su distribución era virtualmente idéntica.

Queda por tratar el tema de las matemáticas. Por desgracia, no tenemos el espacio necesario para hablar en profundidad del grado de conocimiento entre los egipcios de esta materia. Nos limitaremos, por tanto a señalar que, según algunos autores, los Templarios habrían encontrado en el Templo de Salomón el valor de lo que, muy posteriormente, se llamó el Número Áureo, es decir, 1,618 que se habría empleando (según esos mismos autores) en la construcción de las Catedrales.
En primer lugar, que no está claro dicho uso arquitectónico de Phi (no confundir con Pi) como también se conoce al Número Áureo. [6] En segundo lugar, se tiende a olvidar que la primera definición occidental en época medieval del valor de Phi es consecuencia de un problema planteado por Leonardo de Pisa más conocido por Fibonacci en su obra Liber Abaci. Este matemático italiano no tuvo conocimiento de él por ninguna iluminación más o menos esotérica sino por su conocimiento del mundo árabe. En efecto, podremos encontrar en sus obras la influencia de matemático árabe Al Khwarizmi (el mismo del que deriva nuestro término algoritmo), aunque tampoco fuera original suya puesto que ya había sido tratado este tema por el arquitecto romano Vitruvio y por Euclides. Así que, el supuesto misterio se reduciría a la influencia que sobre la tecnología occidental tuvo el contacto con el mundo árabe mucho más desarrollado científicamente en esta misma época. Como ejemplo, señalaremos que el ya citado Liber Abaci supuso el primer empleo conocido en el Occidente Cristiano de la notación decimal árabe-hindú y el primer uso de las cifras árabes en vez de las romanas (ambos mucho más sencillos de emplear lo que posibilitó una mayor facilidad para resolver problemas matemáticos).

P.- De acuerdo. ¿Y?
R.- Las pirámides de Keops, Kefren y Micerinos ¡reproducen en tierra la posición de las tres estrellas de la constelación de Orión!, la puerta del más allá para los egipcios.

Quinto error./ Las pirámides egipcias no reflejaban la posición de la constelación de Orión. Si así fuera, ¿dónde señalaban las demás pirámides? Aunque no sean tan espectaculares como la de Giza hay muchas más, por ejemplo la de Djoser, Djedefre, Sahure o Unas. En realidad, las pirámides se relacionaban con el culto solar y no tenían absolutamente nada que ver con Orión. La confirmación de esta afirmación se encuentra en los llamados "textos de las pirámides" una serie de inscripciones jeroglíficas existentes en la Pirámide de Unas en Saqqara.

La datación de las pirámides no depende de ninguna supuesta relación astral. Con frecuencia se olvida que las pirámides de Giza son sólo una parte de un inmenso complejo (existían pirámides menores, templos, avenidas de acceso...). Como parte de ese complejo se encontraron los barcos reales de Khufu que, al estar realizados en madera, permitieron una datación por C-14 que confirmó objetivamente su antigüedad en torno al 2.400 A. de C.

Preguntémonos, sin embargo, sobre la posibilidad de que sólo existiesen las pirámides y todos los restantes edificios fuesen construcciones posteriores. ¿Es ello creíble? Pues no. Conocemos bastante bien la evolución prehistórica y protohistórica de las distintas culturas que se sucedieron en lo que hoy es Egipto. En 10.500 A. de C. ninguna de ellas pudo haber realizado una obra de tal magnitud ya que ni poseían la tecnología necesaria ni las estructuras sociales o económicas para ello. Ni siquiera podemos decir que en esa fecha estuvieran en un estadio cultural Neolítico.

¿No es posible que una civilización desconocida fabricase en aquella época estos edificios siendo las restantes pirámides egipcias una copia de aquéllas? Aparte de que eso parece el guión de la película norteamericana Stargate, tampoco es creíble. Si ése fuera el caso, ¿cómo se explica que las primeras pirámides egipcias como la de Djoser en Saqqara no se parezca en nada a las de Giza? Conocemos bastante bien la evolución de la tipología de una pirámide desde las mastabas, a las mastabas superpuestas, pirámides escalonadas y pirámides perfectas (y con algunos errores iniciales como es el caso de la llamada Pirámide Torcida. En realidad, se trata de la Pirámide de Snofru en Dashur). Si se hubiera tratado de copiar un modelo existente esa evolución carece de sentido.

¿Y la posibilidad de que todas las pirámides hubieran sido creadas por esa misteriosa civilización? Tampoco es creíble, primero porque se nos volvería a plantear el problema de que si esa civilización orientaba astronómicamente esos edificios, ¿a dónde señalan las demás pirámides? Por otra parte, la realización de ese ingente trabajo de arquitectura e ingeniería no se puede hacer en un breve espacio de tiempo y la superficie geográfica en la que aparecen es bastante extensa. Sería milagroso que una civilización permaneciera durante largo tiempo en una zona geográfica amplia sin dejar ninguna huella física de su paso (salvo las pirámides, claro).

P.- Me relaciona usted la Europa del siglo XII con el Egipto del siglo XXV a.C...
R.- Sí. Ha habido una transmisión fragmentaria de ciertos conocimientos procedentes de una antigüedad muy, muy remota. ¡Una antigüedad de fabulosos astrónomos!

Sexto error./ La humanidad comienza a preocuparse por la observación astronómica cuando tienen la necesidad de establecer calendarios por motivos agrícolas. Antes de ello, no hay la menor prueba de un conocimiento astronómico que en ningún caso podemos calificar de fabuloso. No debemos de interpretar esto como un insulto hacia nuestros antepasados. Bastante hicieron con los pobres elementos de qué disponían, la observación a simple vista y una matemática incipiente.

P.- ¿A qué antigüedad remota se refiere?
R.- La llamo la edad de oro, y la remonto a unos 10.500 años antes de Cristo.

Séptimo error./ En 10.500 A. de C. comenzaba a producirse (en algunas zonas) una lenta evolución de paso de una economía cazadora y recolectora a una economía de producción agrícola y/o ganadera. Aunque es una innovación trascendental para la historia de la humanidad, calificarla como Edad de Oro se me antoja una exageración absoluta.

P.- ¡Qué barbaridad! Por entonces apenas dejábamos de ser cazadores-recolectores...
R.- Pues hay cosas que no encajan. Fíjese en la tribu africana de los dogon: desde siempre adoran la estrella Sirio, y siempre dijeron que era triple. Pues bien: los astrónomos descubren que es una estrella triple... ¡en 1995!

Octavo error./ Recientes investigaciones etnológicas sobre la mitología de los Dogon han mostrado que ellos no tienen tales supuestos conocimientos astronómicos. ¿Por qué se produce entonces la afirmación contraria? Todo parte de un error por parte de su primer investigador, el antropólogo francés Marcel Griaule cuyo entusiasmo acabó contagiando a sus informantes nativos que reaccionaron contándole todo lo que él quería escuchar. Entre unos y otro acabaron inventándose una mitología mucho más compleja que la que realmente existía. Por cierto, como muestra de los "grandiosos" conocimientos astronómicos reales de los Dogon, éstos consideran que el Sol es una vasija cocida y aún caliente mientras que la Luna está a medio enfriar. También creen que el Sol gira alrededor de la Tierra. [7]

P.- Alguna explicación habrá...
R.- Lo considero un residuo, un indicio -como hay muchos otros-, de esa remota edad de oro de elevadísimos conocimientos.

Noveno error./ En este caso no hay más hecho que el error de Griaule. Sacar de esto otra lección que no sea la de que los antropólogos deben tener cuidado con no poner en boca de sus informantes sus propios conocimientos, es claramente abusivo.

P.- Buf... Necesito más indicios.
R.- Las pirámides reproducen Orión en el suelo, como le digo, pero las tres estrellas de Orión no están hoy en la vertical de las tres pirámides. ¿En qué momento del pasado estuvieron en esa vertical? ¡En el 10.500 a.C.!

Décimo error./ ¿Por qué supone que las Pirámides de Giza se construyeron en la vertical de Orión? ¿En qué se basa para efectuar esa afirmación? En un razonamiento circular. Las Pirámides demuestran que existió una gran civilización en el 10.500 A. de C. porque están orientadas arqueoastronómicamente con las estrellas de Orión en ese periodo y la prueba de que estaban orientadas con Orión es precisamente que hace 10.500 años sólo podían señalar al Cinturón para ocupar esa posición.

P.- Curioso, pero las pirámides fueron construidas mucho después, hacia el 2.500 a.C...
R.- Sí: ¡con ellas, pues, los egipcios quisieron marcar aquel pasado glorioso, al que ciertos jeroglíficos denominan tiempo primero!

¿En qué quedamos? ¿Las Pirámides fueron construidas en el 2.500 A. de C. o en el 10.500 A. de C.? Después de haber estado insistiendo en la segunda fecha, ahora le dice a su entrevistador que sí que fueron construidas en la primera y que con ello quisieron rememorar aquel período. Un poco de claridad, por favor.

P.- Ya. ¿Y qué pasó en ese tiempo remoto?
R.- Hubo una supercivilización: seres muy avanzados en saberes astronómicos y de otros tipos. Más tarde, los egipcios los considerarían dioses. ¡Y no sólo los egipcios!

Undécimo error./ La tal supercivilización no existe más que en la mente del Sr. Sierra. En caso contrario debiera haber quedado algún vestigio material de ella. Si como acaba de afirmar las Pirámides se construyeron en realidad en 2.500 A. de C. ¿qué pruebas tiene de tan extraordinaria teoría? Después veremos que las citadas a continuación son tan erróneas como las precedentes.

P.- ¿Quiénes más?
R.- Las culturas amerindias, que tanto en común tienen con Egipto: momificaban, practicaban trepanaciones, tenían el mismo tipo de embarcaciones, adoraban al sol, construían pirámides... Y en ambos lados usaban similar técnica constructiva, hoy perdida...

Duodécimo error./ Por de pronto hablar de culturas amerindias es tan poco preciso que no sabemos si se refiere a la cultura de los olmecas, los mochiques o los araucanos. Una vez dicho esto, las similitudes entre las civilizaciones egipcia y la maya, (por citar una, pero obtendríamos los mismos resultados si pusiéramos la comparación de los aztecas o los incas), son mucho menores que sus diferencias. Ambas construían pirámides... completamente diferentes en cuanto a forma y utilidad. Las pirámides escalonadas mayas presentan un templo en su cima y se construyen en las ciudades al contrario que las egipcias. También en las pirámides mayas aparece una gran escalera adosada en el exterior que no está presente en las egipcias. Otras diferencias que podemos señalar son arquitectónicas (uso de la falsa bóveda), lenguaje (más allá de la coincidencia en el uso de los jeroglíficos la lengua maya y egipcia no se parecen en nada), calendario (se señala a menudo que tanto los mayas como los egipcios empleaban un calendario de 365 días, pero el maya se divide en 18 meses de 20 días con un añadido de 5 mientras que el egipcio se divide en 12 meses de 30 días más un añadido de 5), metalurgia (sólo en fecha muy tardía los mayas conocen útiles de cobre que al parecer eran objetos importados)... pero por encima de todas estas diferencias, la cronología no coincide como para pensar que una cultura pudiera ser deudora de la otra. El periodo protoclásico maya se inicia en 300 A. de C. Incluso aunque aceptásemos las fechas del llamado periodo Formativo (que en el área de la actual Belice puede remontarse a 1.300 A. de C.) como parte de esta la civilización, nos encontraríamos que en esas fechas no existen pirámides, calendarios, escritura jeroglífica... es decir, que si buscamos fechas más próximas a las del Antiguo Egipto las diferencias son abismales y si buscamos parecidos tecnológicos entonces son las fechas las que presentan diferencias insalvables. Todo esto niega una supuesta conexión entre ambas culturas que surgen y se desarrollan de manera completamente autónoma.

P.- ¿A qué técnica se refiere?
R.- A la de ablandar la piedra. Así podían moldearla antes de solidificarse de nuevo.

Decimotercer error./ Por supuesto que, como veremos más adelante, no existe la menor prueba de que los egipcios ni ninguna civilización americana conocieran tales procedimientos que, posiblemente, sean imposibles de lograr.

P.- Perdón, ¿cómo dice?
R.- Hay un pájaro andino, el lit lik, que orada nidos en la roca valiéndose de ciertas hierbas en el pico. Y los incas hablan del ayaconchi, un jugo hecho con plantas que servía para licuar o ablandar la piedra.

El problema no consiste en disolver la piedra (por cierto ¿qué tipo de piedra? ¿Hay que recordar que las composiciones mineralógicas y químicas de lo que llamamos piedras son completamente distintas?) sino en volverlas a solidificar sin que se produzcan cambios en su estructura.

P.- ¿Y convertirla en una suerte de hormigón?
R.- Sí. Eso permitiría esos muros ciclópeos (¡con bloques pétreos de hasta 1.200 toneladas!) que vemos perfectamente ensamblados sin argamasa, como en puzzle. ¡Y son muros idénticos en Cuzco y en Egipto!

Decimocuarto error./ ¿Dónde se encuentran esos muros en Egipto que emplean piedras de 1.200 toneladas? Por otra parte, aunque en Cuzco y más concretamente en la fortaleza de Sacsahuamán hay varios megalitos, los bloques más grandes empleados en una construcción arquitectónica son los denominados Trilithon en Baalbek (Líbano), el mayor de los cuales con unas dimensiones aproximadas de 20 x 4 x 3,5 metros tiene un peso estimado de menos de 800 toneladas. Para los mayores megalitos de Cuzco se habla de un peso en torno a las 200 toneladas.

Vamos a hablar un poco más de este tema de la "piedra ablandada". Vamos a suponer que por un procedimiento que se escapa a nuestra comprensión los incas fueran capaces de disolver y posteriormente recomponer algún tipo de piedra. ¿Explica esto los megalitos de Sacsahuamán? Pues no. Pensemos por un momento en que disponemos de tal tecnología y tenemos que construir una muralla. ¿Qué haríamos? Pues o construir una muralla de una sola pieza o emplear moldes de manera que pudiéramos obtener bloques regulares que facilitaran la edificación. Sacsahuamán no presenta ninguna de ambas características. Hay piedras que se han desprendido de su sitio lo que demuestra que no se trata de una construcción de una sola pieza y los bloques son completamente irregulares. Concedamos que los incas tenían un grado de masoquismo que les hacía buscar el camino más difícil para realizar una obra. Aún entonces, ¿qué soluciona esta teoría de las piedras disueltas? ¿Haría más sencilla la edificación? Hay dos posibilidades, o bien las piedras se moldeaban en otro lado y posteriormente se conducían hasta la fortaleza o bien se moldeaban in situ. En el primer caso el problema es el mismo. La piedra, obtenida de la cantera o disuelta y vuelta a solidificar pesa lo mismo (y sino fuera éste el caso sería muy fácil de demostrar que eso no es piedra natural. Bastaría con comprobar su densidad). La cuestión del transporte y la colocación seguiría siendo la misma. La segunda opción tampoco soluciona nada. Supongamos que se lleva la piedra disuelta "a cubos" hasta el lugar que va a ocupar. Entonces deberíamos introducirla en una especie de molde para su solidificación. Colocamos la primera hilada y la piedra vuelve a su estado natural. ¿Qué hacemos entonces con el depósito? Si lo dejamos en su sitio, los restos serían visibles. Si los retiramos ¿cómo lo hacemos? ¿levantamos el bloque, lo desmoldamos y volvemos a colocar la piedra? Nuevamente se nos presentaría el problema de que tenemos que mover una pieza de x toneladas a la que tendríamos que añadir el peso del recipiente. ¿Rompemos el molde para eliminar los restos? ¿Y la parte inferior que quedaría atrapada por el peso de la piedra cómo la sacamos? Por otra parte ¿dónde están los restos de esos moldes? ¿De qué estaban hechos para soportar la presión de su contenido?

Queda el problema de si es técnicamente posible el traslado de piedras de ese peso. Los Trilithon de Baalbek demuestran que sí. ¿No pueden tratarse también ellos de "piedras solidificadas"? Pues no, porque en la cantera de Baalbek se conserva un bloque tallado aún mayor que ellos. Se le conoce como Hajar el Gouble y se le calcula un peso superior a las 1.000 toneladas.

P.- ¿Los egipcios también deshacían piedra?
R.- Lo explica una estela en la isla Sehel: el arquitecto Imhotep fue adiestrado en la técnica de ablandar piedra por el dios Khnum.

Decimoquinto error./ La llamada Estela del Hambre en Sehel (que por cierto es de la época de Ptolomeo V que reinó desde el 204 al 180 A. de C. es decir ¡más de 2.400 años posterior a Imhotep!) no dice tal cosa. La traducción que Davidovits presenta como prueba a su teoría no es aceptada por ningún egiptólogo. Aún en el caso de que Davidovits estuviera en lo cierto, hay que tener en cuenta que la figura de Imhotep fue divinizada durante el Imperio Nuevo. Bajo los Ptolomeos se le identificó con Asklepios y con Imouthes y se le atribuyó toda clase de prodigios. Nada de esto demuestra que esas afirmaciones correspondieran a hechos reales.

P.- ¿Usted cree algo así?
R.- El químico francés Joseph Davidovits ha hallado tejidos, uñas y pelos ¡dentro! de un bloque de piedra de la Gran Pirámide.

Por una vez el error no es del Sr. Sierra sino del Sr. Davidovits. En efecto, este autor afirmó haber encontrado restos orgánicos como uñas y pelos dentro de uno de los bloques de caliza que forman la Pirámide de Khufú así como alteraciones estructurales y químicas que demostrarían que el bloque no era en realidad de caliza natural. Por desgracia (para su teoría), nadie ha conseguido reproducir los resultados de sus análisis. Tanto Tite [8] como Harrell y Penrod [9] no encontraron otra cosa que caliza cuya composición y estructura es exactamente igual a la de la piedra procedente de la cantera de Giza. Algo que no resulta sorprendente si pensamos que en dicha explotación se han encontrado bloques rotos durante la extracción o el traslado con señales de herramientas en ellos. Otro tanto puede decirse de los bloques de granito de Assuán que forman la Cámara Real. En varios de ellos se observan aún las marcas dejadas por útiles como mazas de diorita que coinciden con los restos de dichas herramientas encontrados in situ.

Por otra parte, en alguno de los bloques de las pirámides son visibles fósiles. ¿Cómo es posible esto si se aceptara la teoría del Sr. Davidovits? No estará de más recordar que pese a los grandes conocimientos químicos de éste y a la avanzada tecnología que emplea, el Sr. Davidovits no ha conseguido nunca reproducir el proceso que supuestamente conocían los egipcios.

P.- ¿Piedra... artificial, insinúa?
R.- Eso explicaría lo que parece imposible: ¿cómo en sólo cien años se movió en Egipto más piedra que en los 1.500 años siguientes?

Decimosexto error./ No es imposible. El egiptólogo Mark Lehner realizó una demostración pública de cómo un pequeño grupo de hombres con la tecnología que sabemos conocían los egipcios podían cortar, mover y colocar bloques de caliza exactamente iguales a los de las Pirámides sin mayores problemas. Si nadie construye hoy en día una Pirámide como la de Khufu es sencillamente por una cuestión económica (el precio de los jornales sería exorbitante). Problema que no tuvieron Khufu, Khafre y Menkaure (entre otros faraones) porque los trabajadores eran voluntarios. Posiblemente ellos considerarían como un honor el trabajar para el Horus. Olvidémonos de las leyendas que reflejó Herodoto y centrémonos en los datos obtenidos de la Villa y la Necrópolis de los trabajadores de las Pirámides recientemente excavadas por Lehner y Hawass. Eran gente del pueblo, no esclavos, organizados en cuadrillas con nombres como “Los compañeros de Khufu”, que trabajaban con la tecnología que ya sabíamos que tenían y que, a veces, sufrían accidentes mortales (alguno de los esqueletos de la Necrópolis presentan heridas que se interpretan como resultado de ellos). Nada que podamos calificar de misterioso. Ni máquinas extraordinarias ni tecnologías sorprendentes.

Por si queda alguna duda, podemos observar en la tumba de Djehutihotip la célebre representación del traslado de una escultura colosal. Grupos de obreros agrupados en cuadrillas tiran de sogas que parten de la estatua asentada en una especie de trineo mientras otro hombre va vertiendo algo delante suyo. ¿Se trataría de aceite o limo para facilitar el deslizamiento del trineo? Tal vez.

P.- ¿Sería una técnica que se extravió, pues?
R.- Sí. Como tantas otras: se conservan vasijas que dan electricidad de 1,5 voltios. Y relieves egipcios que representan bombillas...

Decimoséptimo error./ Aparte de que las pilas eléctricas no tienen nada que ver con las Pirámides porque corresponden a la cultura parta y su cronología es del S I A. de C. lo de las bombillas egipcias es una pésima interpretación de los relieves existentes en el Templo de Harsumtus en Dendera. Basta con leer las inscripciones jeroglíficas que acompañan al dibujo para saber que la presunta bombilla es en realidad el Ba Viviente del dios Harsumtus representado como serpiente elevándose desde un loto.

Sobre las baterías partas, la corriente que suministrarían (si es que realmente son pilas eléctricas y no objetos de culto) es demasiado débil como para suponer un uso tecnológico avanzado. Los experimentos realizados con reproducciones de estos objetos y empleando los electrolitos que estaban al alcance de los partos, dan valores de entre 0,5 y 1 voltio.

P.- A ver, ¿queda hoy en el planeta algún vestigio coetáneo de aquella edad de oro?
R.- Es posible que en Tiahuanaco (Bolivia): según algunos arqueólogos, hay allí pilares de casi 10.000 años... que marcan posiciones celestes de 10.500 años a.C.

Decimoctavo error./ Las fechas de datación por C-14 para Tiwanako o Tiahuanaco no se aproximan ni de lejos a esa antigüedad.

P.- Yo insisto: la arqueología académica no reconoce civilizaciones en esa época.
R.- Lo sé, pero algún arqueólogo ya data hoy el cuerpo de la esfinge de Giza por esas fechas: está erosionada por lluvia ¡y la última época pluvial en Egipto fue en el 7.000 a.C.!

Decimonoveno error./ Aparte de que el que propone tal teoría es Robert Schoch que es geólogo (y aunque es posible que algún arqueólogo se haya hecho eco de ella, desconozco tal extremo) la erosión del cuerpo de la esfinge no se debe a la lluvia sino a las partículas silíceas arrastradas por el viento como demostraron los también geólogos Aigner y Gauri. Aunque Schoch tuviera razón y existiera erosión pluvial ¿de verdad sostiene que en Egipto hace 7000 años que no llueve? Cualquier egipcio actual puede dar fe de lo contrario. Si eso es ahora, ¿por qué supone que la lluvia no fue más abundante que en la actualidad hace, pongamos por caso, 2.800 años? La afirmación de Schoch de que la erosión de la Esfinge solo pudo ser causada a lo largo de este periodo de tiempo tan prolongado es claramente errónea. Entre otras cosas hay que considerar que antes de la reciente restauración podía observarse una rápida degradación de la piedra que ocasionó accidentes como el desprendimiento de un fragmento de tres toneladas en 1.988. La razón de ello no tuvo nada que ver con la lluvia y sí con la baja calidad de la caliza en que se talló el cuerpo de la Esfinge.

P.- No me rindo: quiero otro indicio más.
R.- El mapa del almirante Piri Reis: es de 1503, pero dibuja el perfil costero de la Antártida, ¡que no fue descubierta hasta 1818!

Vigésimo error./ Como aclaración previa, el primer mapa del almirante Piri o de Piri Reis (Re´es significa almirante, así que lo del almirante Piri Reis es una redundancia) está datado (por una inscripción en el mismo) en el mes de muharrem del año 919 lo que traducido a nuestro calendario significa que se terminó entre el 9 de marzo y el 7 de abril de 1.513 que no de 1.503; pero visto lo visto diez años no suponen mucho. Lo que sí es bastante más grave es la afirmación sobre la Antártida. Basta observar el mapa original para comprobar que lo que supuestamente es la Antártida está unida a la costa americana justo debajo de la desembocadura del Río de la Plata. ¿Es ese el caso real? Evidentemente, no. ¿Por qué entonces aparece esa masa terrestre proyectándose hacia el Este? Supongamos por un momento que dibujamos la línea de costa americana y supuestamente antártica como una recta, es decir, lo que en el mapa de Piri Reis aparece hacia el Este lo continuamos hacia el Sur. ¿Qué observaremos? Que la línea dibujada se corresponde bastante fielmente a la costa sudamericana hasta el Estrecho de Magallanes. ¿Por qué el error de suponer que la costa americana al Sur del Río de la Plata cambiaba de dirección para dirigirse al Este? Porque el mapa del almirante Piri, aunque es una obra cartográfica magnífica (y lo que digamos a continuación no debe entenderse como una merma de su gran valor), es una refundición de mapas antiguos y contemporáneos. En varios de los mapas europeos de esta misma época apreciamos la existencia de un continente al Este de América. ¿Por qué? Por la influencia de la obra “Geografía” de Ptolomeo en la que se suponía que debía existir un gran continente oriental que equilibrara en cierta forma la masa formada por África, Asia y Europa. No es el único caso en el que el Piri Reis aceptó como buenos los errores cartográficos ajenos. Por ejemplo la isla de la Hispaniola no tiene ningún parecido con la real pero sí con las representaciones de comienzos del S XVI en las que se asumía la identificación entre La Hispaniola y Cipango y se la representaba según la descripción de Marco Polo, rectangular y con una orientación Norte-Sur. Otro error semejante es el de representar Cuba como parte del continente americano y no como una isla según la impresión que tuvo de ella Cristóbal Colón. También la proporción con la que se representa América es mayor que la empleada para la Península Ibérica.
Tanto si se acepta la explicación del error como si no, el mapa de Piri Reis tiene una serie de anotaciones que aportan datos complementarios a las tierras dibujadas. Están escritas en turco y han sido traducidas al inglés por el Dr. Afet Inán [10]. A lo que supuestamente es la Antártida le corresponden las inscripciones VII, VIII, y IX (según la numeración dada por el antedicho autor). Las transcribimos literalmente para que podemos ver que su descripción no corresponde con la Antártida.

VII. It is related by the Portuguese infidel that in this spot night and day are at their shortest of two hours, at their longest of twenty two hours. But the day is very warm and in the night there is much dew.
VIII. On the way to the vilayet of Hind a Portuguese ship encountered a contrary wind [blowing] from the shore. The wind from the shore . . . [illegible] it [the ship]. After being driven by a storm in a southern direction they saw a shore opposite them they advanced towards it [illegible]. They saw that these places are good anchorages. They threw anchor and went to the shore
in boats. They saw people walking, all of them naked. But they shot arrows, their tips made of fishbone. They stayed there eight days. They traded with these people by signs. That barge saw these lands and wrote about them which. . . . The said barge without going to Hind, returned to Portugal, where, upon arrival it gave information. . . . They described these shores in detail. . . . hey have discovered them.
IX. And in this country it seems that there are white-haired monsters in this shape, and also six-horned oxen. The Portuguese infidels have written it in their maps. . . . . This country is a waste. Everything is in ruin and it is said that large snakes are found here. For this reason the Portuguese infidels did not land on these shores and these are also said to be very hot.

Como vemos, quedan un par de cosas muy claras. La fuente para esa parte del mapa es un navegante portugués conducido a ella por una tempestad y la descripción (teñida de exageración como los bueyes de seis cuernos) no corresponde a la Antártida.

P.- Curioso, sí... Quizá algún aventurero...
R.- Con un detalle: ahí vemos, exacto, el perfil terrestre de la península de la Reina Maud, que está bajo una capa de hielo de un kilómetro de grosor desde... ¡6.000 años a.C.!

Vigesimoprimer error./ Por de pronto la Antártida está completamente cubierta de hielo desde hace unos 14 millones de años, así que mal podría nadie dibujar la costa libre de él en el 6.000 A. de C. Por si fuera poco, los datos para esa afirmación se basan en la comparación con los resultados obtenidos por la expedición internacional (participaron Suecia, Noruega y el Reino Unido) en 1.949. Sin embargo, el perfil costero, si la Antártida estuviera libre de hielo como afirma el Sr. Sierra, sería completamente diferente porque, por de pronto, el nivel del mar subiría modificándolo.

P.- No.
R.- Sí. ¡Alguien cartografió la Antártida hace más de 8.000 años! Copias de ese mapa perduraron hasta llegar a Alejandría, de las que copió Piri Reis. Y todo mapa tiene un centro de proyección: ¿sabe dónde está en éste?

Vigesimosegundo error./ Tiene razón el periodista, "No" ¿De dónde surge esta historia de Alejandría? Pues de una lectura absolutamente parcial de una de las notas incluidas en el mapa, concretamente de la número VI según el Dr. Inán. La reproducimos a continuación íntegramente:

VI. This section shows in what way this map was drawn. In this century there is no map like this map in anyone's possession. The-hand of this poor man has drawn it and now it is constructed. From about twenty charts and Mappae Mundi-these are charts drawn in the days of Alexander, Lord of the Two Horns, which show the inhabited quarter of the world; the Arabs name
these charts Jaferiye-from eight Jaferiyes of that kind and one Arabic map of Hind, and from the maps just drawn by four Portuguese which show the countries of Hind, Sind and China geometrically drawn, and also from a map drawn by Colombo in the western region I have extracted it. By reducing all these maps to one scale this final form was arrived at. So that the present map is as correct and reliable for the Seven Seas as the map of these our countries is considered correct and reliable by seamen.

Como vemos, los mapas antiguos que dice utilizar van acompañados de cartografía contemporánea portuguesa (recuérdese que la supuesta Antártida está expresamente tomada de una fuente lusa) e incluso de un mapa de Cristóbal Colón o Colombo. ¿A qué mapas antiguos se refiere? Posiblemente las Jaferiyes que menciona sean una versión ilustrada de la "Geografía" de Ptolomeo, quizás la publicada en Cracovia por Johannes de Stobnicza en 1.512 cuyos mapas de Sudamérica presenta numerosas similitudes con el que nos ocupa. Es posible que el nombre de Ptolomeo le moviera a confusión y de ahí la referencia a Alejandro Magno. Que los Mappae Mundi que usó el almirante Piri no eran griegos (pese a su afirmación) la tenemos en la nota número XIV:

XIV. It is said that in ancient times a priest by the name of Sanvolrandan (Santo Brandan) traveled on the Seven Seas, so they say. The above-mentioned landed on this fish. They thought it dry land and lit a fire upon this fish, when the fish's back began to burn it plunged into the sea, they reembarked in their boats and fled to the ship. This event is not mentioned by the Portuguese infidels. It is taken from the ancient Mappae Mundi.

La referencia a la isla mítica de Samborondón o San Brandan hace que no podamos datar ese Mappae Mundi con anterioridad a la Edad Media que es cuando aparece esta leyenda.

P.- Sorpréndame.
R.- Justo sobre las pirámides de Giza.

Vigésimotercer error./ Por de pronto es extraordinariamente difícil conocer el punto de proyección de un fragmento de mapa (es posible que tuviera unas dimensiones originales de 140 x 165 centímetros de los que sólo se conservan unos 90 x 65 centímetros) máxime cuando el supuesto punto de proyección está en la parte perdida. Las distintas proporciones empleadas al ser este mapa una recopilación de otros ya existentes, hace de esta afirmación algo imposible de sostener, especialmente cuando la persona que la realizó es el Sr. Hapgood conocido por sus afirmaciones de que esta carta contiene cuadrículas con un perfecto conocimiento de la latitud y la longitud, algo que resultaba imposible en los tiempos del almirante turco. En realidad, lo que figura en el mapa de Piri Reis son líneas de rumbo que aparecen en múltiples planos de la época y que no tienen ninguna relación con la latitud y la longitud. Aunque no fuera así, estarían completamente equivocadas, pero el Sr. Hapgood lo soluciona atribuyendo esos errores a distintos copistas y sosteniendo que los Mappae Mundi antiguos esos sí que tenían unas cuadrículas perfectas. Por si fuera poco, en su determinación del punto de proyección, el Sr. Hapgood comete errores tan garrafales como confundir La Hispaniola con Cuba, lo que es suficiente para negar todas las conclusiones posteriores.

Para más información:
Referencias Bibliográficas:

[1] Renfrew, C.: El alba de la civilización. La revolución del radiocarbono y la Europa prehistórica. Madrid, 1.986.
[2] Charpentier, L.: El enigma de la catedral de Chartres. Barcelona, 1.970.
[3] Pijoán, J.: Arte Gótico de la Europa Occidental. Madrid, 1.993.
[4] Ramírez, J. A.: La iglesia cristiana imita un prototipo: el Templo de Salomón como edificio de planta central (algunos ejemplos medievales), en Edificios y sueños (Ensayos sobre Arquitectura y Utopía), Málaga, 1.983.
[5] La Biblia cultural. Madrid, 1.998.
[6] Neveux, M.: Le mythe du nombre d´or. La Recherche, nº 278, 1.995.
[7] Arrieta, J.: Dogon, un misterio inexistente. El Escéptico nº 8, 2.000
[8] Peterson, I.: Ancient Technology. Pouring a pyramid. Science News, 1.984.
[9] Harrell, J. A. and Penrod, B.E.: The Great Pyramid debate. Evidence from the lauer sample. Journal of Geological Education, vol. 41, 1.993.
[10] Inán, A.: The oldest map of America. Ankara, 1.954.

 
   

 
© 2002 - ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico