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ENTREVISTA A FRANÇOIS JACOB: "NADIE SABE QUÉ ES LA VIDA"
Víctor M. Amela
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La Vanguardia
Biólogo molecular, premio Nóbel de Medicina 1965
Tengo 80 años. Nací en Nancy (Francia), en una familia judía, y vivo en París. Soy profesor de Biología del Instituto Pasteur. Estoy casado con Lise y tenemos cuatro hijos. Luché contra los nazis en África y desembarqué en Normandía. Soy más bien de izquierdas. De niño iba a la sinagoga, hasta que un día decidí que Dios no existía
Pregunta- Qué es la vida?
Respuesta- Nadie lo sabe.
Pregunta- ¿Y cómo empezó, tampoco?
Respuesta- Fue por azar, seguramente. La biología excluye la existencia de una conciencia universal que incida sobre la vida.
Pregunta- Algún biólogo habrá que sí lo crea...
Respuesta- Alguno. Pocos.
Pregunta- ¿Qué es Dios, para usted?
Respuesta- Una creación de los hombres para intentar paliar su infelicidad.
Pregunta- ¿Desde cuándo lo sabe?
Respuesta- De niño yo iba a la sinagoga con mi padre. Un día, mientras miraba a un pariente que oraba con gran afectación, explotó en mi mente la pregunta: ¿Y si Dios no existe? Y la misma pregunta traía la respuesta.
Pregunta- ¿Es su recuerdo infantil más marcado?
Respuesta- Hay uno que aún hoy me encoge el corazón: un día, en el jardín de casa, maté un mirlo con una escopeta de aire comprimido. Al verlo muerto, sentí que había atentado contra el orden general del mundo.
Pregunta- Pues eso es, para muchos, lo que hoy está haciendo la ciencia.
Respuesta- La ciencia es conocimiento. Nada hay que temer del conocimiento. Otra cosa son las aplicaciones de ese conocimiento...
Pregunta- Ahí está el miedo.
Respuesta- Decía Rabelais: "Ciencia sin conciencia es ruina del alma", y tenía razón. Cuando se pasó de la edad de piedra a la edad de hierro, el hombre fabricó cuchillos: pudo pelar una manzana, pero también clavarlo en la espalda de su mejor amigo.
Pregunta- ¿Qué hacer?
Respuesta- Discernir qué aplicaciones de la ciencia son buenas para todos.
Pregunta- ¿La ciencia ha usurpado el papel de Dios?
Respuesta- En 1960, el Vaticano organizó un congreso con los mejores biólogos. Al acabar, uno de ellos preguntó a un cardenal que por qué lo habían hecho. "Porque el Papa había oído que estaban ustedes a punto de crear vida en el laboratorio, y estaba muy inquieto. Después de oírles, está del todo tranquilo."
Pregunta- Quizá hoy no estaría tan tranquilo...
Respuesta- Un poco menos. Pero fabricar vida... No.
Pregunta- ¿Y volvernos inmortales?
Respuesta- Ciencia ficción, por ahora. En el año 2253 quizá se consiga algo...
Pregunta- ¿Qué me dice de la clonación?
Respuesta- Que servirá para cultivar células, tejidos de órganos con fines terapéuticos, pero no para la reproducción humana.
Pregunta- Usted ha escudriñado la genética de las bacterias. ¿Conclusión?
Respuesta- Que las formas de vida evolucionan con mecanismos de "bricolaje" casero.
Pregunta- ¿" Bricolaje"?
Respuesta- Sí: en una especie nueva hay genes que estaban ya en otra anterior, aunque ordenados de otra forma. Es como esa chica que coge la cortina de la abuela y se hace una falda. Así es la evolución de las especies.
Pregunta- ¿Cómo se metió usted en estas investigaciones biológicas?
Respuesta- Es una larga historia.
Pregunta- Le escucho.
Respuesta- Yo estudiaba para cirujano cuando los alemanes tomaron París, en 1940. Tenía 20 años y me enrolé con los aliados. Iba en el mismo barco que el general De Gaulle.
Pregunta- ¿Adónde fue a parar?
Respuesta- Primero a Inglaterra, luego al norte de África. Allí pasé cuatro años. Ejercía de médico militar. Recuerdo estar vomitando y operando en el barco hacia Normandía.
Pregunta- ¿Desembarcó usted en Normandía?
Respuesta- Sí. Todos teníamos conciencia de hacer historia, de ser parte de ella. En el desembarco en Normandía, una granada me hirió en el codo y en el muslo. Aún hoy me molesta la herida del brazo.
Pregunta- ¡Sería usted un héroe tras la victoria!
Respuesta- Un héroe en el hospital durante meses. Vi que los mismos que nos aclamaban en el 44 tras la victoria eran los acomodaticios que en el 40 nos veían como unos exaltados. Y seguían viéndome como un ingenuo, creo.
Pregunta- ¿No le tentó entonces el comunismo?
Respuesta- Me tentó el PCE, pero en una reunión no me gustó su fanatismo: ¡aquello era como convertirse al cristianismo o al islam! Y no.
Pregunta- ¿Cómo encauzó luego su vida?
Respuesta- Estaba muy solo. Mis amigos habían muerto... Un día vino un compañero de batallas y me dijo que quería un hijo, que se lo hiciera yo a su mujer, que él no podía.
Pregunta- ¿Lo hizo?
Respuesta- Cené con ellos. La chica era preciosa. ¡Ojalá la hubiera conocido en otra situación! Pero no lo hice, claro. Sí deseé entonces tener yo mi propia familia, y me casé con Lise.
Pregunta- ¿Y cómo arrancó su carrera de biólogo?
Respuesta-¡Mis heridas me impedían ya ser cirujano! Trabajé en mil cosas y colaboré en la fabricación de un antibiótico en un laboratorio. Un día, harto, decidí que yo quería investigar y me presenté en el Instituto Pasteur. Fui tan pesado que me aceptaron. Yo no me hubiera aceptado. ¡Tenía ya 30 años!
Pregunta- ¿Por qué le interesó la genética?
Respuesta- Porque los comunistas decían que la genética era burguesa, y en la URSS depuraban a los genetistas. Investigar en genética era luchar contra la barbarie y el fanatismo.
Pregunta- ¿Y qué hizo?
Respuesta- Me di cinco años para demostrarme que podía hacer algo. Si no, renunciaría. Con Lwoff y Monod, describimos mecanismos genéticos de regulación de la síntesis de proteínas en células bacterianas. Y llegó el Nobel.
Pregunta- ¿Usted sabría decirme qué pasó en los primates para acceder a la conciencia?
Respuesta- Si lo supiera... Muchas mutaciones.
Pregunta- ¿Y qué es la conciencia?
Respuesta- Una organización muy particular de la materia, una organización distinta de la de la vida. Nadie sabrá explicárselo, tampoco.
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