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EL CONSUMO DE MIEL AYUDA A LA PROTECCIÓN DE LOS DIENTES
Agencias
URL: http://www.el-mundo.es/

Este alimento contiene una enzima que impide el crecimiento de las bacterias

La miel que en las colmenas se produce desde hace 150 millones de años contiene una enzima que impide el crecimiento de las bacterias, como las que dañan los dientes y las encías, según un investigador de Nueva Zelanda.

El estudio de Peter Molan, profesor de Bioquímica de la Universidad Waikato, en Nueva Zelanda, se debatirá la semana próxima en la conferencia anual en Chicago de la Asociación Estadounidense de Investigación Dental.

Entre los odontólogos prevalece la idea de que los azúcares que contiene la miel contribuyen a la formación de placas bacterianas y, con ellas, a las caries.
«La miel contiene una enzima que produce peróxido de hidrógeno (conocido vulgarmente como agua oxigenada) y que es el ingrediente principal de la actividad antimicrobiana de la miel», según Molan.
«Hay muchos tipos diferentes de miel y la potencia antimicrobiana entre ellos varía hasta en un centenar de veces».

La miel la producen numerosas variedades de abejas y avispas como alimento para las larvas y otros miembros de la colmena durante los meses de invierno.

Las abejas vuelan unos 88.500 kilómetros a lo largo de su vida y visitan más de dos millones de flores para recolectar el néctar y el polen suficiente para la producción de medio kilogramo de miel.
Los componentes principales de la melaza ambarina son fructosa, glucosa y agua, junto con otros azúcares, enzimas, minerales, vitaminas y aminoácidos.

Reducción de las bacterias

«La investigación ha demostrado que la miel no solo detiene el crecimiento de las bacterias de la placa dental, sino que reduce la cantidad de ácido producido lo cual impide que las bacterias hagan dextrano», explicó Molan.

El dextrano es un polisacárido que la bacteria produce para adherirse a la superficie de los dientes donde se acumula como una placa que ataca el esmalte dental.

Esto, a su vez, puede llevar a la destrucción y eventual pérdida del diente, o a la llamada enfermedad periodontal en la cual el tejido que rodea al diente se deteriora tanto que el diente se afloja y cae.

Es muy difícil mantener libre de bacterias la parte de cada diente y muela que está más próxima al hueco en la encía, y allí se acumulan como una placa que se endurece adhiriéndose al diente.
La placa ensancha el orificio de la encía y allí se acumula más placa bacteriana que ataca entonces los ligamentos que sostienen al diente en su lugar. Si no se trata, la enfermedad avanza hacia el resto de la encía y el alveolo en el hueso de la mandíbula.

Tipos de miel

Molan sostiene que su investigación ha identificado algunos tipos de miel que tienen un alto potencial antimicrobiano y que pueden usarse para el tratamiento de la enfermedad periodontal.
«La investigación clínica muestra que los tipos de miel seleccionados limpian rápidamente de bacterias las heridas infectadas aún en casos donde la infección es profunda», indicó.
«Pero, a diferencia de otros antisépticos, la miel es mucho más 'suave y gentil' para los tejidos», explicó Molan. «Las propiedades antiinflamatorias de la miel eliminan rápidamente la inflamación y el dolor, y la miel tiene un efecto notablemente estimulante sobre el crecimiento de las células que reparan los tejidos dañados por la infección».

El profesor Jason Anderson, de la Universidad de Colorado, advirtió, sin embargo, que «las bacterias necesitan carbohidratos para alimentarse y, si bien prefieren la sacarosa del azúcar común de mesa, también se nutren con otros carbohidratos simples tales como la fructosa, lactosa y glucosa».
«Esos azúcares simples se encuentran en muchos alimentos y algunos se encuentran en el azúcar de mesa, el jarabe de maíz, la miel, las melazas y la dextrosa», agregó. «Lo más sensato es reducir la ingesta de azúcares simples si se quiere disminuir el riesgo de caries dental».

 
   

 
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